Hace unos días recibimos un correo que nos ha llenado de alegría.

El blog de Educación Docente ha sido galardonado con el Premio al Blog Educativo 2018, otorgado por Tumaster.com.

Nuestro blog ha sido seleccionado entre más de mil blogs del ámbito educativo por su contenido de excelente calidad y de gran ayuda para los usuarios interesados en la educación.

Aquí tenéis a todos los blogs premiados. ¡Enhorabuena a todos!

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Las vacaciones de verano no pueden ser aburridas. Además de hacer actividades en familia, tenéis la oportunidad de disfrutar juntos de trabajos manuales. Hoy os proponemos seis actividades para hacer en casa, con unos resultados verdaderamente sorprendentes. ¿Os animáis?

  1. Bastones de helado decorados. ¡Atención! No tiréis los palos de helado. Podéis aprovechar para decorarlos con figuras y motivos variados. Solo necesitáis unos cuantos palos de helado, rotuladores o bien otras pinturas y materiales.

  1. Casas con maderas recicladas. ¿Os habéis fijado en las maderas que arrastra el mar a la playa? Nosotros os proponemos hacer un trabajo de reciclaje: recoger estas maderas y elaborar unas casas tan bonitas como las que veis en la foto. Podéis escoger diferentes combinaciones de colores. Todo a vuestro gusto.
  1. Un collar de conchas pintadas. Si estáis de vacaciones en la playa, también podéis aprovechar para recoger unas cuentas conchas y caracoles. Cuando estéis en casa podéis pintarlos con pinturas de colores (las tonalidades fluor pueden quedar muy bien) y atarlos con una cuerda o cinta. ¡Qué collar más precioso!

  1. Farolillos de luz. Las noches a la fresca son uno de los mejores placeres del verano, ¿verdad? Nosotros os proponemos confeccionar unos farolillos con botes de vidrio reutilizados, adhesivos, flores y otros añadidos. Después podéis utilizar un cordel o bien un alambre para colgar los farolillos con una pequeña vela dentro.

  1. Abanicos de colores. ¡Qué calor! En verano no podemos salir de  casa sin un buen abanico. Para hacer estos modelos tan bonitos solo necesitaréis cartulina, palos de helado, papel de regalo y un poco de pegamento. Podéis hacer para toda la familia. ¡Y dejad de pasar color!

  1. Cactus alegres. El verano es tiempo de color y vitalidad. Si no estáis acostumbrados a cuidar plantas, los cactus pueden convertirse en una muy buena opción. Podéis comprar unos bien bonitos (incluso con flores bien originales) y decorar las macetas con tonalidades vivas y piedras de colores.

¿Qué tenéis pensado hacer este verano? ¿Tenéis alguna propuesta original?

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Los teléfonos, las tablets, las videoconsolas y las pantallas, en general, invitan a los niños a vivir una vida acelerada y desconectada de la realidad. Para recuperar la capacidad de observación y el gusto para descubrir cosas, hoy os proponemos cinco actividades interesantes para trabajar la naturaleza con los niños.

  1. Cierra los ojos y redescubre tu entorno. Si salís al bosque, probad a cerrar los ojos y tocar los diferentes elementos que encontréis: la corteza del árbol, las hojas húmedas, la tierra olorosa. Daros unos minutos para escuchar los pájaros, la brisa que mueve las ramas o sencillamente, el silencio.
  1. Elaborad ambientadores naturales. La naturaleza nos proporciona perfumes magníficos. Podéis recoger -o incluso, plantar- lavanda, tomillo o romero. Son plantas que desprenden mucho olor, que suele utilizar para los ambientadores que podemos encontrar en las tiendas. Recoged la planta y ponedla en una bolsita de ropa para colgarla en el armario o cualquier otro sitio de tu hogar.
  1. Un huerto ecológico. Esta es una actividad que tendréis que hacer en el ámbito del centro, aunque también podéis plantearla de manera individual si utilizáis macetas. Crear un huerto ecológico de cero no es fácil, pero vivir el proceso que empieza con la plantación de las semillas y finaliza con los alimentos en la mesa puede resultar muy placentero.
  1. ¡Damos vida al aula con plantes! Estamos seguros que tenéis presentes que el aula tiene que ser un entorno acogedor. Una de las actividades que podéis llevar a cabo y que además de trabajar la naturaleza, os permitirá dar vida al aula, es plantar macetas con plantas. Podéis decorar los recipientes vosotros mismos (incluso haciendo reciclaje) y después poner las plantas que más os gusten. El hecho de regarlas periódicamente y cuidarlas también os ayudará a trabajar valores como la responsabilidad y el aprecio por las plantas.
  1. Aprendemos a reciclar. Tener claros las ventajas del reciclaje es muy importante para aprender a respetar la naturaleza. Un juego que os proponemos consiste a dibujar los diferentes contenedores de colores que existen y colgarlos en la pared. Podéis hacer recortables con dibujos de los diferentes residuos e irlos enganchando según sean: vidrio, envases, cartón y papel, rechazo, pilas...

