Tag Archives: Verano

educacion-docente-juegos-divertidos-para-hacer-en-verano

A menudo nos olvidamos de la importancia del juego en los niños. El juego tiene un papel fundamental en el desarrollo integral de los más pequeños y es considerado uno de los métodos más importantes de aprendizaje. Mediante el juego, los niños aprenden a compartir, socializarse con los compañeros, crear vínculos, pasárselo bien, aprender a perder, expresarse con libertad, adquirir responsabilidades, explorar su alrededor, fomentar la creatividad y la imaginación, canalizar las emociones, respetar a los demás… y un largo etcétera. 

Como todavía no ha llegado el frío, queremos recomendaros algunos juegos para hacer en grupo y disfrutar del buen tiempo con la mejor compañía posible.

  1. Búsqueda del tesoro. Para realizar este juego solo hará falta un recipiente grande lleno de arena. En él, se tendrán que esconder pequeños tesoros (golosinas, céntimos…) y después, los dos equipos tendrán que excavar con palas hasta encontrar los tesoros. Cada equipo tendrá un tiempo específico por ronda y tendrán que respetar el turno de los demás. Es un buen método para trabajar el sentido del tacto y de la psicomotricidad en los más pequeños. Además, ¡se puede practicar en la playa!

  2. El teléfono. El juego consiste en que los niños se coloquen en fila y recitar (muy flojo acercándonos a su oreja) un trabalenguas o una frase complicada. El primero de la fila tendrá que repetirle lo que hemos dicho al segundo, y así sucesivamente hasta el último, que dirá lo que ha escuchado y veremos si coincide con la frase o frases iniciales. El último pasará a ser lo primero y así hasta que todos hayan pasado por todas las posiciones. Perfecto para practicar la comprensión oral y aprender a escuchar, junto con la fluidez verbal.
  3. Carrera de tres patas. En parejas, los niños se tienen que atar las piernas (la derecha con la izquierda del otro) con un pañuelo y hacer una carrera. Más que la velocidad, se trabaja la cooperación y el entendimiento con la pareja para no caer y avanzar el más rápido posible. Gana la pareja que llega antes a la meta.
  4. Me pongo en tu lugar. Juego extraordinario para trabajar la empatía. Explicamos a cada alumno un personaje diferente, con vidas totalmente distintas. Ellos tendrán que interpretar a estos personajes intentando hablar como hablarían ellos, actuando como actuarían y sintiendo el que sentirían. Es una buena manera de trabajar el respeto por los demás y por todos los puntos de vista.
  5. Pañuelo. Y para acabar, naturalmente, el mítico juego del pañuelo. Un juego para trabajar la educación física, coger resistencia y pasárselo a genial. Se dividen los participantes en dos grupos y se les asignan números. Se colocan separados con un límite del cual no pueden pasar. La persona que se encuentra en medio de los dos equipos y que está cogiendo el pañuelo, gritará un número al azar, y las dos personas de cada grupo que tengan el número tendrán que correr para cogerlo y llevárselo con el resto del equipo. El otro, tendrá que conseguir atraparlo.

¿Qué os han parecido estos juegos? ¿Nos podéis recomendar algún otro para trabajar competencias interesantes? ¡Os leemos en los comentarios!

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa

España cuenta con playas para todos los gustos: de arena fina, de piedras, rodeadas acantilados, vírgenes, llenas de servicios para no aburrirse, playas tranquilas en barrios de pescadores, otras con ambiente de fiesta… infinitas posibilidades.

Pero a todos nos gusta descubrir una cala tranquila y libre de turistas de vez en cuando para pasar un día en calma y en un entorno privilegiado. Hemos estado investigando y os traemos algunas de las calas más bonitas y menos visitadas -teniendo en cuenta las grandes masificaciones en pleno verano- de España para que las apuntéis en vuestra lista de “lugares para ver”.

