5 ejemplos de actividades y dinámicas para empezar a trabajar las emociones en el aula

Estamos seguros que ya conoces los beneficios de trabajar la inteligencia emocional en el aula, pero... ¿ya has empezado a aplicar dinámicas? ¿Haces algo práctico para que los niños aprendan a reconocer y expresar sus emociones? Te proponemos cinco ejemplos de actividades y dinámicas para empezar a trabajar las emociones en el aula.

 1) Dibujamos las emociones básicas. Para poder entender y expresar adecuadamente las emociones, primero hay que reconocerlas. Es el primer paso para empezar a regularlas. Lo que os proponemos es dibujar las emociones básicas explicándolas. Podéis dibujar cares con diferentes expresiones o buscar imágenes de personas que las expresen en diarios o revistas. Partid de las siguientes: alegría, tristeza, miedo, rabia, sorpresa y vergüenza.

2) Hablemos. Y tu, ¿cómo te sientes? Otra actividad interesante puede ser la de expresar como nos sentiríamos si nos encontramos en situaciones determinadas. Plantead las circunstancias (también podéis hablar de experiencias reales vividas recientemente): la maestra ha felicitado porque ha hecho muy bien una actividad que me costaba, un niño me ha quitado la pelota, no puedo ir de excursión porque estoy enfermo...

3) Los compañeros, vuestra guía. Para llevar a cabo este juego hará falta que un compañero se ponga un pañuelo en los ojos y el resto (en pequeños grupos o por parejas) le guíen a través de una "carrera de obstáculos". Él tendrá que confiar en sus compañeros para llegar a la meta. Es un juego de confianza, amistad y autoestima.

4) Rutinas de relajación. Nos irán muy bien para estar más tranquilos después de haber vivido situaciones de tensión y aprender a encarar las circunstancias difíciles. Podemos simular que somos un globo para aprender a inspirar por la nariz y a expirar por la boca. Otro ejercicio interesante de relajación puede ser el de sentarnos o tumbarnos horizontalmente, cerrar los ojos y escuchar música. El docente puede ayudar a los niños a visualizar paisajes y acciones relajantes.

5) Verbalizamos las cualidades positivas. ¿Os he dicho alguna vez cuáles son vuestras cualidades más positivas? ¿En que sois buenos? ¿Qué os gusta de vosotros mismos? Podéis sentaros en círculo, utilizar un espejo e ir pasándolo. La actividad es útil para mejorar la autoestima y desarrollar sentimientos de seguridad.

¿Qué actividades y rutinas llevan a cabo en el aula para trabajar la educación emocional?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *