Tag Archives: Familia

Siempre es un buen momento para leer, por eso os queremos proponer hacer un punto de libro muy bonito.

Material:

  • Cartulina
  • Lápiz
  • Goma
  • Regla
  • Cola
  • Rotulador o colores

Pasos a seguir

  1. Dibuja tres cuadrados de 7 x 7 cm. Tienen que quedar de esta manera.

2. Dibuja dos diagonales en los cuadrados y borra las líneas exteriores.

3. Recorta.

4. Dobla por las líneas marcadas.

5. Pon cola a uno de los triángulos y pon el otro triángulo encima de la cola.

6. Tiene que quedar este agujero para poner la hoja del libro.

7. Decorar el punto de libro a nuestro gusto. Nosotros hemos hecho un oso panda.

Y vosotros, ¿qué punto de libro haréis?

Fuente: Maynterest

Septiembre es el mes en el que empieza la normalidad y las rutinas. Una buena manera de aprender a seguirlas y recordarlas es utilizar este planificador semanal.

Materiales:

  • 6 pinzas de madera
  • Pintura de colores
  • Pincel
  • Plantilla con los días de la semana
  • Tijeras
  • Tablero de madera o trozo de cartón
  • Pegamento
  • Pistola de silicona
  • Cuerda

Pasos a seguir:

1.Pintamos las pinzas de madera de diferentes colores (podemos utilizar los mismos colores que aparecen en la plantilla) y dejamos secar.

2. Imprimimos las plantillas y las recortamos.

3. Enganchamos los días que hemos recortado de la plantilla sobre el tablero. Por espacio, en nuestro planificador solo hemos puesto cinco días (lunes, martes, miércoles, jueves y viernes).

4. Con la ayuda de la pistola de silicona, enganchamos las pinzas sobre la plantilla del día.

5. Ponemos la cuerda en el tablero.

6. Ya lo tenemos listo para planificarnos la semana.

Si queremos, podemos escribir un título a nuestro planificador.

Con el verano llegan los momentos de ocio para poder hacer manualidades. Por eso os queremos presentar 15 manualidades para hacer con los niños y niñas y pasar un buen rato entretenidos.

1.Globo aerostático

Subir bien alto y verlo todo a vista de pájaro tiene que ser magnífico.

Escoge los colores que más te gusten y crea tu globo aerostático y deja volar tu imaginación.

En la web Guía de Manulidades encontrarás el paso a paso de esta manualidad.

2. Sirena

Este ser mitológico, mitad persona, mitad pez, lo podemos imaginar de muchas maneras posibles. Con una pinza y papeles de colores decorados puedes conseguir muchísimos tipos de sirena. Prueba y descúbrelas.

La web Pasándolo pipa nos enseña el proceso para hacerlas.

3. Abanico frutal

Una buena manera de hacer frente a los días de calor es un abanico y que mejor forma de hacerlo que con estos fantásticos abanicos de frutas tan refrescantes.

La web A Girl and and a Glue Gun nos explica cómo crear uno. Podemos escoger entre cuatro opciones, ¿cuál te gusta más?

4. Memori de helados

Este juego de memoria nunca pasa de moda. ¿Y si cambiamos las formas tradicionales de sus fichas por unas en forma de helado? ¡Tendremos un juego muy veraniego!

La web Eat Drink Chic nos explica cómo hacer este juego tradicional con un toque helado. Puedes inventarte la combinación que quieras o descargarte los helados preparados por Amy Moss.

T'atreveixis a jugar-hi?

5. Dominó

Un verano sin una partida de dominó no es lo mismo, por eso también os proponemos personalizar este juego.

Con trozos de cartón recortados y con las figuras que más nos gusten podemos hacer nuestro propio dominó.

La web Parents Momes nos muestra el paso a paso de esta manualidad que nos hará pasar buenos ratos.

6. Móvil veraniego

Con objetos de la naturaleza, ya sean de playa o de montaña, podemos hacer un fantástico móvil con el que decorar nuestro balcón o nuestro patio.

¿Qué os parecen estas ideas de móvil tan veraniegas?

Fuente: Wix.com

7. Marca páginas

El verano es un buen momento para leer todos aquellos libros que no hemos podido leer durante el curso y disfrutarlos a la sombra y con una limonada refrescante.

¿Qué os parece acompañar estos momentos con unos marca páginas de animales marinos? Puedes escoger entre un cangrejo y un pulpo, pero también otros animales como ranas, gracias a la web Easy Peasy and Fun.

