Educación

Artículo de Alba López (@rincondelacalma)

Conceptos básicos

Cada vez, somos más conscientes de la importancia del desarrollo integral. Un desarrollo, que pasa por atender todas las dimensiones del ser humano y que podemos resumir en tres: razón, emoción y acción. Desde pequeños, nos enseñan a ser académicamente eficientes y a pesar de los intentos (al transmitirnos la importancia de los valores, cuidados físicos, etc.), no nos enseñan a ser felices; a cuidar nuestra mente y nuestros pensamientos, a consolarnos, animarnos a seguir, perdonarnos, valorar y cuidar lo que sí somos y tenemos, etc. 

Esto se debe a que se prioriza la formación laboral sobre la personal porque, quizás no se tuvo en cuenta que si no vamos a disfrutar ese trabajo, si no vamos a ser capaces de “surfear” las crisis, gestionar nuestros desbordamientos emocionales, e incluso, si no tenemos las herramientas y el espacio para conocernos y saber qué nos hace felices, qué nos llena, a qué queremos realmente dedicarnos y quienes queremos ser, ¿de qué nos sirve estar tan académicamente preparados?

Estar cualificados no basta.

¿Para qué ser astronautas o ingenieros astrofísicos, si no vamos a saber cómo lidiar con la añoranza al estar lejos? ¿Cómo afrontar los retos o superar los obstáculos que nos vayamos encontrando en el camino? ¿Cómo volver al equilibrio cuando lo perdamos o cuáles son nuestros valores? aquellos que nos permitirán mantenernos motivados durante todo el tiempo que trabajemos, para que podamos apoyarnos en ellos, cuando necesitemos recordar lo que nos hizo empezar ese camino y además vivir y actuar en coherencia.

Tanto nuestra sociedad como nuestro sistema educativo piden un cambio a gritos. Pero pasar a una educación más consciente, amable y respetuosa, requiere de una parada individual en nuestro piloto automático y una apertura ante nuevas formas de ser y hacer como grupo, que por lo general, al requerir de tiempo y esfuerzo, nos incomodan. 

Si ya es difícil ser humanos, en una era de quehaceres, prisas, frustraciones; a los docentes la situación se nos complica. Teniendo la profesión más bonita del mundo, carecemos de herramientas suficientes para soltar nuestras mochilas personales en la puerta de nuestra clase. 

Sumado a la aceleración y la burocracia, son muchos los estudios que demuestran que la docencia es una de las profesiones con más alto porcentaje de desgaste profesional.

Muchos compañeros y compañeras acaban transitando literalmente “achicharrados”, en un camino que empezó siendo pura vocación y emoción. Y no porque no sean buenos docentes, sino porque no tuvieron suficientes herramientas para evitar ese desgaste. No obstante y afortunadamente, nos adentramos cada vez más en un proceso de transformación, en el que de manera general, toda la sociedad y comunidad educativa, en particular, se da cuenta de que es igualmente importante cuidar el cuerpo, la mente y el corazón. 

En nuestro caso, no únicamente disfrutar más y mejor de nuestra vida y evitar desgastarnos profesionalmente, sino también para poder ofrecer esas herramientas preventivas a los que serán los adultos del mañana; la futura generación.

Este cambio empieza en uno mismo, puesto que no podemos hacer de guías en lugares en los que nunca hemos estado. En un proceso de búsqueda constante de estrategias para mantener el equilibrio, la salud integral y desarrollar nuestra Inteligencia Emocional, para afrontar la vida con más consciencia, desde una postura más calmada, discernida y con mayor perspectiva para actuar.

Se ha demostrado y así lo transmiten diversos estudios de Neurociencia en la actualidad, que uno de nuestros mayores aliados, en la vuelta al equilibrio o la calma, y como estrategia de prevención y entrenamiento en inteligencia emocional y salida del piloto automático, bucles mentales o respuestas de estrés prolongadas, es el Mindfulness.

Una práctica meditativa frente a la que en ocasiones nos mostramos escépticos, bien por mitos, por desconocimiento, o bien porque nos produce confusión el término. Mindfulness es un término traducido del inglés, que a su vez proviene del Sánscrito y del Pali-Sati.

