Author Archives: Sara Garrofé

La dislexia es un trastorno de aprendizaje que afecta principalmente las habilidades implicadas en la lectura y la escritura.

Los niños y niñas que presentan este trastorno lo seguirán teniendo cuando sean mayores, no desaparece, pero sabemos que con una intervención precoz y de calidad disminuirá su gravedad. Es por eso que desde el ámbito familiar como escolar podemos intervenir de muchas maneras para trabajar en este sentido.

A continuación, os presento algunas actividades sencillas que podéis llevar a cabo en cualquiera de estos dos ámbitos, además de aprender, seguro que os harán pasar un buen rato.

1. ¿Cuántas sílabas ves?

Decimos un nombre de sílabas, por ejemplo, dos. A continuación, cada uno/a tiene que decir una palabra de dos sílabas de algún elemento que esté viendo y seguimos el mismo orden hasta que no veamos más. Si tenemos la posibilidad, nos podemos ir desplazando para aumentar el campo de visión o la perspectiva y así encontrar más palabras.

Podemos jugar de manera competitiva o cooperativa. En el primer caso, irían quedando eliminados los jugadores a medida que se quedan sin palabras, en el segundo caso, intentaríamos entre todos y todas hacer la lista lo más larga posible. Podemos jugar varios días e intentar aumentar nuestro récord. 

Observaciones: un buen lugar es cuando vamos en coche. En cambio, si jugamos en una habitación donde no hay muchas posibilidades de encontrar palabras podemos jugar con láminas visuales.

2. Cadenas de palabras

Jugamos a encadenar palabras. Seguimos un orden donde cada uno tiene que encontrar una palabra que empiece con la última sílaba del que ha dicho el anterior. Por ejemplo: si-lla, lla-ve, ve-ra-no, no-ti-cia…

El juego termina cuando ninguno de los jugadores es capaz de continuar con una palabra.

Podemos jugar de manera oral o podemos ofrecer imágenes de las palabras y que los niños y niñas las tengan que enlazar de manera ordenada.

3. Palabras alocadas

Le pedimos al niño/a que sustituya una sílaba de una palabra por otra sílaba. Por ejemplo, sustituye la cuarta sílaba de biblioteca por “ma”: bibliotema. A continuación, podemos jugar a inventar el significado de la nueva palabra. Por ejemplo: es una biblioteca que solo tiene libros de un tema.

También podemos jugar con las letras y los fonemas siguiendo el mismo sistema. Por ejemplo, cambiar la tercera letra por la “p”: biplioteca. O también a omitir, por ejemplo, omite la tercera letra: biblioteca.

Es un juego muy divertido donde además de trabajar la conciencia fonológica fomentamos la imaginación.

4. Llenar vacíos escuchando

Decimos palabras a los niños y niñas sustituyendo una de las sílabas por el sonido “m”. Escuchando, deberán decir qué sílaba faltaría en el lugar del sonido de la letra eme. Por ejemplo: fe-li-…-dad. Falta la sílaba “ci”.

5. Frases alocadas

Se parece un poco a la actividad de palabras alocadas, pero en este caso trabajamos con palabras enteras y palabras. Se trata de jugar con los elementos de la frase. Podemos hacer varias actividades.

  • Omitir una de las palabras de la frase. Por ejemplo: elimina la tercera palabra de la frase: “Hoy he ido al parque”. En esta oración quedaría: “Hoy he al parque”.
  • Sustituir la palabra por otra. Por ejemplo, sustituimos “ido” por “luna”. La frase queda: “Hoy he luna al parque”.
  • También les podemos pedir que alarguen las oraciones, pero no hace falta siempre alargarlas por detrás.

Observaciones: antes de empezar a jugar a este juego deberemos practicar contando las palabras de las oraciones, los niños y niñas escuchan una oración y nos tienen que saber decir cuántas palabras tiene. Si observamos que el niño o niña tiene dificultades en este primer nivel, una estrategia es decir la frase y avanzar un paso en cada palabra. Una vez conseguido este nivel podemos jugar al juego propuesto que sería el segundo nivel.

Autora: Educarme

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Esta actividad os puede ayudar a mantener un seguimiento diario del tiempo con vuestros y vuestras alumnas.

Pueden trabajar conceptos como el sol, la lluvia, la nieve, las nubes... Y si queréis ir un poco más allá, es genial para trabajar la temperatura, la naturaleza y sus colores dependiendo de la estación del año.

Llega el verano y, aunque es la época de jugar y disfrutar del tiempo libre que no hemos tenido durante el curso, podemos buscar la manera de aprovechar estos momentos en casa para seguir aprendiendo mientras jugamos. 

Para los niños y niñas la mejor manera de seguir aprendiendo desde casa es jugando y con actividades que los motiven y que, sin darse cuenta, sigan poniendo en práctica todo lo que han aprendido durante el curso.

Así que os dejamos un recopilatorio de 5 recursos para no dejar de aprender (y jugar mucho) durante el verano. También podréis encontrar más en nuestra web www.profespapeltijera.com y escribiendo en el buscador las palabras “Juegos” o “Actividades”.  


JUEGO CALCULA & GO de Mestralitza't

Un recurso muy completo para encontrar juegos muy entretenidos, la autora de Mestralitza’t nos deja estas 4 propuestas de juego, pero explica que es un juego abierto a muchas otras posibilidades.

Con este recurso se trabaja el cálculo (sumas y restas), la lógica, la direccionalidad, la estrategia, el vocabulario, las distancias y las unidades de medida (pasos).

Aquí dejamos en enlace al recurso en CATALÁN y en CASTELLANO


I have / Who has? Euros y Decimales de Profes en Apuros

Un recurso que se basa en el famoso juego de cartas “I have, who has” (yo tengo, quién tiene) pero adaptado para trabajar los euros y los decimales, un juego que podemos jugar en familia y que puede evolucionar y se trabajar con monedas reales. El recurso incluye dos versiones; Euros - Decimales y Decimales - Euros. 

Está disponible en 3 idiomas en CATALÁN, CASTELLANO e INGLÉS.


12 propuestas para practicar la escritura con pulsadores (o sin) de The Big Bag Teacher

Un recurso para sentirse como en los concursos de la tele, para aprender a componer palabras y algunas reglas de ortografía básicas, también incluye plantillas para crear tus propias versiones del juego. 