Si ponéis en marcha alguna de estas actividades en el aula, nos gustaría saber cómo os ha ido. Compartid vuestras ideas e impresiones en los comentarios.

Educación Docente Formación

La caza del tesoro es una actividad muy utilizada por los docentes que consiste en formular una serie de pre

La caza del tesoro es una actividad muy utilizada por los docentes que consiste en formular una serie de preguntas y en aportar una lista de direcciones web, de las cuales se pueden extraer las respuestas. Estas cazas suelen incluir una gran pregunta final, en la que los alumnos tendrán que captar aquello que han aprendido. En la red encontraréis cazas preparadas, pero dependiendo de cuáles sean los objetivos curriculares, será del todo necesario que los confeccionéis vosotros mismos. Hoy os explicamos cómo podéis crear cazas del tesoro para trabajar las emociones.

Para empezar, haced una pequeña introducción 

La caza del tesoro debe tener un esquema bien definido. En primer lugar, haced una pequeña INTRODUCCIÓN del tema.

Por ejemplo: Las emociones son una característica propia de los seres humanos. Cada día experimentamos emociones negativas y positivas. Para ganar equilibrio y capacidad de enfrentarnos a la vida, tenemos que aprender a reconocer cuáles son estas emociones.

 Las preguntas

A continuación, podéis formular una serie de PREGUNTAS (las que consideréis oportunas) sobre este tema. Por ejemplo:

  • La madre y el padre han venido juntos a buscarte a la escuela. ¿Qué has sentido? 
  • Tu mejor amigo se ha enfadado contigo a la hora del recreo. ¿Qué haces? 
  • A la hora de ir a dormir mi padre deja la luz encendida, porque no me gusta dormir a oscuras. ¿Y eso? 
  • Hoy je jugado a la pelota en el comedor de casa y he roto un jarrón. Mi madre me ha regañado. ¿Cómo me siento? 
  • Mi padre ha hecho brocoli para comer y no me gusta nada. ¿Qué hago?
  • He leído muy bien y la maestra me ha felicitado. ¿Qué siento?

La gran pregunta y los recursos

Finalmente, tendréis que elaborar d’elaborar UNA GRAN PREGUNTA donde el alumno tenga que hacer una reflexión sobre aquello que ha aprendido sobre estas emociones y sus vivencias personales. Antes tendrán que consultar los recursos web proporcionados. Aquí tenéis algunos ejemplos:

Podéis asociar estas emociones a las situaciones cotidianas que viven los niños. De esta manera, aprenderán a diferenciar las emociones y a entender que sentirlas es lo más normal y como no, parte indispensable de la vida.

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En el aula podéis trabajar la atención a la diversidad de diferentes maneras, pero una buena opción es la de utilizar diferentes libros y cuentos como apoyo. Hoy os proponemos 10 interesantes.

El soldadito de plomo

El Soldadito de plomo. El primer libro que os queremos proponer es un clásico. El soldadito de plomo, pero en una versión realizada por Clara Luna Rodríguez, investigadora de departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada. Se trata de un proyecto gráfico muy simple, con imágenes ilustradas, que permite leer sin saber. Elaborado con la colaboración de personas con discapacidad intelectual y profesionales de este ámbito, el cuento ha pasado la prueba después de haber sido leído por 97 personas con diversidad intelectual de 6 a 66 años y niños de 4 y 5 años, sin esta diversidad. ¿El resultado? ¡Todo un éxito!

