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Yoga-EducaciónDocente

Los beneficios de la práctica del yoga para adultos son ampliamente reconocidos. Incorporar esta disciplina física y espiritual en nuestra vida nos aporta forma física, flexibilidad, salud y armonía mental. Pero, ¿sabías que los niños también pueden practicarlo? Te damos algunas claves.

¿Por qué puede ser bueno?

En primer lugar, hay que decir que se trata de una práctica física y ya sabes que cualquier ejercicio suave que nos ayude a movernos puede ser beneficioso para todas la edades. En niños más inquietos o nerviosos, el yoga puede tener más beneficios, ya que ejercitan la respiración, aprenden a relajarse y a gestionar las situaciones negativas. El yoga también incide en la concentración, una habilidad que muchas veces se ve afectada por un exceso de estímulos externos negativos (televisión, móviles, tablets, videoconsolas, etcétera).

Pero nosotros todavía destacaríamos más beneficios:

  • Disminuye la agresividad, ya que los niños no compiten.
  • Es una práctica respetuosa, que fomenta la serenidad.
  • Representan figuras de animales y eso es muy divertido.
  • Favorece el pensamiento y la creatividad.

¿Cuando empezar?

Si hemos practicado yoga y tenemos nociones, en el aula podemos llevar a cabo algunas dinámicas básicas que ayuden a los niños a practicar la respiración consciente. No obstante, en la red encontraréis vídeos interesantes (¡y divertidos) para empezar con algunas rutinas y posturas.

¿La recompensa? ¡Es la misma actividad!

De bien pequeños, los niños están acostumbrados a competir: tienen que ser los primeros en todo, sacar más buenas notas que nadie, superar a sus compañeros... El yoga es una práctica donde no hay vencedores ni vencidos. La recompensa es la actividad en si misma.

Hay que tener en cuenta que…

Algunas posturas pueden estar contraindicadas si el niño tiene algún problema de salud. Consultad con sus padres y haced caso de las prescripciones médicas.

EducaciónDocente-Valores

Educar en valores es una de las tareas que se nos pide a los docentes aunque, sin lugar a dudas, las familias tienen un papel fundamental. Un recurso que en el aula nos puede resultar muy útil son los cortos. Aquí tenéis una selección de 10 títulos interesantes para trabajar los valores.

  • LA FLOR MÁS GRANDE DEL MUNDO. Basada en un cuento del Premio Nobel de Literatura José Saramago, es el mismo autor el que pone voz a la historia. Se trata de un corto que habla de la solidaridad y de las relaciones humanas en un mundo sin ideales.

  • EL OBJETO PERDIDO (THE LOST THING). Fíjate en todo lo que pasa a tu alrededor. The Lost thing es un corto que nos recuerda que debemos tener en cuenta todo lo que les pasa a las personas que nos rodean. Ganadora de un Óscar al Mejor Corto Animado el año 2011.

  • EL PEZ FELIZ. Un cortometraje genial que habla de un hombre que encuentra en un pez una excelente compañía. Interesante para trabajar la importancia y el valor de la libertad. Está basado en el cuento “A Fish that Smiled at Me” o El pez que me sonrió de Jimmy La.

  • CANCIÓN DE LLUVIA. Song of rain narra la historia de un niño que después de encontrarse con un zorro, decide ayudarlo bajo la lluvia de la ciudad. Fantástica para trabajar un valor imprescindible: el de la amistad.

  • SWING OF CHANGE. Un cortometraje que relata la historia de Harry, un barbero en el Nueva York de los años 30, el cual no tolera a los hombres y a las mujeres negras. Algo pasará para que esto cambie. Swing of Change es un corto excelente para fomentar el respeto y la tolerancia de las personas con independencia de su raza u origen.

  • MARGARITA. Luchar, esforzarse y valorar aquello que hemos conseguido. Estos son los valores que transmite Margarita, una historia llena de color y poesía en la cual la joven princesa Margarita abandonará su vida, placentera y acomodada, para luchar por sus sueños.
  • MONSTERBOX. Una historia de animación creada por cuatro estudiantes de la prestigiosa Escuela de Arte y Diseño de Lyon, en la cual se habla de valorar la amistad por encima de todas las diferencias que puedan existir entre los individuos.