Definimos el Mindfulness

Además, al tener distintas acepciones o definiciones, dicha confusión, puede aumentar, pero en cualquier caso no podemos desvincularlo de la meditación.

  • Por un lado, es el corazón de cualquier práctica meditativa, ya que para darte cuenta de cómo estás o familiarizarte con lo que elijas, necesitas poner atención plena al momento presente.  
  • Por otra parte, teniendo en cuenta los distintos tipos de meditación existentes, sus orígenes y el “rechazo” que desafortunadamente en Occidente provocaba el término meditación, surge un tipo de meditación occidental llamado Meditación Mindfulness de la mano de Jon Kabat-Zinn entre otros, que aunque deja a un lado el contexto, ideología e historia que hay detrás de la meditación Vipassana, no deja de tener origen en ella. 

Finalmente, tal y como podemos observar en la imagen, como resultado de un proceso de introspección a través de la meditación, se llega a un estado de mayor consciencia, a un estado “Mindful”. 

Digamos que das un paso más, porque no es lo mismo estar atento o atenta a algo, que ser consciente de ello y pasas a tener más conexión contigo y con el resto. Dependiendo del lugar en el que te encuentres o de la práctica/ escuela que sigas, lo llamarás de formas distintas (Mindfulness / Consciencia plena / Samadhi / Nirvana).  

Esta práctica, con el tiempo, nos permite ser plenamente conscientes de quienes realmente somos, cómo somos, de todo lo que nos rodea y de aquello que de forma consciente o inconscientemente hacemos. Si nos detenemos a reflexionar sobre ello, vemos que solo así, podemos conocernos de verdad, perdonarnos y perdonar a los demás, pasar de la reacción a la acción con sabiduría, templanza, empatía y amabilidad, conectar con nuestros valores, ser nuestro propio refugio, querernos mejor y tener mayor conexión con los demás.

Crearemos en el día a día pequeñas dosis de bienestar y forjaremos de forma consciente, el ser humano que queremos ser; puesto que al nacer, la vida nos es dada, pero no del todo hecha. Podemos decir, por tanto, que el Mindfulness es bueno para ti, para el mundo y para tus alumnas y alumnos, permitiéndonos caminar juntos hacia una labor docente más consciente y feliz para todos y todas.

  ¿Te animas a empezar? 

Los alimentos de la dieta nos proporcionan energía y nutrientes que son necesarios tanto para cubrir los requerimientos del organismo necesarios para vivir como para crecer y desarrollarse de forma correcta.  Así, los nutrientes contribuyen a mantener un buen estado de salud y bienestar. Por ello, una buena alimentación es clave para el desarrollo óptimo de los niños/as, tanto a nivel físico como neurológico.

La alimentación en la primera infancia y en edad escolar impacta directamente en el desarrollo del niño/a y en su futura salud. Es por ello que es prioritario que los niños y las niñas reciban una alimentación correcta ya que tanto la malnutrición, ya sea por sobrealimentación como por desnutrición, repercute en la salud de los niños/as a corto y largo plazo. En nuestro entorno, tenemos un problema de sobrealimentación y una sobre exposición de alimentos no adecuados para la salud de los niños y niñas, como los productos azucarados. Las encuestas alimentarias realizadas en nuestro entorno muestran que los niños/as realizan una ingesta muy baja de hortalizas, frutas, legumbres y cereales integrales, y en cambio tienen una ingesta elevada de carnes y derivados, productos ultraprocesados con un alto contenido en sal, grasas no saludables y azúcares añadidos (1).    

Hay que tener en cuenta, que el acto de comer no es solo un proceso nutritivo, sino que también es un acto social y cultural y proporciona placer. Durante la etapa escolar, es cuando se empiezan a instaurar los hábitos alimentarios, ya sean buenos o malos, que perdurarán durante toda la vida. Por ello, la alimentación en la escuela y en los comedores escolares son una oportunidad más para educar buenos hábitos alimentarios e introducir una alimentación saludable en los alumnos/as.  

Los grupos de alimentos en una dieta saludable

Una dieta saludable debe ser equilibrada y variada. En nuestro entorno un modelo de dieta saludable es la dieta mediterránea que se caracteriza por un consumo mayoritario de hortalizas, fruta de temporada, legumbres, frutos secos, cereales, tubérculos y aceite de oliva, un consumo moderado de lácteos, pescado y huevos y un menor consumo de carne. 

