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La caza del tesoro es una actividad muy utilizada por los docentes que consiste en formular una serie de pre

La caza del tesoro es una actividad muy utilizada por los docentes que consiste en formular una serie de preguntas y en aportar una lista de direcciones web, de las cuales se pueden extraer las respuestas. Estas cazas suelen incluir una gran pregunta final, en la que los alumnos tendrán que captar aquello que han aprendido. En la red encontraréis cazas preparadas, pero dependiendo de cuáles sean los objetivos curriculares, será del todo necesario que los confeccionéis vosotros mismos. Hoy os explicamos cómo podéis crear cazas del tesoro para trabajar las emociones.

Para empezar, haced una pequeña introducción 

La caza del tesoro debe tener un esquema bien definido. En primer lugar, haced una pequeña INTRODUCCIÓN del tema.

Por ejemplo: Las emociones son una característica propia de los seres humanos. Cada día experimentamos emociones negativas y positivas. Para ganar equilibrio y capacidad de enfrentarnos a la vida, tenemos que aprender a reconocer cuáles son estas emociones.

 Las preguntas

A continuación, podéis formular una serie de PREGUNTAS (las que consideréis oportunas) sobre este tema. Por ejemplo:

  • La madre y el padre han venido juntos a buscarte a la escuela. ¿Qué has sentido? 
  • Tu mejor amigo se ha enfadado contigo a la hora del recreo. ¿Qué haces? 
  • A la hora de ir a dormir mi padre deja la luz encendida, porque no me gusta dormir a oscuras. ¿Y eso? 
  • Hoy je jugado a la pelota en el comedor de casa y he roto un jarrón. Mi madre me ha regañado. ¿Cómo me siento? 
  • Mi padre ha hecho brocoli para comer y no me gusta nada. ¿Qué hago?
  • He leído muy bien y la maestra me ha felicitado. ¿Qué siento?

La gran pregunta y los recursos

Finalmente, tendréis que elaborar d’elaborar UNA GRAN PREGUNTA donde el alumno tenga que hacer una reflexión sobre aquello que ha aprendido sobre estas emociones y sus vivencias personales. Antes tendrán que consultar los recursos web proporcionados. Aquí tenéis algunos ejemplos:

Podéis asociar estas emociones a las situaciones cotidianas que viven los niños. De esta manera, aprenderán a diferenciar las emociones y a entender que sentirlas es lo más normal y como no, parte indispensable de la vida.

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En el aula podéis trabajar la atención a la diversidad de diferentes maneras, pero una buena opción es la de utilizar diferentes libros y cuentos como apoyo. Hoy os proponemos 10 interesantes.

El soldadito de plomo

El Soldadito de plomo. El primer libro que os queremos proponer es un clásico. El soldadito de plomo, pero en una versión realizada por Clara Luna Rodríguez, investigadora de departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada. Se trata de un proyecto gráfico muy simple, con imágenes ilustradas, que permite leer sin saber. Elaborado con la colaboración de personas con discapacidad intelectual y profesionales de este ámbito, el cuento ha pasado la prueba después de haber sido leído por 97 personas con diversidad intelectual de 6 a 66 años y niños de 4 y 5 años, sin esta diversidad. ¿El resultado? ¡Todo un éxito!

 

El patito feo. Aquí tenéis otro clásico, El patito feo de Hans Christian Andersen. Es la historia que trata por excelencia el tema de la diversidad y que en su momento, Andersen escribió como reflejo de aquello que él mismo había vivido. Una metáfora sobre las personas con diversidad y las diferentes etapas de crecimiento que viven los niños.

 

Por cuatro esquinitas de nada. De Jêrome Ruiller es un cuento que ha popularizado en los últimos años y que habla sobre la diferencia, la integración y la inclusión. El cuento también fomenta la búsqueda de soluciones y nos habla de la frustración, la misma emoción que nos llevará a buscar alternativas.

 

El cazo de Lorenzo. Lo hacemos demasiado a menudo: señalamos las diferencias y las convertimos en hechos negativos. En El cazo de Lorenzo, Isabelle Carrier nos habla de Lorenzo y su caso de superación. A parte de la versión en papel, disponéis de un vídeo donde se explica el cuento en forma de unas animaciones preciosas para ver en el aula o utilizar como apoyo.