  • EL CIRCO DE LAS MARIPOSAS. El respeto y la dignidad son dos de los valores que se exponen en este corto. Habla, por otro lado, de los miedos y las necesidades humanas, como la de sentirnos aceptados por los demás o romper barreras que nosotros mismos nos imponemos.

  • EL VIAJE DE SAÏD. El viaje de Saïd, ganador de un Goya al Mejor cortometraje de animación, trata el problema de la inmigración y quiere educar el valor de la solidaridad.

  • EL VENDEDOR DE HUMO. Es cierto que, a menudo, damos demasiada importancia a las apariencias. El vendedor de humo educa la necesidad de mirar un poco más allá, en el fondo de las personas y las cosas.

¿Te han gustado estas propuestas? ¿Qué otros valores crees imprescindibles trabajar con los alumnos/as?

En inteligencia emocional, la empatía no es una cualidad innata o propia de determinadas culturas con cierta preparación espiritual. Todo lo contrario. La empatía es una capacidad humana que se tiene que cultivar en los niños, tanto en casa como en el aula y en todos los ámbitos educativos. Para hacerla crecer hay que educar a los niños con empatía, creando un entorno que sea capaz de dar respuestas a todas sus necesidades.

Hoy os queremos presentar cinco recursos que nos han parecido interesantes para trabajar la empatía en el aula.

  1. El pirata de las estrellas, Albert D. Arrayás

El pirata de las estrellas de Albert D.Arrayás explica la historia de Ulises el Barbaroja, un pirata que tenía tanto hambre que decidió comerse todas las estrellas. Se trata de una historia divertida y delicada con diferentes personajes y objetos curiosos. ¿Qué nos gusta de este cuento? Pues en primer lugar que se trata de una historia fantástica. En segundo lugar, que cuenta con la colaboración la Asociación ELNA y que al final del cuento se incluyen muchas actividades supervisadas por técnicas en educación emocional de esta ONG.

Además, incluye un regalo mágico: la estrella de la empatía, un descargable que nos servirá para entregar nuestros mejores deseos a los demás.

  1. ¿El huevo o la gallina? Un cerdo al que le encantan los huevos conoce una gallina y tiene que afrontar el dilema de escoger entre el huevo o su amada. Aquí tenéis el ejemplo de un cortometraje que trata aquello de entender a los que nos rodean. Pero tenéis más alternativas.

  1. El poder de la empatía. Es un proyecto de Brené Brown, doctora e investigadora en Trabajo Social que nos ofrece una explicación magnífica sobre el sentido de la empatía. El vídeo está en inglés, pero cuenta con subtítulos en castellano y se acompaña de unas ilustraciones muy inspiradoras.

  1. El pez feliz y la libertad. Otro recurso audiovisual. Se trata de El pez feliz, realizado en Taiwan. Retrata la historia de un hombre solitario y un pez que se encuentran en el camino de la vida. Trabaja los valores de la soledad, la amistad y la libertad. Cuenta con una banda sonora y unas imágenes emocionantes.

  1. Los zapatos de otro. Aquí tenéis una actividad magnífica para trabajar la empatía y sacar otros sentimientos sobre la familia y en general, las personas que queremos. Pediremos a los niños y niñas que lleven al aula unos zapatos viejos de otra persona: el padre, la madre, el abuelo, la abuela... Para empezar la actividad, el niño se tendrá que poner los zapatos y caminar un poco. Esto nos permitirá empezar una conversación sobre cómo nos sentimos en el lugar (los zapatos) de otra persona. Intentaremos pensar como si fuéramos el propietario o propietaria de los zapatos y le haremos algunas preguntas: ¿cómo te sientes?, ¿qué hace esta persona?, ¿qué piensa?, ¿la comprendes?
    También podéis visionar el siguiente vídeo para reforzar lo que se ha trabajado y que se den cuenta que significa ponerse en el lugar de otra persona.

Y tú, ¿qué haces para trabajar la empatía con los niños/jóvenes? ¿Has puesto en práctica estas actividades?

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La empatía es la capacidad de saber qué le pasa a la otra persona y de comprender sus sentimientos. En el entorno del aula y en la vida, se trata de una emoción básica para regular conflictos y aportar lo mejor de nosotros en la convivencia. Hoy os proponemos cinco actividades básicas para trabajar la empatía en el aula.