La autora, The Big Bag teacher, nos da la solución si no tenemos pulsadores en casa, ya que podemos usar palos de colores dentro de un vaso y en lugar de pulsar, se tendrá que ser el más rápido/a en coger el palo. 

Aquí tenéis el enlace directo al recurso en CASTELLANO


Starter’s DOBBLE de Petjades de Colors

Una adaptación del famoso juego de mesa “Dobble” en inglés basado en el vocabulario de nivel “Starters” de Cambridge (animales, comida, muebles, ropa, objetos del aula…) para practicar vocabulario y ejercitar la agilidad mental y visual. 

El juego está pensado en inglés, pero como comenta la autora Petjades de Colors, las imágenes no entienden de idiomas así que puedes dejar volar tu imaginación.

Aquí dejamos el enlace al recurso en INGLÉS.


Escritura creativa para un año entero: 40 situaciones de EntreiPadsyCuadernos

Un recurso que contiene más de 40 situaciones para trabajar la lectoescritura de manera creativa, divertida y personal. 

Un recurso para trabajar la creatividad con unas pautas, saber cómo abordar el tema y establecer preferencias para tener una idea y desarrollarla. 

Aquí tenéis el enlace al recurso en CASTELLANO.


Pero, ¿solo aprenden durante el verano?

El verano es un momento de desconexión para todos y todas las docentes. Desconectar para volver a conectar es la frase de moda, pero el verano es lo suficientemente largo para tener algunos ratos en los que sigamos aprendiendo.

Nuestra propuesta es hacerlo de una manera agradable, con pequeñas cápsulas llenas de aprendizaje. Las nuevas píldoras formativas de PPT pueden ser una buena fórmula para seguir aprendiendo allá donde estés.

Te dejamos algunos ejemplos que te pueden interesar:

¿La has ojeado alguna vez la revista Namaka? Si la respuesta es sí, seguramente sepas es una revista con muchísimas posibilidades. Cada mes trata un tema, de entre una selección de ámbitos muy diversos: el miedo, las casas, la música, el universo… 

Alrededor de este tema central encontramos un montón de actividades: cuentos, juegos, rompecabezas, propuestas súper rompedoras y terreno abonado para la creación. Por todo esto, estamos convencidos que Namaka es una revista perfecta para trabajar en el aula. ¿Te contamos cómo? 

Leer, ¡qué maravilla!

Namaka es una herramienta excelente para fomentar la lectura. Ofrecer a los niños propuestas mágicas, interesantes, divertidas y locas es jugar con ventaja. A través de las lecturas que encontramos en Namaka tendremos la oportunidad de generar gusto por la lectura, mientras trabajamos temas que interesan de verdad y provocan curiosidad en los niños. 

Aprender: un viaje apasionante 

La Namaka también es perfecta para aprender. Nos encanta ofrecer a los lectores de la revista la oportunidad de hacerlo a través de contenidos e ilustraciones muy atractivas, que entren por los ojos y enciendan en los niños la chispa de la curiosidad. ¿Qué tal si hacemos de estas lecturas una excusa para saber más? 

Jugar juntos 

¿Ya te hemos contado que en la Namaka también encontramos un montón de juegos y rompecabezas? En cada uno de los números también hay un montón de actividades para resolver juntos, en grupo o por parejas. ¿Qué te parecería un sudoku musical? En la edición digital de la revista encontrarás enlaces directos para escuchar canciones y ver vídeos que completan las actividades. También muchas más aventuras lúdicas para pintar, imaginar, adivinar y reír. ¡Reír mucho!

Inventar: ¡hola creatividad!

Otra manera de trabajar la Namaka en el aula es potenciando la vertiente creativa de los y las alumnas. La revista también nos permite abrir la puerta a la imaginación a través de la invención, el espacio de interacción entre compañeros mediante la conversación y la creación artística, con propuestas divertidas y locas para disfrutar y reír juntos. Una de las secciones de la Namaka permite a los niños escribir y dibujar el desenlace de una historia para participar en un concurso. 

Autora: Elisenda Castells

Colaboración con @mundotuytea

Pocas figuras hay más trascendentales que la de un docente en la vida de una persona. Vitales durante nuestra infancia, ya que marcan nuestro futuro y determinan nuestro aprendizaje. Fundamentales en la edad adulta, cuando como madres o padres comprobamos que la historia se repite con nuestros hijos, y los docentes de nuevo, serán quienes en gran medida formen en conocimientos y valores a esos seres a medio hacer a los que tanto amamos. 

Hasta aquí todos de acuerdo seguramente. Los “profes” marcan, para bien o para mal, que de todo hay, pero marcan, y afortunadamente ésta es una realidad irrebatible. En este punto de consenso, me gustaría ir un poco más allá y ampliar el campo de visión de la sociedad. Padres, madres, docentes, gobernantes, me gustaría haceros una pregunta e invitaros a la reflexión: ¿Cuánto creéis que puede llegar a marcar un buen docente o una buena política educativa la vida de la familia de un niño con TEA? 

Y me presento. Mi nombre es Juncal Roldán, soy madre de un niño con TEA no verbal. Hasta hace 6 años, poco o nada sabía del autismo, de inclusión educativa, de la labor docente actual, de la LOE, La LOMLOE o del funcionamiento de las administraciones educativas, más allá de la experiencia personal archivada ya en la memoria casi en blanco y negro. Pero, el precioso Alex nació, y con 15 meses empezamos a ver que su desarrollo no era como el del resto de niños de su edad. 

A partir de ese momento nada fue como esperábamos, nada ha sido como cualquier padre cree que va a ser esto de la paternidad, de la educación, de la vida. El guión genérico que la sociedad nos había enseñado para desarrollarnos como padres no nos servía. Curiosamente pronto nos dimos cuenta de que no éramos los únicos que debíamos adaptarnos a lo inesperado. Casi nada, casi nadie estaba preparado para Alex, y eso que él, era simplemente un niño más.