 

El patito feo. Aquí tenéis otro clásico, El patito feo de Hans Christian Andersen. Es la historia que trata por excelencia el tema de la diversidad y que en su momento, Andersen escribió como reflejo de aquello que él mismo había vivido. Una metáfora sobre las personas con diversidad y las diferentes etapas de crecimiento que viven los niños.

 

Por cuatro esquinitas de nada. De Jêrome Ruiller es un cuento que ha popularizado en los últimos años y que habla sobre la diferencia, la integración y la inclusión. El cuento también fomenta la búsqueda de soluciones y nos habla de la frustración, la misma emoción que nos llevará a buscar alternativas.

 

El cazo de Lorenzo. Lo hacemos demasiado a menudo: señalamos las diferencias y las convertimos en hechos negativos. En El cazo de Lorenzo, Isabelle Carrier nos habla de Lorenzo y su caso de superación. A parte de la versión en papel, disponéis de un vídeo donde se explica el cuento en forma de unas animaciones preciosas para ver en el aula o utilizar como apoyo.

 

Elmer. Todos somos diferentes. Niños y adultos. Elmer es un cuento con un elefante como protagonista, en el cual las diferencias se convierten en razones para querer. Una propuesta simpática y colorista que os encantará y que también encontraréis en vídeo.

 

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Cuentos para descubrir inteligencias. Howard Gardner (Premio Príncipe de Asturias 2011 de Ciencias Sociales) ha conseguido definir hasta nueve tipos de inteligencias: lingüística, lógico-matemática, viso-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal, naturalista y existencial. La psicóloga Begoña Ibarrola ha desarrollado una serie de cuentos y propuestas de actividades para favorecer cada una de estas inteligencias, así como dotar a los niños de un montón de oportunidades. Se trata de que puedan descubrir cuáles son sus talentos y potenciales escondidos.

 

El lirbo negro de los colores. Érase una vez un cuento para ver los colores con los ojos cerrados. El libro negro de los colores de Menena Cottin nos acerca a la diversidad de la ceguera, de manera que nos permite tocar, oler y experimentar todo tipo de sensaciones.

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El punto. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿De dónde puedo partir? El punto de Peter H. Reynolds es, efectivamente, un punto de partida que nos ayudará a explorar nuestro yo y que nos abrirá las puertas de la expresión artística. Se trata de una oportunidad fantástica para desarrollar nuestra capacidad de expresarnos y consolidar nuestra personalidad.

 

Otra cosa. Y aquí tenéis otro cuento que fomenta el respecto hacia los demás. "Otra cosa" quiere ser como los otros niños, pero no lo consigue. Un día aparece otra criatura que se llama "Algo" y que quiere ser su amigo... De Kathryn Cave, el cuento cuenta con las ilustraciones de Chris Riddel.

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Érase una vez un bosque. Y cerramos este especial de recomendaciones de libros para atender la diversidad con Érase otra vez un bosque, de Elisa Gehin. Se trata de un cuento para primeros lectores donde los protagonistas son los pájaros que viven en los árboles. Habla de la diversidad y de los conflictos que se producen en la convivencia.

 

 

 

¿Os han gustado estas propuestas? ¿Tenéis alguna más?

Educación-Docente-Felicidad

La felicidad es una asignatura. En el Wellington College, un prestigioso internado inglés imparte horas de felicidad desde los 5 años. Según la ONG Ghildline, uno de cada diez británicos menores de 18 años sufre ansiedad y depresión crónicas. Entonces, podríamos decir que la felicidad de los niños y niñas también es una asignatura pendiente. En nuestro país, por ejemplo, estos problemas se han agravado a causa de la situación de la crisis que muchas familias siguen sufriendo.

El aula es un espacio para el aprendizaje donde todos los niños y niñas deben tener las mismas oportunidades. Hoy os queremos inspirar con las mejores frases para niños sobre la felicidad por bandera y vivir el tiempo en la escuela con plenitud y sonrisas. ¡Porque hay motivos para hacerlo!

 

 

Educación-Docente-Felicidad

Definir la felicidad no es fácil. No son pocos los teóricos que han intentado hacerlo desde la vertiente de la educación emocional. Pero no han sido los primeros. Filósofos y pensadores lo han intentado desde el inicio de los tiempos, pero lo cierto es que sus aportaciones no han cerrado el debate. La Real Academia Española define la felicidad así: Estado de grata satisfacción espiritual y física. Todo el mundo coincide, no obstante, que se trata de un estado de ánimo que no es constante y que la percepción de qué es y qué no es la felicidad es muy subjetiva de un individuo al otro.

 

DIENER, SUH, LUCAS y SMITH, 1999, investigadores en el campo de la Psicología Positiva resuelven que la felicidad requiere tres conceptos clave:

  • Experiencias de afecto positivo frecuentes (placer, amor, alegría...)
  • Experiencias de afecto negativo infrecuentes (ansiedad, tristeza, dolor...)
  • Altos niveles de satisfacción vital

Aprender a ser feliz, ¿es posible?

La filósofa y escritora Elsa Punset explica en entrevistas recientes que las emociones se pueden entrenar, como podemos entrenar la inteligencia racional. No obstante, parece que hay evidencias de que conseguir una mejora en la felicidad de las personas no es del todo posible o solo lo es temporalmente. Sonja Lyubomirsky y otros científicos fundamentan esta creencia en tres premisas científicas básicas: la genética determina nuestro nivel característico de felicidad, la estabilidad de las dimensiones de la personalidad y la capacidad de adaptación hedónica, que hace que nos acostumbremos rápido a las novedades.

Actividades en el aula para aumentar el nivel de felicidad

  • Un poco de ejercicio físico. Un estudio realizado por Daniel Lenders (Universidad Estatal de Arizona) concluye que para calmar la ansiedad funciona mejor el ejercicio que la relajación o la meditación. Añadid una rutina de ejercicio diaria: bailar, hacer unos cuantos saltos o estiraros. 
  • Abrazaros y daros las gracias. Practicar la gratitud con los demás y con nosotros mismos es un gesto fundamental para sentirnos vivos, aquí y ahora. 
  • Las actividades artísticas como el dibujo, la danza, el canto o la escultura pueden convertirse en excelentes fuentes de felicidad. Encontrad cuál es vuestro elemento favorito, trabajadlo y ¡disfrutad! 
  • Actividades al aire libre. Ahora que llega el buen tiempo, ¿por qué no salís a hacer clase de ciencias al patio? También podéis ir paseando hasta un lugar bonito e inspirador para leer un rato o hablar de las últimas lecturas que hayáis hecho. Las actividades al aire libre reducen el estrés y aportan momentos de auténtica felicidad. 

Algunos recursos interesantes

 

Un blog sobre felicidad: La felicidad está delante

http://www.lafelicidadestadelante.com/

Ser feliz es cuestión de voluntad

http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-ser-feliz-cuestion-voluntad/529636/

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Educación-docente-evaluar

La evaluación es una parte muy importante de la docencia, porque nos permite captar qué aprendizajes han logrado los niños/as y cuáles son los avances conseguidos. Se trata, como sabéis, de un paso fundamental para poder desarrollar un currículo de competencias y atender la diversidad del alumnado. Hoy os podemos proponer cinco actividades para evaluar a los alumnos/as que podéis aplicar en las áreas de manera tansversal.