 

Elmer. Todos somos diferentes. Niños y adultos. Elmer es un cuento con un elefante como protagonista, en el cual las diferencias se convierten en razones para querer. Una propuesta simpática y colorista que os encantará y que también encontraréis en vídeo.

 

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Cuentos para descubrir inteligencias. Howard Gardner (Premio Príncipe de Asturias 2011 de Ciencias Sociales) ha conseguido definir hasta nueve tipos de inteligencias: lingüística, lógico-matemática, viso-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal, naturalista y existencial. La psicóloga Begoña Ibarrola ha desarrollado una serie de cuentos y propuestas de actividades para favorecer cada una de estas inteligencias, así como dotar a los niños de un montón de oportunidades. Se trata de que puedan descubrir cuáles son sus talentos y potenciales escondidos.

 

El lirbo negro de los colores. Érase una vez un cuento para ver los colores con los ojos cerrados. El libro negro de los colores de Menena Cottin nos acerca a la diversidad de la ceguera, de manera que nos permite tocar, oler y experimentar todo tipo de sensaciones.

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El punto. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿De dónde puedo partir? El punto de Peter H. Reynolds es, efectivamente, un punto de partida que nos ayudará a explorar nuestro yo y que nos abrirá las puertas de la expresión artística. Se trata de una oportunidad fantástica para desarrollar nuestra capacidad de expresarnos y consolidar nuestra personalidad.

 

Otra cosa. Y aquí tenéis otro cuento que fomenta el respecto hacia los demás. "Otra cosa" quiere ser como los otros niños, pero no lo consigue. Un día aparece otra criatura que se llama "Algo" y que quiere ser su amigo... De Kathryn Cave, el cuento cuenta con las ilustraciones de Chris Riddel.

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Érase una vez un bosque. Y cerramos este especial de recomendaciones de libros para atender la diversidad con Érase otra vez un bosque, de Elisa Gehin. Se trata de un cuento para primeros lectores donde los protagonistas son los pájaros que viven en los árboles. Habla de la diversidad y de los conflictos que se producen en la convivencia.

 

 

 

¿Os han gustado estas propuestas? ¿Tenéis alguna más?

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La evaluación es una parte muy importante de la docencia, porque nos permite captar qué aprendizajes han logrado los niños/as y cuáles son los avances conseguidos. Se trata, como sabéis, de un paso fundamental para poder desarrollar un currículo de competencias y atender la diversidad del alumnado. Hoy os podemos proponer cinco actividades para evaluar a los alumnos/as que podéis aplicar en las áreas de manera tansversal.

  1. La prueba objetiva, por escrito. Es una de las más habituales y evalúa el reconocimiento, la memoria, la comprensión y la asociación. Se trata de evaluar los conocimientos adquiridos por los alumnos/as a través de diferentes preguntas, con la ventaja que es fácil de corregir y te permite evaluar diferentes términos a la vez. En este sentido hay que orientar bien a los alumnos/as para que la respuesta a las preguntas se ajuste a lo que pedimos. Se pueden realizar preguntas de respuesta múltiple (enunciados correctos e incorrectos, opciones de verdadero y falso...), de relacionar o de ordenación, teniendo en cuenta un determinado criterio.
  1. La prueba de desarrollo, por escrito. Este es un sistema de evaluación que permite a los alumnos/as hacer una exposición más libre. Como docentes podremos evaluar la adquisición de conocimientos, la comprensión, la aplicación, el análisis y la síntesis, pero también tendremos la oportunidad de analizar a fondo aspectos tan importantes como la capacidad de argumentación, la coherencia al redactar y la ortografía. Se trata de una prueba más subjetiva y la tarea de corregir es más costosa, pero es muy útil para evaluar las habilidades más importantes del alumno/a.
  1. La prueba con información y materiales, por escrito. Esta prueba exige al docente contar con un método de evaluación claro y el más objetivo posible. Además, sería interesante que antes de poner en marcha una evaluación de estas características, hayáis hecho al menos una de práctica en el aula. Se trata de un procedimiento muy útil para ver qué uso sabe hacer el alumno/a de la información que tiene en sus manos, así como para observar la capacidad de organización, la reflexión y la asociación de temas. 
  1. La prueba de discusión en grupo, oral. A través de este sistema podremos evaluar diferentes estudiantes a la vez, interactuar de manera inmediata y observar cuáles son sus habilidades comunicativas y de argumentación. Es importante haber practicado antes y disponer de un sistema de evaluación ágil y conciso, además de moderar la actividad de manera que todos los alumnos/as puedan participar en igualdad de condiciones. 
  1. Portfolio, prueba global. Y, por último, presentamos una fórmula de evaluación que permite al alumno/a exponer las diferentes actividades realizadas. Este sistema de evaluación nos gusta porque ayuda al alumno/a a adquirir autonomía y a ser más consciente de cuál ha sido la tarea que ha llevado a cabo. Él se convierte, en definitiva, en protagonista de su proceso de aprendizaje. La preparación requiere tiempo y una actitud madura por parte del alumnado. 