El primer problema fue el diagnóstico, la falta de formación y protocolos entre los pediatras para detectar el TEA o dificultades del neurodesarrollo en atención primaria: ¡Ya hablará!, nos decían. ¡No tienen obligación de hablar hasta los dos años! repetían. Pero los padres sabemos cuándo hay algo que no va bien y seguimos buscando respuestas ante tanta incertidumbre. Tampoco en la guardería detectaron nada extraño: ¡Está estupendo, sólo que va a lo suyo! comentaban…

Tras insistir, una pediatra le derivó a atención temprana y a partir de ahí comenzaron las etiquetas, las terapias y la formación en TEA incluso llegó al personal de su CAI. ¡Imposible olvidar aquellos dos años!... Ciertamente marca, muchísimo, tener un equipo como el de esa pequeña “guarde” de pueblo con su “seño Ruth” a la cabeza. 

  En unos meses el mundo de Alex, nuestro mundo, se transformó y empezó a cobrar sentido: Pictos, agendas, rutinas, lengua de signos…sus terapeutas y sus profes, no intentaron únicamente que Alex se adaptara al resto, hicieron que el resto, entendiese  la manera de percibir el mundo de Alex. Y fue mágico para todos. Los niños rápidamente aprendieron los signos con los que mi hijo se comunicaba, hicieron piña y tribu de la manera más natural… Si, aquello fué inclusión con mayúsculas. 

Pero esa palabra, inclusión, mostró su verdadero significado después. ¡La de pistas que nos dan las palabras sobre la realidad, sobre quienes somos, de dónde venimos y en qué punto estamos!.

  Alex comenzaba su etapa escolar y con tres años Ruth no podía seguir siendo su seño. La hubiera raptado, de verdad, pero mis profes me enseñaron valores contrarios de niña afortunadamente, y simplemente cambiamos de centro como correspondía. Buscamos el más “inclusivo”, o eso nos dijeron, y ahí empezó el baño de realidad y la palabra “inclusión” cobró todo su sentido histórico.

Si, porque la “inclusión” el mayor de los valores que ahora persigue nuestro sistema educativo, parte de la mayor de las perversiones: “la exclusión”. No es tan difícil darse cuenta. Sólo se incluye aquello que previamente hemos dejado fuera, y hasta ayer, los niños con TEA estaban fuera, como si viniesen de Marte, si… ¿Se puede ser más cruel como sociedad?, porque la exclusión del niño con TEA, con Down, con cualquier dificultad del aprendizaje, ha supuesto no sólo que no hayan podido participar de la vida educativa, social o cultural cómo y con el resto de sus iguales durante siglos, sino que se les ha privado del respeto del resto de sus iguales, que tampoco han tenido la oportunidad de conocer y experimentar cómo es el ser humano en su diversidad. El resultado ya lo sabemos; acoso, marginación, incomprensión…sufrimiento.

Podría contar mil anécdotas y momentos de dolor a los que como madre de un niño con TEA me he tenido que enfrentar por un sistema educativo que aún no está a la altura: luchar por que tuviese una agenda de comunicación, por implantar pictogramas con los que pudiese comunicarse en el aula como lo hacía en el exterior, por conseguir un tutor con algo de formación en TEA, por más tiempo con PT o AL, por equipos TEA en el colegio, por conocer las actividades o trabajos que realizaba en clase para reforzar en casa, visitas continuadas a inspección educativa para que le permitiesen quedarse en el aula matinal como cualquier alumno o en el comedor del cole. Si, un niño con TEA en un colegio público sin derecho a los mismos servicios que el resto. Tan asombroso como real. De educación, formación al profesorado, estructuración de espacios, puntos y elementos para regulación sensorial, adaptaciones de material, de programas de sensibilización, patios dinámicos, ni hablamos hoy, y eso que afortunadamente nos vamos encontrando a profesionales y padres sensibles que comienzan a entender que hay un cambio y que debemos evolucionar.

El sistema trata de adaptarse, pero falla estrepitosamente, y quizá esto no sea más que el resultado de que, como reflexionaba antes, todos hayamos sido privados desde nuestra niñez del conocimiento y el contacto con la diversidad o dicho de manera más cruda pero real: de que todos hayamos sido educados en la exclusión.  Aún así, no olvidemos que el sistema somos todos. Desde el ministro hasta el consejero, pasando por el inspector, el ATE o la seño Ruth.

Hay profes, docentes y personas que marcan, marcan la diferencia; la seño Ruth , la ATE Mariola, las logos Jenny o Patri, el equipo directivo de mi cole y la nueva orientadora, Maite, los papás del AMPA…

Los recursos, los medios, las políticas son muy importantes, pero finalmente el docente tiene en su aula un valioso micromundo y el poder de decidir qué tipo de profe es, que mundo quiere construir para cada uno de sus alumnos y alumnas, tengan o no TEA, y qué marca desea dejar.

El Refugi dels Llibres: ¡En abril, lecturas mil!

Para muchos el día 2 de abril es un día más de primavera, pero para los y las amantes de la literatura y de los libros, especialmente aquellos que se dirigen a los pequeños y jóvenes, es un día muy especial. Tal día como hoy desde hace 216 años, nació uno de los autores más importantes de la literatura infantil y juvenil (LIJ), Hans Christian Andersen, autor de clásicos como El vestido nuevo del emperador o El patito feo, entre otros. Y os preguntaréis: ¿Qué pasa en este día para que sea realmente especial para nosotras? Pues que desde el 1967, coincidiendo con esta fecha, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con actividades, premios alrededor del mundo, en escuelas, bibliotecas y librerías, con el objetivo de promover los hábitos de lectura y el amor por los libros entre los niños y niñas y jóvenes de todo el mundo. Aquí en Cataluña, las actividades la promueve el Consejo Catalán de Libros Infantil y Juvenil, el clijCAT1. Para nosotras, cada día debería ser 2 de abril, porque la importancia de la literatura a todas las edades es un hecho innegable. Os avisamos de entrada que nos haría falta un artículo entero para daros mil y una razones para afirmar que la lectura es esencial, ¡pero seguro que nos quedaríamos cortas!

Seguro que nadie puede poner en duda la importancia que tiene la lectura en los pequeños/as y en los jóvenes, especialmente en su desarrollo, tanto cognitivo como emocional, la lectura como fuente de cultura les aporta una infinidad de beneficios. Como también es incuestionable el papel clave de la familia y de la escuela en el proceso de aprendizaje del lenguaje y de lectura autónoma de los niños y niñas. Un proceso que a menudo viene acompañado por la biblioteca o la librería, espacio donde el niño o niña tiene contacto directo con la literatura, tanto oral como escrita. Si bien es cierto que todos y todas ellas tienen diferentes niveles de implicación, son vitales para conseguir los pilares de los futuros lectores. 