Cala Estreta, Girona. Cala Estreta cumple con el encanto de la Costa Brava: la famosa unión de montaña y mar. La excursión hasta llegar a la cala es de aproximadamente 40 minutos pero merece la pena el esfuerzo. Es muy tranquila, la arena está formada por pequeñas piedras y tiene una zona nudista. Se tiene que ir bastante pronto si se quiere coger un buen sitio, puesto que, como dice su nombre, es una cala bastante estrecha y se llena rápido.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-estreta

Cala Macarella y Macarelleta, Menorca. Las joyas de las Baleares. Aunque últimamente suelen estar bastante más transitadas que hace unos años, ya que se han vuelto de las más famosas de Menorca, es una visita obligada. Imposible no enamorarse de su paisaje mediterráneo de postal. Pinos, rocas y un agua turquesa que invita a darse un buen baño, hacer snorkel o simplemente relajarse.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-macarella-y-macarelleta

Calas de Roche, Cádiz. Si queréis encontrar una cala salvaje sin tener que hacer una gran excursión para llegar a ella, este es vuestro sitio. Situada entre el Faro de Conil de la Frontera y Roche, se encuentran un cúmulo de calas rocosas a las que se puede acceder en bicicleta o andando, sin mucha dificultad. También se puede ir a disfrutar de un atardecer desde lo alto de los acantilados.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-calas-de-roche

Playa de Gulpiyuri, Asturias. Sí, es real lo que ven vuestros ojos. Esta playa oculta, declarada monumento natural, tiene unas características muy peculiares. Está situada entre verdes prados agrícolas y el agua del mar entra por un túnel formado en las rocas que convierten este paisaje en una joya de la naturaleza. Es muy pequeña, así que recomendamos llegar temprano para poder disfrutarla como se merece.

educacion-docente-playas-perdidas-en-españa-playa-de-gulpiyuri

Cala Lagoelas, Pontevedra. Para acceder hasta esta playa resguardada y de arena fina hay que caminar durante 2 o 3km a través del monte desde la playa de la Menduiña. ¿La buena noticia? Que la dificultad del acceso hace que tenga una ocupación muy baja. Sin duda, es la opción perfecta para los amantes del senderismo, que disfrutarán de unas maravillosas vistas hasta llegar a la cala.

educacion-docente-calas-perdidas-en-españa-cala-lagoelas

Es importante recalcar que muchas de estas calas no cuentan con servicios de limpieza, puesto que son muy inaccesibles, así que es necesario que respetemos el medio ambiente y no ensuciemos estas joyas que tenemos para disfrutar. No dejemos plástico, residuos o ensuciemos las calas. Cuidémoslas para poder disfrutar de ellas muchos años más.

¿Queréis compartir con nosotros vuestra cala o playa favorita? ¡Hacedlo en los comentarios!

Se va acercando el verano y las altas temperaturas. Por eso, te traemos una receta fresquita, saludable y ¡llena de sabor! Unos exquisitos polos de fruta caseros. A continuación, te mostraremos una posibilidad mezclando plátano y fresa, pero los puedes hacer utilizando las frutas que más te gusten.

Necesitas muy pocos ingredientes:

  • Un plátano grande
  • 12 fresas
  • 120 ml. de zumo de piña o de naranja

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Mezcla en un bol un plátano grande maduro troceado, 12 fresas cortadas por la mitad y 120ml. de zumo de piña o de naranja.
  2. Tritura la fruta con una batidora hasta conseguir una mezcla suave y viértela en los moldes.
  3. Para acabar, coloca un palito en cada molde y congélalos durante toda la noche (6-8 horas)

Esperamos que disfrutes de esta merienda tan perfecta para el verano y que la compartas con los tuyos.

educacion-docente-receta-polos-de-fruta-caseros

educacion-docente-como-potenciar-los-5-sentidos-en-la-playa-y-en-la-montaña

Desde que nacemos, a través de nuestros sistemas sensoriales recibimos una cantidad enorme de información que almacenamos y llevamos hasta el cerebro, haciendo que este proceso de aprendizaje se haga continuo e indispensable.