Pero ¿cómo transformamos esta información en la comida del día a día?  

La típica herramienta utilizada hasta ahora era la pirámide nutricional, donde los alimentos de mayor frecuencia se encuentran en la base de la pirámide y los que se deberían de comer con menor frecuencia se encuentran en la punta de la pirámide, y así se van distribuyendo todos los alimentos. Un ejemplo, es la pirámide de NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y 

Prevención de la Obesidad) del Ministerio de Sanidad y Consumo (2).

Figura de la pirámide:

Fuente: Pirámide Naos

Actualmente, una herramienta más útil para diseñar comidas saludables es seguir el modelo del plato de Harvard o plato saludable y es fácilmente aplicable en los comedores escolares. La comida es la comida central y suele ser la más importante en cantidad y variedad de alimentos. Una forma correcta de diseñar esta comida de forma equilibrada y adecuada es seguir este modelo. 

El modelo de plato consiste en dividir el plato en 3 partes.  La mitad del plato se debe llenar de vegetales que pueden ser crudos o cocidos, o de los dos tipos, y a más variedad mejor. Un cuarto del plato se debe de llenar con proteína saludable como pescado, carne (preferiblemente carne blanca y limitar carne roja y procesadas) o legumbres. El cuarto restante se debe llenar de féculas, cereales o granos integrales, como patata, arroz integral o pasta integral. Todo se debe aderezar con aceite de oliva virgen extra y si se quiere tomar postre la mejor opción es una pieza de fruta.

Este mismo modelo se puede aplicar en comedores que sigan la pauta de primer plato, segundo plato y postre. En este caso, el primer plato corresponde a la cantidad de vegetales del medio plato y el segundo sería la cantidad de proteína pertinente con su acompañamiento de féculas o cereales integrales.  

Es importante tener en cuenta que las cantidades se deben adaptar a la edad del alumno y siempre respetar su sensación de hambre expresada, no se debe forzar a comer más de lo que el niño/a sienta. 

Almuerzos y meriendas en las escuelas

El momento de los almuerzos y las meriendas que se realizan en las escuelas antes de iniciar las actividades extraescolares también son ventanas de oportunidad para mejorar los hábitos saludables de los alumnos. Desde las escuelas se puede fomentar el consumo de “snacks” saludables y evitar el consumo diario de bocadillos de embutidos o bollería. Algunas ideas de almuerzo y merienda saludables son la fruta, los frutos secos o la fruta seca, lácteos, bocadillos a base de vegetales o queso o un bizcocho o galletas caseras. En otra publicación entraremos más en detalle de las posibles estrategias se pueden realizar desde la escuela para fomentar meriendas y almuerzos más saludables.


Referencias

1. Agencia de Salud Pública de Cataluña. La Alimentación Saludable en la Etapa Escolar. (2020).

2. Ministerio de Sanidad y Consumo et al. Guía de comedores escolares. (2008).

Autora: Paola Quifer

Que la tecnología ha entrado de cabeza en nuestras vidas es un hecho innegable. Durante la pandemia, de hecho, nos ha quitado de más de un apuro. Y ahora sigue siendo un apoyo indispensable para nuestra tarea docente. Además, en un mundo en el que la información va que vuela, necesitamos organizarnos y gestionar los flujos de trabajo de una manera ágil y eficiente. Son muchos los que no tienen suficiente con la agenda física. Muchos docentes ya usan apps en su día a día que les ayudan a tenerlo todo a punto y a tiempo. ¿A ti también te pasa? Hoy te recomendamos cinco aplicaciones tecnológicas súper útiles para organizar las tareas docentes. ¿En marcha? ¡En marcha!

1. Evernote

Comenzamos con una app que no ha sido pensada únicamente para los docentes, sino que es una herramienta que permite dar salida a múltiples tareas organizativas. Hablamos de Evernote, claro. Nos gusta porque, además de ayudarnos a planificar la jornada, nos sirve para tomar notas, almacenar audios, imágenes, vídeos y cualquier tipo de enlace. También puede funcionar como agenda, por el hecho de que nos permite crear recordatorios y recibir notificaciones.