Fuente: Easy Peasy and Fun

8. Barcos de espuma para la piscina

Ahora que es tiempo de remojarse podemos pasar un buen rato haciendo carreras con los barcos que nos presenta Today's Parent. ¿Quién se anima?

9. Juego de encestar

Una buena idea para amenizar los momentos de aburrimiento es preparar este juego para encestar. Con materiales que tengamos por casa podemos conseguir que los niños (y también los adultos) se entretengan intentando encestar en la boca del pez.

Si os animáis con este pececito, la web Manualidades Infantiles nos enseña el paso a paso.

10. Pescar peces

Nos podríamos pasar horas jugando a este juego de pescar peces. Con pocos materiales lo podemos crear y poner toda nuestra imaginación para inventarnos lo que nos encontraremos debajo de cada pez.

La web Todo Manualidades nos explica cómo prepararlo paso a paso.

11. Juegos de agua

Con la botella de plástico con un agujero en medio y con una pistola de agua podemos afinar nuestra puntería a la vez que pasamos un buen rato bien refrescante.

12. Comedero para pájaros

Con tetrabriks de leche podemos crear unos comederos para los pájaros y conseguir que estos nos vengan a visitar a nuestra casa. Podemos decorar las casas como nosotros queramos pero la propuesta de Today's Parents ¡nos encanta!

13. Cartel para la puerta

Si de nuestros paseos por la playa hemos recolectado arena y conchas podemos hacer un cartel para nuestra puerta tan bonito como el que nos presenta Stikets Family.

14. Guirnaldas de viento

Una vez tengamos hechas estas guirnaldas de viento nos podemos relajar mirándolas cómo se mueven y disfrutar de un rato de tranquilidad.

15. Cámara de fotos de cartón

Los niños y niñas disfrutarán y liberarán su creatividad haciendo esta cámara e imaginando las posibles fotografías que han hecho en los lugares que han visitado.

La web RonyesTech nos explica cómo hacerlo.

Fuente: RonyesTech

Esperemos que os haya gustado esta selección de manualidades veraniegas y que disfrutéis mucho, sobre todo del proceso creativo.

Han cambiado las cosas en la calle. En la tele. En las escuelas. En las tiendas. En los restaurantes. Y también han cambiado en casa. De hecho, ahora todo gira alrededor de nuestra casa. Los centros educativos, que cerraron el pasado 13 de marzo en todas las comunidades autónomas, apenas tuvieron tiempo de hacerse a la idea. Y los alumnos y las alumnas se fueron a casa desconcertados. Como también lo hicieron docentes y familias. Y la población en general: sin saber si el curso comenzaría pronto de nuevo o si ya podía darse por terminado, si institutos escuelas no volvían a abrir sus puertas. 

Lo que primero empezó con un gran desconcierto, pronto se convirtió en una gran mezcolanza de opiniones y emociones. Las realidades de las familias no son todas iguales. Así, a pesar de que hay padres y madres que se esfuerzan para ofrecer a sus hijos todo el apoyo del que son capaces, hay otros que ni tan siquiera tienen esta opción, porque no disponen de herramientas o recursos o porque, en una situación tan atípica como esta, no se encuentran emocionalmente fuertes como para asumir la carga de tareas e información que desde los centros educativos se quiere transmitir a sus hijas e hijos. 

Es ahora, en esta situación que nos ha llevado al límite, cuando se hace más evidente la importancia de la escuela como espacio vertebrador del conocimiento, de las relaciones sociales, para la formación de los individuos en igualdad de oportunidades. Y, ¿qué hacen las familias? Hemos hablado con padres, madres y alumnos para hacer un retrato de la situación actual y averiguar cómo les afecta. 

La tecnología: un puente hacia el aprendizaje

Los niños y los jóvenes tienen ganas de volver a los centros. Los docentes también. Reconocen que las aulas no son solo un espacio para dar órdenes y mandar trabajo. Las aulas son espacios para el aprendizaje compartido y vivencial, imprescindibles para la socialización y la cooperación. En el aula, con sus alumnos, los docentes tienen la certeza de dar la mano a todos. A distancia, no. 

Para Abril, que tiene doce años y estrenó su primer año de instituto en este curso 2019/20, las cosas no fueron fáciles al principio. “Estos días han sido un poco complicados, porque ni los alumnos ni los profesores estábamos acostumbrados a vernos a través de una pantalla. Resulta bastante extraño”, reconoce. 