Es importante que en este proceso de implicación, el lector pueda asociar el momento de la lectura con un estímulo positivo, placentero y divertido, creando así un agradable ritual que se convierta en el momento del día en que podáis compartir un rato de lectura en un rincón de la casa especialmente preparado para la ocasión. Si lo que buscáis es que la lectura sea un momento emocionante y lleno de curiosidad (vivido tanto en solitario como acompañado), el escritor Daniel Pennac citaba en su obra Com una novel·la (Empúries -1993) “El verbo leer no admite imperativo” y, por lo tanto, lo que debemos hacer es presentarlo como un momento especial y esperado, pero que surja sin forzar, sin prisas, en el mejor momento del día. 

Llegados a este punto, una de las preguntas que más se plantean las familias es: ¿Cuándo hay que empezar? 

Y es que la respuesta es clara. Empezamos a interaccionar con el niño o niña en el momento que sabemos que existe cuando está en el vientre de su madre. Por lo tanto, es en aquel momento en que nosotros acercamos nuestro lenguaje y nuestra cultura. Es por ello que queremos dar especial importancia a la lectura (refiriéndonos al contacto con los libros) antes de saber leer como punto claro para afrontar un proceso de aprendizaje de la lectura exitoso. En un primer momento, cuando el niño o niña nace, no nos entiende, pero poco a poco aprenderá a descifrar oralmente todo aquello que le decimos y empezará a interaccionar con los adultos más cercanos. Es por este motivo que hace falta darle mucha importancia al hecho de hablar, cantar y jugar con los niños para crear en ellos y ellas una base donde poder construir un aprendizaje del lenguaje escrito. 

Cuando el niño o niña tiene unos meses, le gusta empezar a probar con su voz (balbuceos) y es entonces el momento en que disfrutará de los juegos de falda y cantares que podremos acompañar de pequeños libros de ropa o de cartón duro que le permitirán experimentar y explorar. A partir del año más o menos, les podremos ofrecer libros en los que empiecen a identificar personajes o acciones cotidianas, sin dejar de darle importancia a los cuentos cantados, poéticos y rimas que sean también jugando con las palabras. En esta etapa, os proponemos también acercarlos a libros con solapas para abrir y cerrar, libros donde pueda aparecer y desaparecer, poner y quitar… La lectura en voz alta de las primeras historias le permitirá escuchar e interaccionar con el adulto que explica la historia. A partir de su propia identificación, la criatura podrá entender la historia e identificar los personajes que salen. Si el libro que explicamos es muy frágil, no pasa nada si el adulto lo manipula dándole otro valor. Más rico será su aprendizaje cuanta más variedad de historias y formatos le pongamos a su alcance. 

Más adelante, cuando el niño o niña hable, será entonces cuando se interesará más por el lenguaje oral y escrito y las historias que le ponemos a su alcance pueden ser de un tipo más acumulativo, acciones repetitivas que le permitirán anticipar, tanto el dibujo como el texto. También historias en que los hábitos y las rutinas sean más protagonistas. Cuando empezamos con el juego simbólico, es ideal también introducir cuentos tradicionales (La caperucita roja, Los tres cerditos, ...). Es importante tener en cuenta la repetición. Las criaturas pide una y otra vez su cuento preferido, y si hace falta lo explicamos tantas veces como necesiten, porque ellos y ellas poco a poco vayan construyendo el significado. En una primera lectura, seguramente, no entenderán todo el significado de la historia, pero está bien que sea así. No hace falta que nosotros hagamos una síntesis para que lo entiendan mejor o que cambiemos palabras para que sea más esclarecedor. 

A partir de los 4 o 5 años, encontramos un interés por el lenguaje escrito, identifican las primeras letras y van construyendo significado a las palabras que leen. Podemos dedicar ratos a la lectura compartida en voz alta, en silencio u otras a la lectura en paralelo (adulto y niño/a leyendo cada uno/a su libro). A pesar de que en esta etapa es cuando empiezan a leer, no debemos dejar de ofrecer también libros sin palabras, donde hace falta que sean ellos y ellas los que vayan descifrando la historia a partir de las imágenes. En esta etapa, los niños y niñas se hacen preguntar y les gusta descubrir cosas. Los libros que responden a estas curiosidades serán claves, libros interactivos o pop-ups. También les gustan los libros donde aparece algún conflicto, el cual pueden resultar emocionantes para ellos. 

Más allá de los 6 años, el niño o niña necesitará menos ayuda del adulto a la hora de leer, aunque la familia y la escuela serán claves para ir concertando las habilidades lectoras. Más que enseñar a leer con una utilidad práctica concreta (que es evidente que la tiene), haría falta tener en cuenta que su principal utilidad es que constituye una fuente de satisfacción personal. 

En cada una de estas etapas por las que va transitando el niño o niña, es necesario que miremos el libro como un objecto y le demos un valor, no solo a la historia que nos explica sino también a sus ilustraciones, a su portada, al tacto y al olor de sus páginas, en definitiva, a todo aquello que forma parte del libro. 

A partir de los 8 años aproximadamente, los niños/as y jóvenes se muestra curiosos, impacientes y, sobre todo, tecnológicos. Es recomendable que les podamos ofrecer libros donde ellos y ellas se sientan representados de alguna manera, historias que les puedan transportar a nuevas realidades, a vivir aventuras y a ponerse en la piel de los y las protagonistas. Debemos tener presente y “abrazar” el mundo digital. Hace falta acompañarlos del mismo modo que cuando compartimos con ellos un libro en formato papel. Pactar y llegar a acuerdos sobre su uso será clave para un buen desarrollo de las nuevas tecnologías. Dentro del mundo digital haremos referencia a algunas propuestas que podemos compartir y sugerir (Booktubers, clubs de lectura digital, blogs, webs o páginas de Instagram dedicadas a recomendaciones literarias, libros electrónicos o booktrailers, entre otros). Tal y como dice Joan Portell, especialista en Literatura Infantil y Juvenil, “el objeto en sí no es el culpable, sino el uso que le damos”. 