¿Qué actividades soléis utilizar para evaluar a vuestros/as alumnos/as? Si queréis, podéis compartir vuestras experiencias en los comentarios.

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La primavera es una estallido de colores y de fenómenos naturales magníficos. La mayoría se pueden explicar a través de la ciencia, así pues, lo que hoy os queremos proponer son cinco experimentos científicos para hacer en primavera.

  1. Flores de colores. Para hacer este experimento necesitaréis flores con pétalos blancos: pueden ser margaritas, rosas o claveles, el caso es que sean blancos. También necesitaréis vasos y colorante alimentario para añadirlo en el agua. Poned las flores dentro y observad como muy pronto se tiñen con el color que hayáis utilizado. Aprovechad la experiencia para explicar las partes de la flor y la utilidad del agua que atraviesa el tallo y se ramifica por los conductos de las hojas.

  1. Las plantas necesitan agua. ¿Necesitan agua las plantas? ¿Es posible que crezcan con otros nutrientes? ¿Por qué no lo comprobamos? Una buena manera de explicar porque las plantas necesitan agua y porque no crecen en determinados hábitats es la de plantar las semillas de cinco plantas y regarlas durante días alternos con diferentes líquidos: agua, bebidas isotónicas, leche, refresco de cola... Confeccionad una tabla y haced todas las anotaciones que correspondan sobre el crecimiento de las plantas.

  1. Las plantas necesitan luz. Otro recurso imprescindible para cualquier planta es la luz. Un experimento muy gráfico y fácil de hacer es el de tapar la hoja de la planta con cartulina negra, de manera que no pueda entrar nada de luz. Siete días después, podéis quitar el papel con cuidado y observad. ¿Qué ha pasado con la hoja? También podéis probar una planta que necesite bastante luz al lado de la ventana durante tres días y después girarla. Haced que los alumnos observen y describan qué pasa con la planta y hablad del fenómeno de la auxina.

  1. Extracción de clorofila. Otro experimento que podéis llevar a cabo fácilmente es el de la extracción de clorofila. Chafad unas cuantas hojas verdes y colocadlas en un bote de vidrio. Añadidle alcohol y dejadlo descansar. Después, quitad las hojas y colad el líquido: secadlas y mirad de qué color han quedado. Cuando acabéis, podéis utilizar la clorofila para teñir papel o ropa.

  1. Un pequeño huerto. Y por último os queremos proponer un experimento que gusta tanto a grandes como a pequeños. Se trata de crear un pequeño huerto, observar el crecimiento de las plantas y hacer las anotaciones que creáis convenientes. Primero podéis utilizar un recipiente y cartones de papel higiénico con tierra dentro. Plantad y regad con frecuencia. Cuando empiecen a salir las plantas, podéis probar de trasplantarlas a la tierra para crear vuestro pequeño huerto. Si todo sale bien, quizás muy pronto os podáis llevar a casa lechugas, tomates o perejil. ¿Quién se anima?