  1. La prueba objetiva, por escrito. Es una de las más habituales y evalúa el reconocimiento, la memoria, la comprensión y la asociación. Se trata de evaluar los conocimientos adquiridos por los alumnos/as a través de diferentes preguntas, con la ventaja que es fácil de corregir y te permite evaluar diferentes términos a la vez. En este sentido hay que orientar bien a los alumnos/as para que la respuesta a las preguntas se ajuste a lo que pedimos. Se pueden realizar preguntas de respuesta múltiple (enunciados correctos e incorrectos, opciones de verdadero y falso...), de relacionar o de ordenación, teniendo en cuenta un determinado criterio.
  1. La prueba de desarrollo, por escrito. Este es un sistema de evaluación que permite a los alumnos/as hacer una exposición más libre. Como docentes podremos evaluar la adquisición de conocimientos, la comprensión, la aplicación, el análisis y la síntesis, pero también tendremos la oportunidad de analizar a fondo aspectos tan importantes como la capacidad de argumentación, la coherencia al redactar y la ortografía. Se trata de una prueba más subjetiva y la tarea de corregir es más costosa, pero es muy útil para evaluar las habilidades más importantes del alumno/a.
  1. La prueba con información y materiales, por escrito. Esta prueba exige al docente contar con un método de evaluación claro y el más objetivo posible. Además, sería interesante que antes de poner en marcha una evaluación de estas características, hayáis hecho al menos una de práctica en el aula. Se trata de un procedimiento muy útil para ver qué uso sabe hacer el alumno/a de la información que tiene en sus manos, así como para observar la capacidad de organización, la reflexión y la asociación de temas. 
  1. La prueba de discusión en grupo, oral. A través de este sistema podremos evaluar diferentes estudiantes a la vez, interactuar de manera inmediata y observar cuáles son sus habilidades comunicativas y de argumentación. Es importante haber practicado antes y disponer de un sistema de evaluación ágil y conciso, además de moderar la actividad de manera que todos los alumnos/as puedan participar en igualdad de condiciones. 
  1. Portfolio, prueba global. Y, por último, presentamos una fórmula de evaluación que permite al alumno/a exponer las diferentes actividades realizadas. Este sistema de evaluación nos gusta porque ayuda al alumno/a a adquirir autonomía y a ser más consciente de cuál ha sido la tarea que ha llevado a cabo. Él se convierte, en definitiva, en protagonista de su proceso de aprendizaje. La preparación requiere tiempo y una actitud madura por parte del alumnado. 

¿Qué actividades soléis utilizar para evaluar a vuestros/as alumnos/as? Si queréis, podéis compartir vuestras experiencias en los comentarios.

Educación Docente - Actividades rabia

La rabia y el enfado son emociones de la misma familia, pero el hecho es que no son exactamente lo mismo. De hecho, la rabia suele ser producto de un enfado un resulto y la mayoría de veces, las dos emociones conviven con nosotros. A través de la educación emocional, los niños tienen que comprender que experimentar rabia, ira o enfado es natural e incluso sano. Disponéis de muchos recursos que os ayudarán a trabajar estas emociones (los cuentos son una buena opción), pero hoy os queremos proponer cinco actividades y dinámicas para trabajar la emoción de la rabia en el aula.

1) Conocer la emoción. Ya sabéis que antes de saber gestionar una emoción, sea positiva o negativa, hay que conocerla de cerca y saberla reconocer. La primera actividad que os proponemos es la de hablar de las emociones de enfado y de rabia: qué situaciones os hacen enfadar, qué sentís cuando os enfadáis, qué sensaciones físicas os sobrevienen... Podéis plantear experiencias cotidianas e invitar a los niños a explicar cómo se sienten. Disponéis de cortometraje titulado Respira (es en inglés, pero cuenta con subtítulos en castellano) que os ayudará a explicar la rabia y os ofrecerá técnicas para gestionarlas de la manera más adecuada.

2) Un espacio para la reflexión. Si por el motivo que sea, la emoción del enfado y la rabia se manifiestan muy a menudo en los niños - porque así lo comunican ellos o porque observáis situaciones que la provocan en el entorno escolar - podéis organizar un espacio de reflexión que les permita manifestar lo que sienten cuando se enfadan y hablar sobre las situaciones que provocan estas emociones. Para hacer más gráfica la explicación podéis utilizar un globo que sirva de metáfora: la rabia contenida dentro del globo puede acabar haciendo que explote sino sabemos canalizarla. Es necesario que el globo se desinfle totalmente.

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3) Dibujamos, pintamos, modelamos... ¡nos expresamos! Ya hemos visto que cuando hablamos de emociones, comunicar es primordial. Otra manera de fomentar la expresión de estas emociones negativas y la gestión de la rabia puede pasar por dibujar en un papel con lápices de colores. No es necesario que sea un dibujo que describa la situación vivida: ofreced al alumno/a las posibilidades de expresarse con libertad. Después, hablad sobre el dibujo, pero evitad que lo haga en términos negativos. ¡Girad la tortilla! También podéis pintar o bien modelar con plastilina, pasta o incluso arena. ¡Puede ser una actividad casi terapéutica!

balloons-892806_19204) Líbrate de la rabia. Otro ejercicio muy gráfico puede ser el de ayudar a los alumnos a liberar sus emociones de rabia a través de globos. De hecho, se trata de una actividad que también puede ayudar a los adultos a comprender y dejar ir las emociones más negativas. En primer lugar, después de describir lo que sienten, podéis pedirles que escriban un pequeño resumen de aquella emoción que está actuando como un obstáculo y que les hace sentir rabiosos o bien con ira. Poned el papel dentro del globo y llenarlo de aire. Salid al exterior y hacedlos volar para liberaros de la rabia, explicando que las emociones tienen que expresarse y salir al exterior. ¡La comunicación es un bálsamo muy reconfortante!