Si con todo lo que hemos explicado hasta ahora todavía no crees que la lectura tiene mucha importancia en nuestro desarrollo, os hemos preparado una lista de motivos que pensamos que os acabaran de convencer del todo. No queríamos caer en las típicas listas, porque nos resulta imposible daros solo X motivos por los cuales os animamos a leer, pero nos hemos aventurado a escribir un decálogo (y un poco más). 

Decálogo (y un poco más) sobre la importancia de la lectura 

  1. Leer y crear historias favorece la creatividad, la memoria y la concentración. Pero también que nos las expliquen y escucharlas atentamente. 
  2. La lectura fomenta habilidades como la empatía, ponerse en el lugar del otro. Especialmente si el lector se puede poner en el lugar del protagonista, este descubrirá emociones y valores presentes en muchos cuentos. La lectura puede ser un método para trabajar problemas personales, temas tabús o algunos miedos comunes entres los niños y niñas. (Ejemplo: miedo a la oscuridad). Una buena herramienta para trabajar en clase y en casa. 
  3. La lectura es una herramienta para adquirir conocimientos en todas las etapas de la vida. a menudo, tener un buen hábito lector es sinónimo de un buen rendimiento escolar.
  4. Mediante la lectura, los niños y niñas adquieren un espíritu crítico y reflexivo para conocer el mundo que los rodea y a ellos/as mismos/as, así como la relación con los demás. 
  5. Leer nos permite comunicarnos, expresarnos e interactuar con nuestros compañeros, familia o cualquier otra persona. 
  6. Reivindicamos la lectura como un acto de placer, simplemente: Sofá, manta y libro. Sin pensar en nada más. La lectura es felicidad. Si tenéis un espacio en casa, que sea acogedor y que invite a estar un buen rato, leeremos más a gusto; y no tengáis prisa, la lectura se debe saborear con el tiempo. 
  7. Leer nos ayuda a practicar la comprensión lectora y a mejorarla. No es lo mismo leer, solamente, que leer y entender. No es lo mismo leer mucho, que leer bien. 
  8. A nivel familiar y emocional, los ratos de lectura compartida permiten crear y reforzar un vínculo emocional adulto-niño/a. 
  9. La lectura mejora la ortografía y amplía el vocabulario. Por un lado, cuanto más leemos, más interiorizamos la ortografía y la manera cómo se escriben las palabras. Por otro lado, encontraremos constantemente palabras nuevas que querremos conocer. 
  10. Leer es una actividad activa y de atención plena, justo lo contrario de actividades como mirar la televisión, en que dejamos el cerebro en stand by. Por lo tanto, nos ayudará a incrementar el aprendizaje activo y a fomentar la autonomía. 
  11. Los libros nos hacen sentir acompañados. Viviremos mil y una vidas y muchas aventuras. Viajaremos a lugares lejanos, paraísos o cuevas subterráneas.Si sois aventureros, será vuestra mejor aventura. 

Para acabar, os proponemos disfrutar de este día y esperemos haber animado vuestras ganas de leer con los peques de la casa. ¡Depende de nosotros que cada día sea 2 de abril! Si os gusta dibujar, podéis dibujar leyendo a vosotros/as mismos/as, ¡o dibujar vuestro libro preferido! Si todavía no tenéis un espacio de lectura en casa, es el día para buscarlo y decorarlo a vuestro gusto. O bien, si tenéis una librería o biblioteca cerca, ¡seguro que hacen muchas actividades!

BIBLIOGRAFIA

Portell Rifà, Joan. Llegim?: com fer lectors entusiastes. Barcelona: Abadia de Montserrat, 2017. 157 p. (Créixer; 5). ISBN 978-84-9883-926-5

GIRBÉS, Joan Carles (2008): Guia pràctica per a fer fills lectors. Alzira (València): Edicions Bromera 

JOVER, Guadalupe (2007): Un món per llegir. Educació, adolescents i literatura. Barcelona: Rosa Sensat

AGUADO, G i Ripoll, J. (2014) Enseñar a leer. Cómo hacer lectores competentes. Madrid: EOS 

Fons, M. (1999) Llegir i escriure per viure. Barcelona: La Galera

CORRERO, C i Real, N. (2017): La literatura a l’educació infantil. Barcelona: Rosa Sensat

PENNAC, Daniel (2006): Como una novela. Alfaguara.

El Profe Mochilero: 168 millones de razones para reabrir la educación

El 1 de abril se “celebra” el día mundial de la educación. Digo celebrar entre comillas porque el último informe que presentó UNICEF referente al seguimiento de la actividad educativa a nivel global durante la pandemia no invita a ser muy optimista. El análisis va desde el 11 de marzo de 2020 hasta el 2 de febrero de 2021 y plantea la necesidad de abordar, de manera prioritaria y responsable, la reapertura de las escuelas por parte de los gobiernos.

Se cumple un año del inicio de la pandemia del COVID-19 y a día de hoy es evidente que ha causado un auténtico terremoto en nuestras vidas. El impacto del coronavirus provocó el confinamiento forzoso de los centros educativos dejando unas cifras escalofriantes en cuanto a desconexión educativa, pero vamos por partes. Al principio parecía que solo iban a ser 2 semanas, después 2 meses, hasta que se fue prolongando y un año después las escuelas de 168 millones de niños y niñas de todo el mundo siguen cerradas, la mayoría de ellas se encuentran en América Latina y el Caribe. A nivel mundial, al menos 214 millones de estudiantes (de todas las etapas educativas) han perdido más de tres cuartas partes de su educación presencial. Por otro lado, las cifras también revelan que a día de hoy, el 53% de los centros educativos del mundo han vuelto a la presencialidad total y casi una cuarta parte han abierto parcialmente. Sin embargo, las puertas no se han vuelto a abrir en 27 países en los que viven 196 millones de niños, niñas y jóvenes, el 13% a nivel global.*

Recreación presentada en la sede de Naciones Unidas de Nueva York el pasado 3 de marzo de una clase con 168 pupitres vacíos simbolizando los millones de niños y niñas que llevan un año sin ir a la escuela.