 

Y tú, ¿cómo vives la primavera? ¿Qué experimentos has hecho?

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Los experimentos en el aula son una oportunidad fantástica para el aprendizaje de ciertos fenómenos físicos, químicos o naturales. Van muy bien para dinamizar el aula, fomentar la autonomía de los niños y niñas y transmitir conocimientos útiles para la vida cotidiana. Aquí tenéis 5 propuestas interesantes para trabajar en primaria.

  1. El huevo que flota. Seguro que ya habéis hecho muchos experimentos relacionados con los objetos que flotan y que se hunden en el agua. Pero, ¿qué pasa si estos mismos objetos los ponemos en una disolución de agua con sal? Podéis probar de saturar la mezcla (añadiendo tanta sal hasta que ya no admita más) y poner un huevo. El experimento os servirá para explicar conceptos como la gravedad y la densidad. Podéis relacionarlo con las experiencias cotidianas de alumno/a.
  1. Aromaterapia. Es un experimento muy sencillo, basado en los olores, los cuales pueden tener efectos muy positivos en nuestros estados de ánimo. Necesitaremos un dispensador en aerosol, agua destilada y aceite especial. Poned unas gotas de aceite en el agua y mezclad enseguida. Os hacemos las siguientes propuestas: 
  • Para eliminar malos olores, aceite de árbol del té y aceite de limón.
  • Para revitalizar el ambiente, menta y romero.
  • Para dormir mejor, lavanda y naranja. 
  1. Dulces gigantes. Y ahora trabajaremos conceptos como la presión atmosférica. ¿Qué pasaría si no existiese la presión? En este experimento pondremos dulces, básicamente nubes o marshmallows (hechas con azúcar, gelatina y aire) en un bote y haremos el vacío. En vez de hacerse pequeñas, como el aire del interior de los dulces no podrá salir, las nubes se harán gigantes.

  1. Flores de colores. Para hacer este experimento necesitaréis claveles blancos, colorantes, tubos de ensayo y un cuchillo. Nos servirá para ver cómo funciona el transporte de nutrientes y sustancias a través de las plantas. Poned tres claveles en tres tubos con colorante azul, rojo y amarillo y dejadlos reposar durante todo un día. Veréis que los claveles que eran blancos ahora son del color del tubo donde están sumergidos. La savia bruta habrá subido por los conductos (xilema) hasta las hojas y los pétalos de los claveles, que antes eran blancos.

  1. Una luz con limón. Y los limones, ¿son capaces de producir energía? Para hacer este experimento necesitaréis un limón (también serviría cualquier otra fruta), un cable eléctrico, dos elementos metálicos diferentes (un clavo, de zinc, que será el polo -; una moneda de cinco céntimos, de cobre, para el polo +) y una bombilla pequeña. El limón actúa como batería y fuente de electricidad. Para empezar, introducid los dos metales dentro del limón. Conectaremos diferentes limones para conseguir más energía, alternando los positivos y negativos. A los dos polos que queden libres conectaremos un diodo de LED, que emitirá luz.

Y hasta aquí nuestras 5 propuestas para hacer experimentos en el aula. ¿Te han parecido interesantes?

Cursos-formación-homologados-EducaciónDocente-Blog-Evaluación

Una de las principales características de la evaluación en la etapa de primaria es que se trata de una evaluación continua, cosa que nos permite observar los progresos del alumno a largo plazo y aplicar medidas si fuera necesario. Pero por otro lado, hay que tener en cuenta que también es un proceso global que valora de manera conjunta la adquisición de competencias claves y los objetivos de cada etapa.

Hay muchas herramientas que nos pueden ayudar para evaluar, pero hoy os queremos recomendar cinco muy útiles.