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5) Técnicas de relajación. A veces se producen situaciones, dentro y fuera del aula, que nos hacen enfadar, nos hacen rabiar o experimentar ira. Aprender a relajarse es importante en muchos momentos de la vida, así que os proponemos dedicar cinco minutos a deshacer tensiones. Aseguraros que el entorno sea propicio: luz tenue, música agradable y si puede ser, cuerpo relajante (sobre una colchoneta o cojines). Ayudad a los niños a controlar su respiración y ofrecerles, de viva voz, la descripción de un paisaje relajante. Se trata de una técnica muy sencilla, pero efectiva, tanto para niños como para adultos, que os ayudará a crear un ambiente más propicio y a hacer aflorar emociones positivas reconfortantes.

¿Cómo explicáis las emociones de la rabia y el enfado a vuestros alumnos/as? Podéis compartirlo con nosotros en los comentarios.

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Educación Docente-emociones

Hablamos abiertamente de emociones positivas, como son la alegría, la gratitud, la sorpresa o el amor. Cultivar, vivir y entenderlas es relativamente fácil, pero, ¿qué hacemos con las emociones negativas? ¿Cómo reconocer y gestionar bien el miedo, la tristeza o los celos? Hoy queremos ayudaros a trabajar dos emociones complicadas, pero muy frecuentes, tanto en los niños como en los adultos: la rabia y el enfado. A continuación, seis cuentos interesantes.

  • ¡Qué RABIA de juego!, Meritxell MartíLa Tina ha perdido al dómino y se ha enrabiado mucho. A su amigo Toni eso no le ha gustado nada, así que ha decidido inventarse una para que no vuelva a pasar. El cuento forma parte de la colección Toni & Tina, impulsada por la Editorial Castellnou i el Hospital Sant Joan de Déu para trabajar las emociones con los niños a través de situaciones cotidianas y divertidas.

Podéis encontrar más información, recursos y actividades para trabajar este libro en el blog de Club Peques Lectores.

  • Tú tienes la culpa de todo, Begoña Ibarrola. Érase una vez dos ardillas hermanas que viven en el bosque. Una de ella echa la culpa a la otra de todos los problemas que tiene y su relación se deteriora. El cuento, de Begoña Ibarrola, está editado por Cruïlla y además de tratar la emoción de la rabia, nos habla del egoísmo y del sentimiento de culpabilidad.

  • Un poco de mal humor, Isabelle Carrier. De la autora de El cazo de Lorenzo, también tenemos Un poco de mal humor. Isabelle Carrier nos habla de Pit y Pat, dos personajes que se hacen inseparables, pero entre los cuales pronto surgirán las primeras diferencias. Así, el mal humor se convertirá en una tónica demasiado habitual. Se trata de un cuento magnífico, con unas ilustraciones muy bonitas y un desenlace muy sensato.

  • Sometimes, Emma Dodd. Muchas veces, las personas que queremos también nos inspiran emociones de enfado y rabia. Aceptarlas y canilizarlas no siempre es fácil. A veces (Sometimes), el elefantito está triste. A veces, es amable. A veces, también está enfadado, aunque sabe que su madre siempre le querrá...

  • Emma Enfadosauria, Brian Moses. Emma Enfadosauria se enfada por todo: si no gana cuando juega, cuando sus hermanos reciben regalos, cuando no puede ver lo que quiere en la tele... Sus expresiones de enfado son muy variadas: patadas, golpes e incluso rugidos. ¿Conseguirá calmarse?

¿Cuáles son vuestros títulos favoritos para trabajar las emociones del enfado y la rabia? ¡Podéis compartirlos en los comentarios!