  1. Soy otro. Empezamos trabajando en grupos. Esta es una actividad idónea para los meses de invierno, que es cuando los alumnos llevan más ropa. Cada niño escogerá el abrigo, la bufanda o los guantes de otro y se los pondrá. En la piel de este otro, les pediremos que nos describan lo que siente, qué sensaciones tienen y que nos hablen sobre qué saben de su compañero/a. Es un buen momento para trabajar las diferencias, las similitudes y los conflictos que puedan haber entre los alumnos, reforzando actitudes de buena convivencia, respeto y tolerancia.
  1. En tus zapatos. Se trata de una actividad muy similar a la anterior, pero en este caso utilizaremos zapatos de otras personas. Podemos pedirlos que los traigan de casa y que comprueben cómo se camina con unos zapatos demasiado grandes o un poco pequeños. Preguntémonos cómo creemos que se siente el resto, si los conocemos bastante bien o si sabemos cuáles son sus preocupaciones. La conversación puede dar muchos frutos.
    Siguiendo con la línea de los zapatos, también podéis visionar este vídeo y hacer una reflexión.

  1. Una montaña de conflictos. Los conflictos en el aula son habituales y absolutamente normales. Pero es necesario que hagamos caso, pongamos solución y trabajemos para que no se vuelva a producir. En esta actividad propondremos a los alumnos a escribir una situación de conflicto que les haya generado malestar. Pondremos todos los papeles en una caja y, a continuación, cada alumno sacará uno y lo leerá. Lo que queremos conseguir con esta actividad es que los niños tomen conciencia del malestar de los demás y aprendan a ponerse en la piel de sus compañeros/as.
  1. Y tu, ¿cómo eres? Ojead revistas y recortad aquellas imágenes que os llamen más la atención. Para escapar de los estereotipos, estaría bien escoger objetos con los cuales los niños se sientan identificados. A continuación, y basándose en las imágenes que han escogido, los alumnos nos hablarán de cuáles son sus ideas, creencias y percepciones. La actividad nos ayudará a conocernos mejor entre nosotros y a fomentar una actitud de respeto frente a nuestros compañeros/as, aunque nuestras maneras de pensar sean muy diferentes.
  1. Un cortometraje y un cuento. La última actividad que os proponemos puede tener una duración de varias sesiones y os puede ayudar muchísimo, si en el aula se está produciendo un caso parecido. Se trataría de visionar el cortometraje El cazo de Lorenzo y leer el cuento en el que está inspirado. Lorenzo siempre lleva encima un cazo que le hace la vida muy difícil. Estos recursos os irán muy bien para describir a las personas con dificultades y mostrar a los alumnos que la comprensión y la empatía son el mejor camino a seguir.

Y tú, ¿qué actividades llevas a cabo para trabajar la empatía? Compártelas con nosotros en los comentarios.

EducaciónDocente Cursos Formación Docente

Las películas son una herramienta fantástica para trabajar las emociones en el aula. Podéis utilizarlas como recomendaciones en casos concretos (por ejemplo, la muerte de un familiar, la enfermedad del abuelo…), aprovechando (o no) que un alumno esté pasando por alguna de estas situaciones. Os recomendamos (siempre) visionar antes la película, valorar la idoneidad y preparar una actividad complementaria que permita a todos los alumnos hablar de las emociones de las que trata (las suyas y las de los compañeros). Todo esto enriquecerá, sin ninguna duda, la capacidad de los alumnos de empatizar y hacer más rica la relación entre los compañeros. A continuación, ocho películas para trabajar las emociones en el aula.

      • Cartas a Dios. Óscar es un niño de 10 años que sufre leucemia y está ingresado en un hospital infantil. Sus padres casi no le visitan: son incapaces de afrontar la situación, pero Rose, una excéntrica repartidora de pizzas empieza a visitarlo y le ayuda a vivir los próximos 12 días como si cada uno de éstos fuesen 10 años. Óscar aprovecha estas jornadas para ofrecernos una profunda reflexión sobre la vida, la muerte y la necesidad de afrontar las situaciones complejas de la vida con valentía.

    • Mejor, ¡Imposible! Jack Nicolson encarna aquí el papel de Melvin, un escritor excéntrico que sufre un trastorno obsesivo compulsivo. Su egoísmo extremo le hace incapaz de atender las necesidades y los sentimientos de aquellos que le rodean. Un viaje hará que Melvin empiece a entender que sus acciones tienen consecuencias para los demás. Es un película divertida, genial para trabajar la empatía.