Los sentidos nos conectan con el exterior y el verano es una excusa perfecta para que los más pequeños -y no tan pequeños- se descubran a ellos mismos y a lo que les rodea ahora que tienen más tiempo. Un sencillo día en la playa o en la montaña pueden ser los telones de fondos perfectos para llevar a cabo una actividad sensorial y desarrollar el olfato, la vista, el oído, el gusto y el tacto. ¡Acompañadnos!

En la playa:

Olfato: crema solar. Mientras te pones crema, concéntrate en el aroma que desprende la crema solar e inhala con tranquilidad. Verás que si cierras los ojos y te concentras en el olor, este se hace más intenso.

Vista: océano. Acércate a la playa y observa las olas. Intenta no perder detalle de cómo se mueven, su rapidez, su frecuencia, las diferentes tonalidades de colores por las cuales pasan… No tengas prisa.

Oído: mar. Conectado con el punto anterior, disfruta de la sonoridad de las olas al romperse, y estírate en la arena para relajarte con esta melodía de fondo. (¡No podemos asegurarte que no te acabes duermiendo!)

Gusto: agua del mar + helado. Acércate a la playa y mete un dedo en el agua. Chupa una gota y nota como las papilas gustativas se activan con el sabor a sal. Para hacer un gran contraste, toma un helado dulce y acaba con un buen sabor de boca.

Tacto: arena. Abre bien tus manos y coge arena de la playa llenándolas todo lo que puedas. Después, déjala caer despacio sintiendo su textura. Verás como te calma esta sencilla acción.

En la montaña:

Olfato: flores. Acércate a diferentes flores y huélelas pausadamente. ¿Desprenden un olor dulce o más bien silvestre? Husmea diferentes tipos para analizar los diferentes olores y escoger tu favorita.

Vista: paisaje. Tanto si te encuentras en un bosque, como en un valle o en una montaña, estás en un lugar privilegiado. Dale placer a los ojos y observa lo que te rodea: cada árbol, flor, río y nubes. Disfruta de las vistas.

Oído: pájaros. Prohibido hablar durante unos minutos para escuchar la voz de la naturaleza. La melodía de los pájaros te dará una paz extrema y si cierras los ojos sentado bajo un árbol, los minutos pasarán como segundos. Pasado un rato, silba y contesta a los pájaros, a ver si conseguís cantar juntos.

Gusto: frutas silvestres. Las montañas están llenas de sorpresas y entre ellas se encuentran frutas silvestres como moras, arándanos, frambuesas, o frutos secos como almendras, etc. Coge alguna y pruébala. ¡Verás como saben de diferente de las que estamos acostumbrados!Tacto: tronco de un árbol. Abraza a un árbol e intenta conectar con él, averiguar cuántos años tiene y quién lo plantó. Pasa la mano sobre su tronco, y siente las rugosidades de su textura. Disfruta del momento.

Esperamos que esta sencilla actividad os haya dado ideas para practicar éste verano, porque cualquier momento es una oportunidad de aprendizaje. Si queréis compartir con nosotros alguna actividad o recurso, ¡no dudéis en hacerlo en los comentarios!

educación-docente-hielo

Ya ha llegado el verano y tenemos ganas de probar y hacer cosas fresquitas. Hoy os queremos proponer 5 actividades interesantes para pasar un buen rato, pero también para descubrir un poco de ciencia. A través del hielo podemos explicar los cambios de estado, la solidificación (el paso de líquido a sólido) y la fusión (de sólido a líquido). Os apetece, ¿verdad? ¡Vamos!

  1. Cubitos de colores. La primera actividad que os proponemos, además de refrescante, es una propuesta genial para estimular la creatividad. Mezclad témperas de diferentes colores con agua y poned el líquido creado en una cubitera. Si lo preferís, podéis utilizar colorantes alimentarios. Cuando los cubitos estén un poco tomados, pinchadlos con un bastón helado. Una vez congelados, los podréis utilizar para pintar sobre un cartón o una lámina gruesa.