La desigualdad se ha acentuado en el derecho al acceso a la educación

Como ya nos ha demostrado esta pandemia, los efectos de las medidas restrictivas no afectan a la población por igual. Las cifras, una vez más, reflejan la situación de emergencia que sufren los sectores más vulnerables y que en un día como hoy no deberíamos mirar hacia otro lado y “celebrar” (permitidme una vez más el uso de las comillas) el día mundial de la educación sin hacer un pequeño ejercicio reflexivo: ¿Está realmente garantizado el derecho a participar de una educación primaria, gratuita, obligatoria y universal? Recordamos que así se recoge en la Declaración Universal de Los Derechos Humanos de la UNESCO. Ciertamente, cada país aplica sus restricciones igual que cada país goza o sufre las consecuencias de la globalización y el repartimiento desigual de la riqueza mundial, pero ¿En qué medida se está vulnerando el derecho a la educación en ciertos países?

“Conforme se acerca el primer aniversario del comienzo de la pandemia de COVID-19, la realidad vuelve a recordarnos la catastrófica emergencia educativa que se originó como consecuencia de los confinamientos mundiales. Cada día que pasa, los niños que no pueden acceder a la educación presencial se van quedando cada vez más rezagados, y los más marginados sufren las peores consecuencias”, declaraba Henrietta Fore, directora Ejecutiva de UNICEF durante la presentación del informe. “No podemos permitir que, por segundo año consecutivo, estos niños sigan sin poder asistir a la escuela de forma presencial o que la presencialidad siga siendo limitada. No debemos escatimar esfuerzos para mantener las escuelas abiertas o darles prioridad en los planes de apertura”.

El aprendizaje a distancia puede complementar la educación básica, pero nunca sustituirla

La educación no presencial ha llegado para quedarse, afirman muchos expertos. La pregunta es: ¿Se pueden cubrir las necesidades recogidas en la educación básica de manera no presencial? Es importante tener claro qué paradigma educativo nos sirve de referencia para poder contestar esta cuestión. Para empezar, la escuela debe ser concebida como un espacio comunitario que ofrece elementos fundamentales para el desarrollo en la infancia y no como una academia. Entre estos elementos están la socialización entre iguales, la oferta de apoyos personalizados, el contacto con la diversidad, la atención emocional o el acceso a comidas nutritivas, entre muchos otros. A día de hoy, me resulta muy difícil encontrar una manera alternativa de cubrir todos estos elementos restringiendo la presencialidad de la escuela. Además, podríamos poner de manifiesto la importancia del juego interactivo físico y las experiencias en el entorno natural para el buen desarrollo en la infancia, así como los múltiples estudios que demuestran los efectos adictivos y de dispersión que provoca el uso excesivo de pantallas en edades prematuras (y no tan prematuras).

"Para al menos 463 millones de niños y niñas cuyas escuelas cerraron por la Covid-19,
no existió la educación remota" (UNICEF).

Quizás muchas empresas vean una oportunidad de mercado en promover la formación a distancia y muchas marcas intentan venderlo como la “última tendencia innovadora” en el aprendizaje, sin tener en cuenta la edad de desarrollo. En este oportunismo incluso se puede detectar un retroceso en la atención real de las necesidades básicas de la infancia y una privatización de la educación que puede generar una brecha digital donde los sectores más vulnerables corren el riesgo de quedar apartados. Quizás en este último año, la educación universal haya sido menos universal, menos primaria, menos obligatoria y menos gratuita, así que podríamos convertir la “celebración” en una reivindicación. Quizás sea el momento de defender más que nunca este derecho fundamental en la infancia como es el acceso a la educación. Quizás se abre un periodo para proteger, aún más, a toda una nueva generación afectada y para exigir a los gobiernos unos planes de apertura segura de los centros educativos para dejar de vulnerar el derecho a la educación, aumentar la brecha social y favorecer la privatización del modelo educativo.

Defender un modelo educativo presencial, seguro y equitativo de protección a la infancia con la escuela y para la escuela

Según los últimos datos publicados por la UNESCO, más de 888 millones de niños y niñas de todo el mundo siguen sufriendo interrupciones en su educación debido al cierre total o parcial de las escuelas. En muchos países, la infancia más vulnerable que no tiene acceso a una educación a distancia corre el riesgo de desconectar de su vida escolar y de no regresar más a la escuela. Eso puede asociar problemas más graves derivados al cierre de las escuelas como el trabajo infantil o el matrimonio infantil. 

Analizar esta situación y trabajarla desde las aulas con los alumnos, ajustando el discurso a cada nivel y contexto, es el mejor remedio para proteger y promover una educación presencial mundial que proteja a la infancia. Introducir y fomentar entre el alumnado el aprendizaje de las desigualdades que existen entre las oportunidades educativas que hay en el mundo puede ser un incentivo para valorar la escuela como eje natural de protección y aprendizaje común. Fortalecer la conexión entre el hogar y el centro educativo para educar en comunidad, compartiendo proyecto y asumiendo el rol que les corresponda, porque como dicen: “La escuela es mi segundo hogar, pero el hogar es mi primera escuela” y por lo tanto, la educación nace en casa. ¿Pero, qué sucede cuando no hay un primer hogar de referencia?

El día mundial de la educación puede servir como motivo para reflexionar sobre las condiciones y desigualdades globales que se han generado en el acceso educativo a partir de la pandemia. Trabajar esta reflexión entre el colectivo docente, el alumnado y la comunidad educativa en general es un deber ético para proteger y prosperar un sistema educativo presencial, primario, equitativo, público y universal. Un sistema que proteja y oriente a todas las generaciones de cualquier virus, pero sobretodo, de la estupidez y la ignorancia humana.

*NOTA PARA EL LECTOR: Todas las cifras expuestas en este artículo están basadas en el último informe Análisis del cierre de las escuelas de UNICEF publicado el pasado 3 de marzo de 2021. Los datos son de consulta pública

El imprimible que os presentamos hoy es un juego visual y sonoro para que trabajéis palabras básicas con los más peques de la escuela. Podéis utilizar este recurso en cualquier idioma, nosotros hemos hecho la plantilla en inglés, pero la podéis modificar siempre que queráis para adaptarla al contenido que trabajéis en el aula. 

Esta actividad sirve para trabajar el sonido, la escritura, el lenguaje y la parte más creativa de los y las alumnas con el dibujo. De esta manera practicarán la lectura de palabras cortas y, más adelante, cuando conozcan la dinámica, ¡podéis complicar un poco más el reto!