    • Los mundos de Coraline. Una excelente cinta de animación en la cual Coraline descubrirá un mundo paralelo donde se esconde otra versión de su propia vida. Parece que a primera vista, sus padres son mejores en el otro lado: la escuchan, pasan tiempo con ella… Pero de repente, todos da un giro y nada parecerá lo que era. Los mundos de Coraline es una película que recrea un universo metafórico y que trata los conflictos entre padres e hijos. Muy recomendable para ver en familia.

    • La mecánica del corazón. Jack nació un día que hacía tanto frío que el corazón se le congeló. Por eso se lo substituyeron por un reloj de cuco. Jack sobrevivirá siempre y cuando no toque las manecillas, controle su ira y nunca, nunca, se enamore. La mecánica del corazón es una fábula que nos habla de superar obstáculos, ser diferentes y reconocer y gestionar nuestras emociones.

    • Hay muchas películas que nos hablan de enfermedades. Arrugas, inspirada en el cómic homónimo de Paco Roca, trata el Alzheimer, los devastadores efectos de esta enfermedad y el entorno, muchas veces poco acogedor, de las residencias de ancianos. Una historia deliciosa para reflexionar sobre esta enfermedad y las emociones que nos atan a nuestros abuelos. Podéis completar esta experiencia cinematográfica con la lectura del cómic.

    • Del revés (Inside Out). En esta lista no puede faltar el último clásico de Pixar donde las cinco emociones básicas (alegría, tristeza, miedo, ira y asco) gobiernan desde la sala de mandos en el cerebro el comportamiento de Riley, una adolescente en plena crisis existencial que acaba de mudarse a otra ciudad. La película nos explica cómo las emociones están presentes en nuestro día a día. Es una gran manera de entender el mundo de las emociones y los actos que se derivan de ellas.

    • Mi vecino Totoro. La película de Miyazaki nos traslada a una historia de la infancia, una historia de superación, una historia de situaciones límite con un final para niños y un recuerdo para siempre. Con Mi vecino Totoro se trabaja la resiliencia que es la capacidad de sobreponerse a las dificultades, a situaciones traumáticas, momentos de intenso dolor emocional, etc. De esta manera hacemos que los niños se enfrenten a sus miedos y les dotamos de la fortaleza para superarlos.

    • Quédate a mi lado. Y finalizamos con Quédate a mi lado, un clásico con las magníficas Julia Roberts y Susan Sarandon como protagonistas. Isabel es una fotógrafa que tiene que cuidar a los hijos de su nueva pareja, Luke. A la dificultad de atenderlos se unen los problemas con Ana, la ex de Luke, que a la vez sufre un cáncer terminal. Finalmente, las dos tienen que entenderse a la fuerza en una tierna historia que reflexiona sobre la muerte y el valor de las personas queridas.

Estas son algunas propuestas para trabajar en el aula, pero también para ver en familia, reflexionar y hablar juntos.

¿Qué os han parecido las propuestas? ¿Qué otras películas habéis utilizado para trabajar las emociones en el aula?

EducaciónDocente-Actividades emociones

Estamos seguros que ya conoces los beneficios de trabajar la inteligencia emocional en el aula, pero... ¿ya has empezado a aplicar dinámicas? ¿Haces algo práctico para que los niños aprendan a reconocer y expresar sus emociones? Te proponemos cinco ejemplos de actividades y dinámicas para empezar a trabajar las emociones en el aula.

 1) Dibujamos las emociones básicas. Para poder entender y expresar adecuadamente las emociones, primero hay que reconocerlas. Es el primer paso para empezar a regularlas. Lo que os proponemos es dibujar las emociones básicas explicándolas. Podéis dibujar cares con diferentes expresiones o buscar imágenes de personas que las expresen en diarios o revistas. Partid de las siguientes: alegría, tristeza, miedo, rabia, sorpresa y vergüenza.

2) Hablemos. Y tu, ¿cómo te sientes? Otra actividad interesante puede ser la de expresar como nos sentiríamos si nos encontramos en situaciones determinadas. Plantead las circunstancias (también podéis hablar de experiencias reales vividas recientemente): la maestra ha felicitado porque ha hecho muy bien una actividad que me costaba, un niño me ha quitado la pelota, no puedo ir de excursión porque estoy enfermo...