Fuente: Chupetes y biberones

  1. Helados caseros. Aquí tenéis un clásico: los helados de frutas caseras. Haced zumo con la fruta que queráis: de naranja, plátano y fresa, kiwi y limón (en este caso rebajado con agua y azúcar). Una vez esté un poco helado, poned los bastones, esperad y ¡listos! ¡Ya tenéis unos postres magníficos para una fiesta!

ice-853248_1920

  1. Esculturas de hielo y sal.  ¿Y si hacemos un rato de artistas? En esta actividad lo primero que tenemos que hacer es congelar bloque de hielo (podéis utilizar briks reciclados de zumo o de leche). Una vez congelados, sobre una bandeja, escampad la sal. En los agujeros que vayan quedando pondréis las pinturas y observad el efecto tan bonito que se produce.

  1. Huevos de dinosaurio. El de los dinosaurios es, para pequeños y grandes, un misterio apasionante. Una actividad muy original y divertida puede ser elaborar huevos de dinosaurio con hielo. Tenéis que inflar un huevo y llenarlo de agua. A continuación, pondréis un dinosaurio de juguete y atad el globo. Ponedlo en el congelador y cuando esté congelado, quitad el globo. ¡Los resultados son espectaculares!

  1. Barcos de hielo. Ya sabéis que el hielo flota sobre el agua. La última propuesta que os hacemos es confeccionar cubitos de colores. Cuando estén casi helados, añadid un bastoncillo con una pequeña vela. Pronto los tendréis listos para ponerlos a flotar y hacer una carrera en el agua.

¿Os han gustado estas actividades con hielo? ¡Explicadnos cómo os lo habéis pasado en los comentarios!

EducaciónDocente. Formación profesorado

Las vacaciones de verano no pueden ser aburridas. Ademas de hacer actividades en familia, tenéis la oportunidad de disfrutar juntos haciendo manualidades. Hoy os proponemos 6 actividades para hacer en casa, con unos resultados verdaderamente sorprendentes. ¿Os animáis?

  1. Bastones de helado decorados. ¡Atención! No tiréis los bastones de helado. Podéis aprovechar para decorarlos con figuras y motivos varios. Solo necesitaréis unos cuantos bastones de helado, retuladores o bien otras pinturas y materiales vistosos.

d530935dd7c12e4f67ad485bb36c423c

  1. Casas con maderas recicladas. ¿Os habéis fijado en las maderas que arrastra el mar a la playa? Nosotros os proponemos hacer una tarea de reciclaje: recoged esas maderas y elaborad unas casas tan bonitas como las que veis en la fotografía. Podéis escoger diferentes combinaciones de colores. Todo a vuestro gusto.

  1. Un collar de conchas pintadas. Si estáis de vacaciones en la playa, también podéis aprovechar para recoger unas cuantas conchas y caracoles. Cuando estéis en casa podéis pintarlos con pinturas (las tonalidades fluor pueden quedar muy bien) y atarlos con un cordón o cinta. ¡Que collar tan precioso!

  1. Farolillos de luz. Las noches al fresco son uno de los mejores placeres del verano, ¿verdad? Nosotros os proponemos confeccionar unos farolillos con botes de vidrio reutilizados, adhesivos, flores y otros adornos. Después podéis utilizar un cordón o bien un alambre para colgar los farolillos con una pequeña vela dentro.

  1. Abanicos de colores. ¡Que calor! En verano no podemos salir de casa sin un buen abanico. Para hacer estos modelos tan bonitos solo necesitáis cartulina, bastones de helado, papel de regalo y un poco de pegamento. Podéis hacer para toda la familia. ¡Y dejad de pasar calor!

  1. Cactus alegres. El verano es tiempo de color y vitalidad. Si no estáis acostumbrados a cuidar plantas, los cactus pueden convertirse en una muy buena opción. Podéis comprar unos bonitos (incluso con flores bien originales) y decorar los tiestos con tonalidades y piedras de colores.

¿Qué tenéis pensado hacer este verano? ¿Tenéis alguna propuesta original?