Ella ha seguido las clases sin dificultades. Y más allá de que ha tenido que comprar un ordenador, lo lleva muy bien. Reconoce, eso sí, que este no es el caso de algunos de sus compañeros. “Algunos no se han podido conectar porque no tienen internet o portátil”.

Las clases se imparten a diario, aunque algunas asignaturas, como Valores/Religión, las tutorías y evidentemente las partes de laboratorio o taller de Ciencias Naturales o Tecnología se han dejado de hacer. “Todos los días se imparten clases virtuales por videollamada, a través de Google Meet. Cada clase dura 45 minutos y normalmente participo en dos todos los días”.

Si bien los esfuerzos se han multiplicado, parece que la falta de experiencia está originando problemas. Hay herramientas que no funcionan, conexiones que fallan y baterías que se agotan. Los correos también tardan en responderse. Esto hace que tanto alumnos como docentes se tengan que cargar de buena voluntad y paciencia.

“Lo que más echo de menos del Instituto es el contacto con compañeros y profesores. También echo muchísimo de menos a mis amigos”, resume Abril. 


¿Y los padres y madres, cómo lo hacen?

Si hablamos de los más pequeños, de Primaria e Infantil, toca dar voz a los padres y madres. Joan es padre de dos: un bebé de meses y una niña de cinco años. “Yo soy ilustrador y trabajo en casa desde hace años. Estoy habituado al confinamiento”, bromea. Por las mañanas se dedica a los niños y su pareja, que teletrabaja, lo hace por la tarde.

“Es imposible seguir un horario fijo”, reconoce. “Las interrupciones son continuas, ya sea para acompañar a la mayor en las tareas que hemos preparado en casa y para seguir las que nos ofrecen en la escuela; o para jugar, cocinar, ir a la compra… y, claro, seguir mimando al pequeño”. 

“Todo esto hace que los días se alarguen hasta el infinito. Una vez los niños están en la cama, nosotros aprovechamos para seguir trabajando y si podemos, nos levantamos antes para adelantar trabajo. La conciliación, en este caso, pasa por un desgaste físico y emocional brutal”. 

Mónica es mamá de dos niñas. En este caso de una adolescente y de una niña de seis años. Durante los primeros días del confinamiento, trabajaba como técnica de prevención de riesgos laborales y al mismo tiempo, se encargaba de la gestión de la empresa familiar. Su pareja no ha dejado de trabajar, porque forma parte de uno de los sectores que no han parado. 

Al cabo de unas semanas su empresa hizo un ERTO, sí que ahora sigue como autónoma, con dos niñas a su cargo. Es un más difícil todavía. “Primero intenté establecer unos horarios y era un estrés añadido. Quería llevar el trabajo al día, las tareas de las niñas, el orden y la limpieza de la casa… Pronto desistí”. 

El papel de las familias: un factor clave

El papel de las familias siempre es vital, pero en las actuales circunstancias, un buen apoyo en casa puede suponer la diferencia entre perder un curso o salir reforzado de la situación. Joan lo cuenta muy bien. “Nosotros siempre ofrecíamos aprendizajes complementarios en casa. Ahora hemos intensificado nuestro esfuerzo y hemos intentado hacerlo desde el principio. En primer lugar aprovechando los cuadernos y el material que ya teníamos, pero luego, y viendo que el confinamiento se alargaba, adquirimos cuadernos como apoyo para el aprendizaje”. 

“Ahora, desde que la escuela nos ofrece actividades semanales, intentamos seguirlo todo. Hay días, sin embargo, en los que no estamos animados. Si nos sentimos cansados, una parte u otra, si nos sentimos tristes o poco motivados, lo dejamos para el día siguiente. Pero esto lo hemos aprendido al cabo de los días. Es mejor así si no queremos perder el Norte”, reconoce Joan. 

Mónica incide también en el factor emocional. “Ya lo hacemos siempre, pero durante estos días, como todo el mundo, hemos vivido momentos de inquietud, de incertidumbre o incluso de miedo. Los días son largos y gestionar las emociones es complicado. A pesar de todo, creo que las pequeñas están conduciendo esta situación mucho mejor que los adultos, con un grado de madurez que nunca habría podido imaginar”.