3) Los compañeros, vuestra guía. Para llevar a cabo este juego hará falta que un compañero se ponga un pañuelo en los ojos y el resto (en pequeños grupos o por parejas) le guíen a través de una "carrera de obstáculos". Él tendrá que confiar en sus compañeros para llegar a la meta. Es un juego de confianza, amistad y autoestima.

4) Rutinas de relajación. Nos irán muy bien para estar más tranquilos después de haber vivido situaciones de tensión y aprender a encarar las circunstancias difíciles. Podemos simular que somos un globo para aprender a inspirar por la nariz y a expirar por la boca. Otro ejercicio interesante de relajación puede ser el de sentarnos o tumbarnos horizontalmente, cerrar los ojos y escuchar música. El docente puede ayudar a los niños a visualizar paisajes y acciones relajantes.

5) Verbalizamos las cualidades positivas. ¿Os he dicho alguna vez cuáles son vuestras cualidades más positivas? ¿En que sois buenos? ¿Qué os gusta de vosotros mismos? Podéis sentaros en círculo, utilizar un espejo e ir pasándolo. La actividad es útil para mejorar la autoestima y desarrollar sentimientos de seguridad.

¿Qué actividades y rutinas llevan a cabo en el aula para trabajar la educación emocional?

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EducaciónDocente Actividades Miedo

Los miedos durante la infancia. Aquí una temática que siempre está vigente. Trabajarlas a través de juegos y actividades es una buena manera de ayudar a los niños a verbalizar y superar su angustia. Hoy os proponemos 5 actividades para canalizar los miedos y encontrar la manera más positiva de superarlos.

  • Sombras chinas. Es con la llegada de la noche que suelen aparecer los miedos. Una actividad que os proponemos para diluir el miedo a la oscuridad y a los seres nocturnos es practicar con las sombras chinas. Apagad las luces, encended una pequeña lámpara y empezad a practicar. Podéis hacerlo con las manos o utilizando figuras de cartulina enganchadas en bastones de madera. ¿Y si representamos cuentos en pequeños grupos?

  • Sueños nocturnos. Es de noche. Ya dentro de la cama para dormir y bien tapado con las sábanas, se escucha un ruido. ¿Qué ha sido eso? ¿Es un monstruo? ¡Quizás solo es la casa que cruje! Por la noche, cuando hay calma los ruidos suenan más que nunca. Probad a poneros a oscuras y escuchad los ruidos de la noche: un grillo, la lluvia, los truenos, los búhos, las ranas, la brisa... Identificadlos y hablad sobre qué ruidos escucháis.
  • El fantasma come-miedos. Aquí tenéis una actividad interesante. Uno de los primeros pasos para afrontar los miedos es reconocerlos. En esta actividad os proponemos confeccionar un fantasma gigante y colgarlo en clase. Éste será el depositario de nuestros miedos: ya sea a través del mismo relato escrito del alumno o mediante un dibujo. Después podéis leerlos y ponerlos en común para ayudar a los niños a relativizarlos.

  • Un concurso de monstruos. ¿Qué os da miedo? ¿Cómo os imagináis a los monstruos? En esta actividad os proponemos que los alumnos dibujen su propio monstruo imaginario. Al acabar, podéis ponerlos en común e inventaros un nombre. ¿Es el monstruo tímido o el monstruo peludo? Quizá es un monstruo risueño y en realidad ¡no da tanto miedo!

  • El libro mágico de los miedos. Hablar de los miedos ayudará a los niños a relativizarlos. Invitadlos a explicar cuáles son sus miedos y confeccionad El libro mágico de los miedos, un cuento compartido donde todos participaremos con un capítulo para explicar nuestro miedo y dibujarlo.

¿Habéis trabajado los miedos de alguna manera en vuestra aula? ¿Cuáles son los temores que más se manifiestan en vuestros alumnos?

EducaciónDocente. Miedo niños

Los miedos acompañan a los niños durante su desarrollo. A medida que éstos crecen, van apareciendo nuevos miedos y es con la madurez que se despiden y adquieren nuevos. Se trata de un proceso totalmente natural y necesario, en el cual los niños tienen que estar acompañados, ser escuchados y comprendidos. Hoy os queremos proponer cuentos para trabajar cinco miedos diferentes que pueden surgir en los niños. Podéis trabajarlos en clase, pero también podéis recomendarlos a las familias para leerlos juntos en casa y hablar con naturalidad.