Place it. En este apartado, los niños y niñas deberán colocar la imagen que representa la palabra. Si tenéis legos o juguetes pequeños, también los podéis utilizar. 

Tap it. En esta sección, deberán separar la palabra oralmente por sonidos. Poco a poco irán deletreando la palabra que queramos trabajar. 

Build it. Con letras magnéticas, o de cualquier otro tipo, pondremos pieza a pieza cada letra para construir la palabra entera. 

Draw it. ¡A dibujar! En este rincón de la ficha, tendrán que hacer un pequeño esbozo del significado de la palabra. 

Write it. Por último, ¡ponemos en práctica la escritura!

Esperamos que os guste y que disfrutéis mucho con vuestros y vuestras alumnas. Nosotros os dejamos aquí dos archivos PDF para que os podáis descargar el material que hemos preparado, pero recordad que estas palabras las hemos escogido nosotros, ¡las podéis cambiar o modificar cuando queráis!

¿Cómo te suena este título? Como mínimo parece chino o una lengua bastante alejada de la nuestra, ¿verdad? Bueno, pues no es ningún idioma que ahora mismo hablen las personas. ¿MAU IZ IO? es una obra magnífica, que en 2017 se llevó el Premio al Mejor Álbum Ilustrado, otorgado por el Gremio de Libreros de Madrid. 

Es, sin ninguna duda, un álbum ilustrado sorprendente, que nos abre la ventana a un mundo mágico de criaturas muy cotidianas. Sí, aquí aparecen hormigas, escarabajos, arañas, mariquitas y muchos otros insectos que hablan un idioma propio. 

Esta obra de Carson Ellis es una auténtica delicia, que tenéis que conocer y explorar con ojos, corazón y cabeza de niño, porque os lo aseguramos: gustará a toda la familia. Aunque… ¿y si lo exploramos un poco más de cerca? 

El universo de Carson Ellis 

Es alucinante. Carson Ellis es una ilustradora estadounidense muy célebre, que ya nos sorprendió con su obra Mil hogares (Alfaguara, 2015) y que ha publicado en distintas ocasiones en The New York Times o The New Yorker. Ha ilustrado álbumes infantiles absolutamente exitosos y no pierde el hilo en este mundo que habita, tan difícil y generoso al mismo tiempo. Solo hay que darse una vuelta por su página web para darse cuenta de que su mundo no es corriente, sino una colección de espacios mágicos en los que los lectores se sentirán plenamente identificados. 

Carson vive en una granja en Oregon (Estados Unidos) con Colin Meloy, su compañero, músico en una banda indie. También con sus dos hijos, dos gatos, dos llamas, dos cabras, una oveja, catorce gallinas, una familia de lechuzas y un montón de ranas arbóreas. Este particular universo en el que habitan seguramente tenga una parte muy importante de aprendizaje de la vida natural, que se refleja en esta obra que hoy recomendamos: ¿MAU IZ IO?

¿MAU IZ IO?, ¿cómo hablan los insectos?

Ser animal no es fácil. La supervivencia en la naturaleza es un reto diario para todas las especies. Nos gusta verlas libres, pero esta libertad se paga con un peaje muy costoso: hay que ingeniárselas para vivir. Y los insectos lo tienen francamente difícil.

Caron Ellis nos invita a ser observadores en un mundo que no necesita nada más que nuestra mirada. Las hormigas, las mariquitas, los escarabajos, las arañas o los caballitos del diablo son protagonistas de una aventura bonita, tierna y un poco trágica, que a su vez es un relato de la vida sencilla de estos animalillos. 

Todos hacen esfuerzos titánicos día tras día para sobrevivir sin que nosotros nos demos cuenta. Pero, ¿en qué idioma hablan? Es extraño, es divertido… pero, además, es útil: porque contribuye a que la vida siga su curso. 

¿Por qué os recomendamos ¿MAU IZ IO?

No hay un único motivo por el que os recomendamos ¿MAU IZ IO? Para empezar, no hace falta decir que la calidad de la obra es una de las principales razones por las que no debéis dejar de adquirir un ejemplar o pedirlo en vuestra biblioteca. Os ayudará a procurar una biblioteca de calidad para vuestros alumnos e hijos, con la que educareis el gusto estético y el criterio, pero también pondréis en bandeja el placer de disfrutar de una buena lectura y la contemplación de contenido gráfico bonito y de calidad. ¿Quién se puede resistir a dejarse llevar por la belleza de aquello que ve y siente? 

Además,  ¿MAU IZ IO? es un álbum que abre las puertas a la contemplación, a la vida en calma, a la observación pura. Permite que, a través de las aventuras y desventuras de los insectos, así como de su lenguaje (¿inventado?), el lector explore un universo tan real como desconocido. ¿Hemos parado a pensar en eso? 

Juntos hablaréis sobre la vida de los insectos, el valor del esfuerzo, la constancia y la importancia de preservar su mundo, tan rico y tan frágil al mismo tiempo. 

¿Queda alguien por aquí? ¿O ya habéis salido todos a buscarlo? Sea como sea, no os lo perdáis. Anotad: 

¿MAU IZ IO?

Ficha técnica: 

  • Número de páginas: 48
  • Editorial: Barbara Fiore Editora
  • Idioma: -
  • Encuadernación: cartoné
  • ISBN: 978-84-15208-88-4
  • Año de edición: 2017
  • Precio: 16 €

¡Nueva colaboración! Disfrutad muchísimo de los 5 juegos que nos trae Erica para trabajar valores y educación emocional dentro del aula con niños y niñas de diferentes edades.


A lo largo de la jornada escolar, nuestro alumnado realiza un sinfín de actividades y cada vez es más frecuente que una de ellas sea jugar. El porcentaje de docentes que utiliza juegos en clase ha ido aumentando exponencialmente debido a la introducción de nuevas metodologías de enseñanza – aprendizaje activas, además del cambio de mentalidad y modelo pedagógico que se está produciendo en muchas escuelas. De esta forma, podemos afirmar que los juegos han llegado a las aulas para quedarse y debemos aprovechar este recurso tan versátil y útil a nuestro favor para potenciar todo aquello que queremos conseguir de nuestros niños y niñas a través de ellos.