Se acerca el día del padre y el mejor regalo que le podemos ofrecer es pasar tiempo con él. Por eso, la manualidad de este mes es un tres en raya hecho por nosotros con la finalidad de jugar horas y pasarlo súper bien. Mientras jugamos podemos aprovechar para hablar de muchos temas i conocernos mejor.

Jugar al tres en raya hace trabajar muchos aspectos, de los cuales destacamos:

  1. Coordinación ojo-mano: los ojos analizan las fichas y el juego en general. A la vez, nuestras manos ejecutan de forma coordinada según la información obtenida.
  2. Concentración: para utilizar una buena estrategia es necesario estar atento.
  3. Estrategia, razonamiento y resolución de problemas: si queremos ganar tenemos que pensar una buena estrategia y los movimientos del oponente hacen que constantemente resolvamos problemas.
  4. Habilidades emocionales: como la paciencia cuando esperamos, el hecho de perder o ganar, el disfrute del juego y, sobre todo, el vínculo que se establece con el otro jugador.
  5. Conceptos matemáticos: se trabaja el concepto de cantidad (hasta el número 3) y la orientación espacial.
  6. Creatividad: puedes crear tu propio tres en raya y disfrutar de la creación y del proceso.

Para hacer nuestro tres en raya nos hemos inspirado en la primavera y hemos transformado las piedras en mariquitas y abejas.

Material necesario

  1. Piedras lisas
  2. Pinturas
  3. Pinceles
  4. Cartón o cartulina cuadrada para hacer el tablero
  5. Regla
  6. Lápiz i rotulador

Pasos a seguir

  1. Nosotros primero hemos hecho el tablero, pero se puede hacer más adelante. Medimos el cartón cuadrado y lo dividimos en tres partes dibujando dos líneas horizontales y dos líneas verticales. Después lo repasamos con un rotulador. Pero se puede decorar a vuestro gusto.

2. Despues pintamos las piedas. Primero pintamos tres piedras de color rojo, para hacer las mariquitas 🐞, y tres de color amarillo, para las abejas 🐝. Y las dejamos secar.

3. Una vez estén secas, pintamos de color color las cabezas, las pintitas en las mariquitas y las rayas en las abejas. Y volvemos a dejarlas secar.

4. Pintamos de color blanco dos redondas en cada piedra para hacer los ojos y cuando esté seco, pintamos el punto negro para que quede bonito.

5. Una vez esté todo seco, ¡ya podemos jugar y disfrutar de un fantástico rato con papá!

Si eres de los que quieren celebrar Halloween, ¡tenemos dos recetas horripilantes pero muy ricas! Unas momias frankfurt i unas fresas fantasma, ¿te atreves?

Momias frankfurt

Ingredientes:

  • Frankfurts
  • Masa de hojaldre
  • Ketchup
  • Mostaza

Preparación:

1. Corta la pasta de hojaldre en tiras finas.

2. Envuelve los frankfurts con la masa de hojaldre.

3. Ponlos en el horno durante 15 minutos.

4. Haz los ojos con ketchup y mostaza.

I aquest ha sigut l'horripilant resultat!

Fresas fantasma

Ingredientes:

  • Chocolate negro, blanco y con leche
  • Fresas

Preparación:

1.Funde el chocolate al baño María o en el microondas.

2. Moja las freas en el chocolate caliente, dejando que caiga un poco de chocolate y apóyalas en una bandeja con papel vegetal.

3. Deja enfriar en la nevera.

4. Un cop la xocolata s'hagi solidificat, pinta els ulls i la boca amb la xocolata contraria.

¡Este ha sido el fantasmagórico resultado!

educacion-docente-juegos-divertidos-para-hacer-en-verano

A menudo nos olvidamos de la importancia del juego en los niños. El juego tiene un papel fundamental en el desarrollo integral de los más pequeños y es considerado uno de los métodos más importantes de aprendizaje. Mediante el juego, los niños aprenden a compartir, socializarse con los compañeros, crear vínculos, pasárselo bien, aprender a perder, expresarse con libertad, adquirir responsabilidades, explorar su alrededor, fomentar la creatividad y la imaginación, canalizar las emociones, respetar a los demás… y un largo etcétera. 

Como todavía no ha llegado el frío, queremos recomendaros algunos juegos para hacer en grupo y disfrutar del buen tiempo con la mejor compañía posible.