  • Miedo a la oscuridad. ¿Te imaginas que algún día dejases de tener miedo a la oscuridad y fueses capaz de tomarte con ella una taza de chocolate caliente y un poco de pastel de fresa? María también tenía miedo a la oscuridad, pero lo ha perdido y nos deja sorprendidos a todos. Mi amiga la oscuridad, de Ella Burfoot es un cuento original y cautivador, que nos ayudará a dejar atrás uno de los miedos más clásicos. Otro título que os recomendamos con los ojos cerrados es Encender la noche, de Ray Bradbury.

  

  • Miedo a la muerte. La muerte forma parte de la vida e incluso es necesaria. Jack se encuentra con la muerte y como cree que viene a buscar a su madre enferma, la atrapa y la encierra en un bote. Entonces, pero, nada se muere y lo que parecía un motivo de alegría, acaba generando un autentico caos. Jack y la muerte, de Tim Bowley & Natalie Pudalov es un canto poético, con una imágenes maravillosas y una metáforas visuales muy bonitas. Siempre te querré, pequeñín de Debi Gliori también trata el tema de la muerte y la preocupación que muchos niños manifiestan por la posibilidad que la madre y sus seres queridos mueran algún día.

  

Podéis encontrar más cuentos en el siguiente enlace.

  • Miedo a los animales. Genoveva es una araña de la cual todo el mundo tiene miedo y ella quiere saber porqué. ¿De qué tienes miedo? de Violeta Monreal es un cuento que trata el miedo a los animales. En este caso, también nos gustaría recomendaros El perro negro de Levi Pinfold, un  cuento que hablar de tener miedo, pero que también habla de cómo no tener miedo. Ganadora de los premios Kate Greenaway 2013 y Kirirko 2014, cuenta con unas ilustraciones impresionantes y nos transporta a una historia maravillosa.

  

  • Miedo a los monstruos. Hace poco un cuento titulado Yo mataré monstruos por ti de Santi Balmes ocupa un buen lugar en casi todas las bibliotecas. Se trata de un cuento donde las personas conviven en el mismo mundo que los monstruos. ¿Y si nos acercamos a conocerlos?

  • Miedo a la separación. Durante toda nuestra vida, decimos adiós a muchas personas y cosas. Nos despedimos continuamente de nuestros seres queridos, de los amigos e incluso de los objetos que ya no utilizaremos más. Hay niños que manifiestan una gran angustia en el momento de separarse de sus padres, por ejemplo. No te vayas, de Gabriela Keselman y Gabriela Rubio es un cuento donde Catalina entenderá que hay cosas y personas que tienen que irse, por muy bonitas y placenteras que nos parezcan; el padre, cuando vamos a dormir; el sol, cuando se pone...

¿Qué os han parecido las propuestas? ¿Qué otros libros habéis utilizado para trabajar los miedos de los niños? ¡Compartidlos en los comentarios!

EducaciónDocente. Conductas agresivas

Las conductas agresivas en el aula acostumbran a ser la respuesta a un conflicto. Se pueden manifestar en forma de actos violentos o verbales y pueden derivar de problemas o dificultades evidentes para la relación social. Pero, ¿cómo se pueden detectar estas conductas en el aula? ¿Y cómo podemos gestionarlas?

Cuando hablamos de conductas agresivas nos referimos a cualquier manifestación que pueda producir algún daño a una persona o un objeto. No obstante, a banda de la agresividad física, también se pueden producir daños psíquicos. Como docentes hay que intervenir.

¿Qué entendemos por conductas agresivas?

Las conductas agresivas se materializan en la acción de producir daños, ya sean psíquicos o físicos, sobre las personas o las cosas. Normalmente, estos comportamientos en niños y adolescentes se manifiestan de manera directa a través de agresiones (patadas, empujones, gritos, mordiscos,…) o insultos. Lamentablemente, se trata de comportamientos relativamente comunes que hay que detectar y que como docentes necesitaremos gestionar. El hecho de que algunos alumnos tengan más o menos tendencia a la agresividad es la herencia recibida de su entorno familiar. Así, ya de bebé, el niño canalizará los impulsos de sus progenitores. Factores como el afecto o la protección son esenciales para la construcción de su personalidad. En cambio, de los conflictos y de la falta de atención se puede derivar sentimientos de frustración y conductas que a veces podremos calificar de agresivas.