  1. Fichas de evaluación inicial. Seguro que las utilizáis a menudo. Nos permiten hacer una valoración de los conocimientos y competencias adquiridos por nuestros alumnos al iniciar un área o un tema determinado. Podéis utilizarlas de manera transversal para evaluar desde donde partís y cuáles son los conocimientos que son necesarios trabajar desde cero, reforzar o ampliar.
  2. Esquemas y actividades de aprendizaje. Nos sirven para poner en práctica los conocimientos y a la vez hacer el examen de cuáles son los conceptos que los alumnos han integrado. Están relacionados con el contenido que hemos trabajado en el aula y se pueden realizar de manera conjunta o individual.
  3. Tablas de observación directa. Se trata de confeccionar una tabla con los nombres de los alumnos y disponer de diferentes columnas con todas aquellas observaciones que consideres oportunas. Así, podréis anotar intervenciones de los alumnos, interés por el área, comportamiento, habilidades sociales...
  4. Notas de expresión oral. Son anotaciones sobre las habilidades de expresión oral de los alumnos y sobre los temas que hayáis trabajado en el aula. Podéis trabajar las discusiones en grupo (o directamente pruebas orales) y valorar la adquisición de conocimientos, pero también la comunicación y la argumentación. 
  5. Rúbricas. Se utilizan para medir el nivel y la calidad de una tarea o una actividad. En la rúbrica se hace una descripción de los criterios con los que se evaluará el trabajo, así como la puntuación otorgada a cada uno de ellos. Hay dos tipos de rúbricas: holística (evalúa el desempeño del alumno como una totalidad) y analítica (se considera de forma específica cada detalle de la tarea). Esta herramienta debe tener unos criterios de evaluación, unos niveles de ejecución y valores o puntuación según una escala. Aquí os dejamos unos cuantos ejemplos de rúbricas.
  6. Prueba final. Si la hacéis, la podéis llevar a cabo en diferentes formatos, pero siempre se tratará de una prueba para saber si los alumnos han alcanzado los contenidos de cada tema o área trabajados en el aula. En este sentido, la evaluación os ayudará a marcar el ritmo para próximos temas o proyectos o para reforzar aquellos contenidos que no se hayan integrado del todo.

Y vosotros, ¿qué instrumentos utilizáis para evaluar a los alumnos? Compartidlos con nosotros en los comentarios.

EducaciónDocente. Cursos formación

Cuando hablamos de recursos manipulativos para reforzar, completar y dirigir el aprendizaje de las matemáticas solemos pensar en recursos adecuados para las primeras edades. Lejos de esto, muchos matemáticos y pedagogos son de la opinión que para aprender siempre es necesario manipular, tocar y jugar. Pensamos en grandes referentes como Maria Montessori, Pedro Puig Adam o Maria Antònia Canals, quienes consideran que los recursos manipulativos son ideales tanto en las primeras edades, como en primaria y secundaria.

A continuación, cinco propuestas de recursos manipulativos para aprender matemáticas en primaria.

  • Regletas numéricas de Maria Antònia Canals. Son un recursos magnífico para hacer cálculo mental, sumar, restar, multiplicar, dividir, calcular raíces cuadradas, visualizar propiedades (conmutativa, asociativa y distributiva) o para trabajar la superficie y el volumen. Seria interesante que adquirieseis las que os proponemos o bien las regletas Cuisenaire.

  • Bloques lógicos. Tenemos diferentes aplicaciones y utilidades, en paquetes de 48 piezas sólidas, generalmente de madera o plástico, que son muy manipulables. Cada pieza presenta cuatro variables diferentes: color, forma, dimensión y grosor. Podemos llevar a cabo infinidad de actividades, incluyendo juego libre, presentación de bloques, juegos de familias, escondite, series, juegos de memoria, etcétera.

  • Fracciones. Los cubos de fracciones, normalmente en paquetes de 60 piezas, incluyen unidades enteras, mitades, tercios, cuartos, sextos, octavos, doceavos y veinticuatroavos. Se trata de un material manipulativo recomendado a partir de los 8 años, porque permite trabajar el concepto de fracciones, fracciones equivalentes y hacer operaciones con fracciones.

  • Cuerpos geométricos con volumen. También para utilizar a partir de los 8 años. Hay de madera, pero también encontraréis de plástico, que os pueden servir igual. Son fantásticos para practicar las medidas y experimentar con diferentes volúmenes y superficies.

Y tú, ¿también utilizas estos recursos? ¿Cuál es tu experiencia para trabajar las matemáticas? ¿Qué otras propuestas haces?