Está disponible tanto para iOS como para Android

2. Edmodo

Ahora os recomendamos una app que os vendrá genial para comunicaros con otros docentes, con familias y alumnos. Edmodo también es una aplicación gratuita, muy fácil de usar y que permite compartir mensajes internamente. Os facilitará transmitir recursos y links, además de organizar las sesiones. Por si esto fuera poco, cuenta con un calendario para incluir tareas y eventos.

Esta también es una solución multiplataforma

3. Habitica

¿Gamificar nuestro día a día? También es posible. ¿Y por qué no probarlo? Habitica és la app que necesitas para hacer tus tareas docentes más divertidas. Incluye diferentes funciones para organizar tu día a día de forma motivadora, divertida y, lo que es más importante: eficaz. A medida que vayas resolviendo tareas, podrás hacer que tu personaje suba de nivel, desbloquearás armaduras, habilidades y participar en misiones. Hasta puedes compartir retos con tus compañeros.

La puedes descargar para iOS y Android.

4. Timetable

Si lo que estás buscando es una app puramente organizativa, Timetable te puede ayudar. Es muy gráfica, sin añadidos innecesarios (que no es cosa fácil) y te ofrece la posibilidad de gestionar las tareas del día a día, recordarte las de mañana y recibir todos los avisos que necesites, claro. Tiene una estética minimalista, de modo que gustará a todos aquellos docentes que busquen una herramienta sencilla.

La puedes instalar en cualquier dispositivo con iOS o Android

5. Flipped Classroom 

Hay otra app que te queremos recomendar y es perfecta para todas las áreas de Primaria. Está basada en la metodología Flipped Classroom y ofrece hasta 2.000 vídeos educativos. El objetivo es ofrecer a alumnos, familias y docentes las herramientas para adquirir competencias y ser capaces de aprender de manera autónoma y consciente.

Descárgala para iOS y Android


¿Te han gustado? Y para ti, ¿hay alguna app que sea imprescindible?


Cecília Hill-Ibáñez

Soy filóloga hispánica y hace unos cuántos años que me dedico a escribir textos de todo tipo. Lo mejor que me ha pasado en la vida es tener una gran familia y estar rodeada de libros.

Este imprimible da paso a la más amplia imaginación. Se trata de 18 cartas con ilustraciones de la revista infantil Namaka, donde aparecen personajes únicos. Este puede ser desde un ser humano como un abuelo, un animal como un chimpancé hasta un planeta. Esto no es todo. También encontraréis verbos (leer, abrazar, bostezar...), estados de ánimo (triste, feliz, sorprendido/a...) y una ubicación al azar (un submarino amarillo, un huerto, dentro de un sueño...).


Podéis combinar un elemento de cada categoría con tal de crear una historia, O bien, ¡inventaros vuestras propias reglas!

Uno difícilmente puede formar parte del mundo de la educación y no saber quién es Daniel Gabarró. De hecho, es muy posible que conozcáis su método, no solo porque está traducido a distintos idiomas, sino porque ya son muchos los centros educativos que lo aplican en nuestro país. 

Daniel Gabarró (Barcelona, 1964) es maestro, psicopedagogo, licenciado en Humanidades, diplomado en Dirección y Organización de Empresas y experto en PNL. Su experiencia como docente a todos los niveles educativos (infantil, primaria, secundaria y universitario) hacen que su punto de vista sea especialmente valioso. Escucharlo es un regalo y, además, promete que su método de ortografía puede ayudar a nuestros alumnos a reducir de un 50 a un 80 % sus erratas. Hoy conversamos con él y vamos al grano. 

Hola, Daniel. ¿Por qué es importante tener una buena ortografía?

Daniel Gabarró: Hay dos razones por las que creo que es valiosa la ortografía. Desde el punto de vista de la escuela, la ortografía es un instrumento que sirve para segregar al alumnado que pasará a estudios superiores o no. Esto significa que una mala ortografía te puede cerrar las puertas a muchos estudios y profesiones, porque con dificultad uno puede presentar dosieres, estudios o informes plagados de faltas de ortografía. Y ya no digamos si vas a trabajar como periodista o hacer investigación académica. Que una mala ortografía te cierre puertas es un buen motivo práctico para aprenderla. 