La agresividad y la familia

Como decíamos, el patrón familiar vivencial del alumno es clave para su desarrollo. Aunque la escuela tiene un papel importantísimo en la educación del niño, la familia acontece siempre el modelo a seguir en cuanto a disciplina y comportamiento. Así pues, el modelo familiar de un padre, por ejemplo, que sea poco exigente, practique el castigo mediante la agresión física o la amenaza puede fomentar, sin duda, conductas agresivas en el niño. A todo esto hay que añadir las características de la relación entre los diferentes miembros de la familia, el entorno sociocultural en que se mueve y la falta de estrategia verbal que no le permitirá dialogar con los demás y resolver aquellos conflictos en que se puedan encontrar en su participación como individuo en la sociedad.

La gestión de la agresividad en el aula

conflicte - 139530617 [Convertido]Lo ideal, cuando un conflicto ha derivado en una conducta agresiva en el aula, hay que poner hilo en la aguja. Aunque es de los más necesario estudiar a fondo cada caso concreto, la reducción de conductas agresivas se puede llevar a cabo en el aula a través de una serie de estrategias para fomentar las habilidades sociales de todo el grupo. Y aquí tiene un papel fundamental la educación emocional. Reforzar la asertividad y trabajar el reconocimiento de los compañeros son las primeras vías para fomentar todas aquellas habilidades radicalmente opuestas a la violencia y a la agresión contra los demás. Puede resultar de gran utilidad practicar ejercicios de relajación y trabajar las habilidades cognitivas del alumno participando en debates donde haya que defender posturas totalmente opuestas a la suya o participar en situaciones simuladas que requieran razonamiento verbal para la resolución de conflictos.

 

Si quieres aprender más sobre este tema puedes realizar los cursos Gestión de las conductas agresivas en el aula, Educación Emocional y Desarrollar la competencia de aprender a aprender en el aula. Más información en www.educaciondocente.es.

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EducaciónDocente. Mandalas gratuitos

Hay actividades que nos permiten trabajar la creatividad y que además tienen muchos beneficios y ventajas relacionadas con la concentración. Habrás adivinado que estos son prácticamente todos los beneficios de pintar mandalas. Pero, ¿sabes que son exactamente los mandalas y qué beneficios pueden aportar?

¿Qué son los mandalas?

Mandala es una palabra tibetana (dkyil-‘khor”) de cualquier cosa que quiere representar simbólicamente el universo. Normalmente, se representan con figuras que se organizan alrededor de un  círculo. Están pensados, de hecho, para concentrar la energía en un solo punto durante la meditación.

Los beneficios de pintar mandalas

Pintar mandalas es una actividad que podéis llevar a cabo juntos, en un entorno agradable y relajado, tanto con los niños de primaria como de infantil (solo es necesario que escojáis sencillas, adecuadas a la edad). Esta es, de todas formas, una actividad apta para todas las edades. ¡También para adultos! Pero, ¿cuáles son los beneficios de pintar mandalas?

  • Nos ayudan a meditar. Son una manera muy sencilla de adentrarnos en el mundo de la meditación, porque nos ayudan a recuperar el hábito de la concentración. Podemos acompañar el momento de pintar mandalas con música relajada y una iluminación agradable.
  • Fomentan la expresión y la creatividad. Los expertos en mandalas coinciden en el hecho de que según el estado de ánimo, seleccionamos unos colores u otros. Esto puede ayudar a los niños a expressar sus emociones y a ser más creativos.
  • Desarrollan la concentración. En un entorno lleno de estímulos, la capacidad de concentrarse es cada vez un bien más preciado. El hecho de crear y pensar en combinaciones de colores nos ayuda a dejar de banda otros pensamientos.

¿Os habéis decidido a pintar mandalas?

Si queréis probar de hacer esta actividad en el aula, solo necesitaréis dos cosas (bueno, tres, si queréis poner música): colores y mandalas. Encontraréis libros llenos, pero hoy también os queremos facilitar mandalas para descargar de manera gratuita y a través de Internet.

Aquí las tenéis: 1 | 2 | 3 |4 | 5 | 6 |

Si además, queréis recomendar a las familias para pintar en casa, nos parece muy interesante la propuesta de EduIoga.

Y vosotros, ¿habéis pintado mandalas? ¿Cuál es vuestra experiencia?