En el artículo de hoy os quiero presentar 5 juegos para trabajar valores y educación emocional, dos aspectos transversales y fundamentales que poco a poco están ganando también protagonismo en nuestras aulas y que debemos fomentar desde edades muy tempranas, con el objetivo de establecer unas bases sólidas y saludables para nuestro alumnado. Esta selección de juegos está pensada para usar tanto en clase como en casa y destacan por su sencillez y diseño. ¡Comenzamos!

1. EMOTRIP (a partir de 8 años)

Este juego de Mut Kids nos ayuda a trabajar y potenciar las competencias emocionales de nuestro alumnado de forma lúdica. Consta de un tablero con ambientación espacial, 3 barajas de cartas y pueden jugar entre 2 y 4 personas. En este video de Jugando con Lupis podéis ver el juego en formato Stop Motion y en el perfil de Instagram de Esther, @emotimestra podréis leer una reseña detallada sobre el juego. 

Las cartas que se incluyen en el juego tienen diferentes funciones, como trabajar la conciencia y autonomía emocional a través del autoconocimiento, conocer mejor a otras personas y establecer conexiones afectivas, o reforzar habilidades sociales a través de dramatizaciones o role-playing. Lo podéis encontrar en catalán, castellano, euskera, gallego e inglés. 

2. ¡PILLADO! (a partir de 5 años)

Este juego de Lúdilo tiene como objetivo descubrir qué zorro ha robado la tarta antes de que escape. Quizá nos puede recordar al famoso Cluedo, ya que se compone de un tablero por el cual deberemos movernos e ir recabando pistas pero, en este caso, el trabajo cooperativo será imprescindible para resolver el caso. El juego incluye cartas con animales sospechosos, 3 dados, fichas de características y una caja para esconder la carta del ladrón. Pueden jugar entre 2 y 4 personas. Los jugadores/es deben decidir si quieren descubrir a un sospechoso o buscar una pista y tirarán los dados. Si salen 3 ojos, podrán obtener una pista. Si salen 3 huellas, podrán conocer a uno de los sospechosos. Si los dados no coinciden, el zorro irá avanzando por el tablero. 

Me parece un juego divertido y que trabaja muchos aspectos, entre los cuales destaco el trabajo en equipo, la atención plena, la estrategia, además de la resolución de problemas y la memoria visual. En el siguiente video creado por Lúdilo podéis ver con todo lujo de detalles el funcionamiento del juego.

3. EMOTIONS DETECTIVE (de 3 a 6 años)

Este juego de Miniland tiene como objetivo desarrollar la inteligencia emocional a través de la empatía, el autoconocimiento, la autoconfianza, la identificación de emociones y la asimilación de valores. Está compuesto de una ruleta con diferentes emplazamientos y tarjetas con situaciones que provocan emociones “negativas”. Deberemos escoger una tarjeta según lo que nos marque la ruleta, identificar cómo se siente la persona y proponer soluciones que lleven a la autorregulación. Es una propuesta interesante por su carácter cooperativo y porque nos ayuda a iniciarnos en el mundo de las emociones y la resolución de problemas.

4. ¡VUELA, BÚHO, VUELA! (a partir de 4 años)

Otro juego de Lúdilo de carácter cooperativo cuyo objetivo esta vez es desarrollar la lógica y estrategias de trabajo en equipo para conseguir llevar a todos los búhos de vuelta a su nido antes de que se haga de día. Con una mecánica similar al juego de ¡Pillado!, tenemos al sol como elemento contrarreloj que marcará el ritmo de la partida. También pueden jugar de 2 a 4 personas y en el interior encontrarás un tablero, 6 fichas con búhos y fichas/cartas con colores y soles que deberemos ir cogiendo para mover los búhos y el sol a lo largo del tablero. Este juego destaca por su simplicidad y porque es 100% ecológico, punto a favor para la empresa fabricante. Si queréis aprender con más detalle cómo jugar, aquí tenéis un video explicativo de la mano de Lúdilo.

5. LOS HOMBRES LOBO DE CASTRONEGRO (a partir de 10 años)

El último juego de la lista es de Asmodee y lleva varios años entre nosotros. El objetivo principal es cazar a los lobos/as que están atemorizando al pueblo a través de la observación, la perspicacia, las alianzas y la capacidad de argumentación y convicción de los personajes que intervienen. Antes de comenzar, cada jugador/a coge una carta al azar mediante la cual se convertirá en un personaje concreto: puede ser un lobo, un cazador o un aldeano, entre otros roles. Entonces, una persona que hace de narradora empieza a relatar la historia del pueblo. Al caer la noche, los lobos salen a cazar y… Se comete un asesinato, que se descubre al día siguiente. A partir de aquí, comienza un debate para argumentar quién ha podido ser.

Este juego es interesante porque lo podemos usar a partir de una edad más tardía y, por lo tanto, nuestro alumnado más mayor se puede beneficiar de sus múltiples posibilidades. Podemos trabajar la cooperación, la empatía y la resolución de conflictos entre otros. Al finalizar la partida, también se pueden debatir diferentes aspectos que hayan surgido a lo largo del juego y que suelen ser típicos entre los mayores de la escuela o en el instituto, como la propagación de mentiras o rumores, los juicios de valor, el perdón, la escucha atenta o la creación de bandos.

En la página oficial recomiendan entre 8 y 18 personas para jugar, pero se podría adaptar a más o menos jugadores si se multiplican o reducen los roles.

Hasta aquí la recopilación de juegos para trabajar valores y educación emocional. Como habéis podido comprobar, todo el mundo puede jugar y beneficiarse de los juegos para desarrollar diferentes capacidades, habilidades y valores que nos permiten crecer sanos tanto física como mentalmente, y de paso divertirnos un rato en buena compañía. Un último aspecto importante que os quiero recomendar es que juguéis y dominéis la mecánica de cualquier juego antes de presentarlo en clase. De esta forma, podréis avanzaros a posibles situaciones o contratiempos que puedan surgir con vuestro grupo y les podréis ayudar a resolver sus dudas o miedos.

¿Conoces alguno de los juegos? ¿Qué otros aspectos se podrían trabajar a través de ellos? ¿Crees que es útil usar juegos en el aula para enseñar contenidos?

Me encantará leerte en comentarios.

Erica Moyano Vargas, autora de Profe en la Nube (@profenlanube)