  1. Búsqueda del tesoro. Para realizar este juego solo hará falta un recipiente grande lleno de arena. En él, se tendrán que esconder pequeños tesoros (golosinas, céntimos…) y después, los dos equipos tendrán que excavar con palas hasta encontrar los tesoros. Cada equipo tendrá un tiempo específico por ronda y tendrán que respetar el turno de los demás. Es un buen método para trabajar el sentido del tacto y de la psicomotricidad en los más pequeños. Además, ¡se puede practicar en la playa!

  2. El teléfono. El juego consiste en que los niños se coloquen en fila y recitar (muy flojo acercándonos a su oreja) un trabalenguas o una frase complicada. El primero de la fila tendrá que repetirle lo que hemos dicho al segundo, y así sucesivamente hasta el último, que dirá lo que ha escuchado y veremos si coincide con la frase o frases iniciales. El último pasará a ser lo primero y así hasta que todos hayan pasado por todas las posiciones. Perfecto para practicar la comprensión oral y aprender a escuchar, junto con la fluidez verbal.
  3. Carrera de tres patas. En parejas, los niños se tienen que atar las piernas (la derecha con la izquierda del otro) con un pañuelo y hacer una carrera. Más que la velocidad, se trabaja la cooperación y el entendimiento con la pareja para no caer y avanzar el más rápido posible. Gana la pareja que llega antes a la meta.
  4. Me pongo en tu lugar. Juego extraordinario para trabajar la empatía. Explicamos a cada alumno un personaje diferente, con vidas totalmente distintas. Ellos tendrán que interpretar a estos personajes intentando hablar como hablarían ellos, actuando como actuarían y sintiendo el que sentirían. Es una buena manera de trabajar el respeto por los demás y por todos los puntos de vista.
  5. Pañuelo. Y para acabar, naturalmente, el mítico juego del pañuelo. Un juego para trabajar la educación física, coger resistencia y pasárselo a genial. Se dividen los participantes en dos grupos y se les asignan números. Se colocan separados con un límite del cual no pueden pasar. La persona que se encuentra en medio de los dos equipos y que está cogiendo el pañuelo, gritará un número al azar, y las dos personas de cada grupo que tengan el número tendrán que correr para cogerlo y llevárselo con el resto del equipo. El otro, tendrá que conseguir atraparlo.

¿Qué os han parecido estos juegos? ¿Nos podéis recomendar algún otro para trabajar competencias interesantes? ¡Os leemos en los comentarios!

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa

España cuenta con playas para todos los gustos: de arena fina, de piedras, rodeadas acantilados, vírgenes, llenas de servicios para no aburrirse, playas tranquilas en barrios de pescadores, otras con ambiente de fiesta… infinitas posibilidades.

Pero a todos nos gusta descubrir una cala tranquila y libre de turistas de vez en cuando para pasar un día en calma y en un entorno privilegiado. Hemos estado investigando y os traemos algunas de las calas más bonitas y menos visitadas -teniendo en cuenta las grandes masificaciones en pleno verano- de España para que las apuntéis en vuestra lista de “lugares para ver”.

Cala Estreta, Girona. Cala Estreta cumple con el encanto de la Costa Brava: la famosa unión de montaña y mar. La excursión hasta llegar a la cala es de aproximadamente 40 minutos pero merece la pena el esfuerzo. Es muy tranquila, la arena está formada por pequeñas piedras y tiene una zona nudista. Se tiene que ir bastante pronto si se quiere coger un buen sitio, puesto que, como dice su nombre, es una cala bastante estrecha y se llena rápido.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-estreta

Cala Macarella y Macarelleta, Menorca. Las joyas de las Baleares. Aunque últimamente suelen estar bastante más transitadas que hace unos años, ya que se han vuelto de las más famosas de Menorca, es una visita obligada. Imposible no enamorarse de su paisaje mediterráneo de postal. Pinos, rocas y un agua turquesa que invita a darse un buen baño, hacer snorkel o simplemente relajarse.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-macarella-y-macarelleta

Calas de Roche, Cádiz. Si queréis encontrar una cala salvaje sin tener que hacer una gran excursión para llegar a ella, este es vuestro sitio. Situada entre el Faro de Conil de la Frontera y Roche, se encuentran un cúmulo de calas rocosas a las que se puede acceder en bicicleta o andando, sin mucha dificultad. También se puede ir a disfrutar de un atardecer desde lo alto de los acantilados.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-calas-de-roche

Playa de Gulpiyuri, Asturias. Sí, es real lo que ven vuestros ojos. Esta playa oculta, declarada monumento natural, tiene unas características muy peculiares. Está situada entre verdes prados agrícolas y el agua del mar entra por un túnel formado en las rocas que convierten este paisaje en una joya de la naturaleza. Es muy pequeña, así que recomendamos llegar temprano para poder disfrutarla como se merece.

educacion-docente-playas-perdidas-en-españa-playa-de-gulpiyuri

Cala Lagoelas, Pontevedra. Para acceder hasta esta playa resguardada y de arena fina hay que caminar durante 2 o 3km a través del monte desde la playa de la Menduiña. ¿La buena noticia? Que la dificultad del acceso hace que tenga una ocupación muy baja. Sin duda, es la opción perfecta para los amantes del senderismo, que disfrutarán de unas maravillosas vistas hasta llegar a la cala.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-lagoelas

Es importante recalcar que muchas de estas calas no cuentan con servicios de limpieza, puesto que son muy inaccesibles, así que es necesario que respetemos el medio ambiente y no ensuciemos estas joyas que tenemos para disfrutar. No dejemos plástico, residuos o ensuciemos las calas. Cuidémoslas para poder disfrutar de ellas muchos años más.

¿Queréis compartir con nosotros vuestra cala o playa favorita? ¡Hacedlo en los comentarios!

Se va acercando el verano y las altas temperaturas. Por eso, te traemos una receta fresquita, saludable y ¡llena de sabor! Unos exquisitos polos de fruta caseros. A continuación, te mostraremos una posibilidad mezclando plátano y fresa, pero los puedes hacer utilizando las frutas que más te gusten.

Necesitas muy pocos ingredientes:

  • Un plátano grande
  • 12 fresas
  • 120 ml. de zumo de piña o de naranja

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Mezcla en un bol un plátano grande maduro troceado, 12 fresas cortadas por la mitad y 120ml. de zumo de piña o de naranja.
  2. Tritura la fruta con una batidora hasta conseguir una mezcla suave y viértela en los moldes.
  3. Para acabar, coloca un palito en cada molde y congélalos durante toda la noche (6-8 horas)

Esperamos que disfrutes de esta merienda tan perfecta para el verano y que la compartas con los tuyos.

educacion-docente-receta-polos-de-fruta-caseros

El día 12 de junio se celebra en todo el mundo el Día contra el Trabajo Infantil. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) puso en marcha esta jornada en 2002, con la voluntad de concienciar a las sociedades sobre la existencia y la magnitud de este problema. Un problema que afecta millones de niños y niñas en todo el mundo y que es necesario erradicar.

¿Tan grave es el problema del trabajo infantil?

La respuesta es sí. Muchísimo. Según el OIT, en el mundo hay 168 millones de niños y niñas que son víctimas del trabajo infantil. Este problema se manifiesta especialmente en países del tercer mundo y zonas de conflicto, donde los niños y las familias se encuentran en una situación de más vulnerabilidad.

Pero, ¿qué entendemos exactamente por ‘trabajo infantil’?

El trabajo infantil es todo aquel que priva a los niños y niñas de su niñez, de su potencial y su dignidad. Este también es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

¿Por qué hay que luchar para combatirlo?

El trabajo infantil pone en riesgo y es perjudicial para el bienestar físico, mental y moral de los niños. Además, interfiere en su derecho a la escolarización y a menudo pone a los menores en situaciones de esclavitud, los expone a graves peligros y enfermedades e incluso los separa de sus familias.

¿Qué hacen los niños sometidos al trabajo infantil?

El OIT reconoce que en el mundo hay niños y niñas sometidos al trabajo infantil desde la edad de 5 años. Casi el 60% son obligados a trabajar en la agricultura, pero un 25,4% en servicios (como por ejemplo transportes, restaurantes, hoteles…), un 7,2% en industria (minas, canteras, manufactura, construcción…) o un 6,9% en trabajos domésticos.

Contra el trabajo infantil: ¡los niños solo tienen que trabajar por sus sueños!

La explotación infantil es uno de los males más insoportables y espantosos para el alma humana. Así lo reconoce Albert Thomas, primer Director del OIT. Por todo esto, hace falta que los organismos internacionales continúen trabajando para erradicar esta lacra, y que los gobiernos observen y hagan leyes para proteger nuestro bien más preciado: ¡los niños!

educacion-docente-dia-contra-el-trabajo-infantil