Desde la perspectiva de cómo yo enseño la ortografía es capital, porque explicitar el proceso mental que nos lleva a dominarla nos ayuda a darnos cuenta de la importancia de que los docentes explicitemos los procesos mentales del máximo número de aprendizajes posible.

Yo hablo de ortografía, pero también es importante que explicitemos el proceso mental que nos lleva a resolver problemas matemáticos, a ser empáticos, a poder hablar en público sin miedo, a escribir textos creativos de una forma ordenada, estructurada, pero también innovadora, y un largo etcétera. Desde mi metodología, esta solo es la punta del iceberg. 

¿Es recomendable insistir en la necesidad de escribir bien desde el principio? ¿Se puede ignorar la ortografía natural si el objetivo final es escribir sin errores ortográficos?

Daniel Gabarró: No, el proceso de ortografía natural es inevitable. El alumnado, cuando está en educación infantil o en ciclo inicial, escribe por transcripción fonética, de modo que va escuchando los sonidos en su cabeza y los va transcribiendo fonéticamente. Esto es la ortografía natural: una relación con la escritura solo desde el punto de vista auditivo. Pero la ortografía es básicamente visual, porque entonces no podríamos saber cuándo hay letras mudas, si hay letras que se escriben de una forma pero se pronuncian de otra o cuando un mismo sonido se escribe con letras diferentes… Y esto significa que en un determinado momento debemos enseñar a nuestro alumnado a pasar del sistema auditivo a relacionarse con la ortografía de forma natural. Es un paso inevitable.

Eso sí, está muy bien que cuando el alumnado venga y nos diga: ¡Mira lo que he escrito!, le digamos, ¡Fantástico! Pero los adultos lo escribiríamos así. Y de este modo les estaremos indicando que todavía hay otro paso importante a dar. 

¿Por qué hay alumnos que utilizan una estrategia auditiva en lugar de visual a la hora de escribir? ¿Por qué lo hacen así naturalmente? ¿Qué los diferencia de aquellos que tienen una estrategia visual?

Daniel Gabarró: Yo creo que la pregunta del porqué es bastante irrelevante en educación. Esto es como si te disparan. La pregunta no es dónde han fabricado la bala o de qué marca es la pistola. Sino, ¿por favor, me podéis llevar a un hospital? [ríe]. El porqué no lo tengo muy claro. Hay explicaciones diversas. Las personas, en función de la forma en que se relacionan con el mundo, cogen una vía u otra como fundamental para relacionarse con el conocimiento. Pero para mi el porqué no es relevante. Lo relevante es el qué. ¿Qué hacemos para que el alumnado que no se relaciona bien con la ortografía, a partir de ahora se pueda relacionar con ella visualmente? O, ¿qué hacemos con el alumnado que se relaciona con el cuerpo visualmente se relacione con este cinestésicamente? O, ¿qué hacemos con el alumnado que se relaciona con los mapas o la geografía de una manera auditiva en lugar de una manera visual? Por eso pienso que la ortografía siempre es la punta del iceberg. Procuro que los maestros entiendan que si no hablamos de los procesos mentales de nuestro alumnado, estos pueden estar poniendo en práctica procesos mentales que los lleven al desastre. 

Un ejemplo muy claro es este: presuponemos que todos los alumnos saben escuchar. Saben, cuando el profesor habla, que es importante y qué no. Y que pueden recordarlo con sus propias palabras, para después integrarlo en sus propios conocimientos. Esto no es cierto. Entonces la pregunta es: ¿cómo ayudamos a nuestro alumnado a aprender a escuchar? Esto son procesos mentales. El porqué no importa. Lo que importa es cómo podemos ayudarlos a cambiar. 

Cuando hablamos de ayudar a aprender a escuchar, ¿cuáles son los obstáculos que los docentes deben aprender a gestionar?

Daniel Gabarró: Yo creo que en este momento histórico educar la atención es mucho más importante que hace treinta años. Estamos acostumbrados a una serie de informaciones muy breves, muy visuales, pero muy superficiales (la cultura del Power Point o de TikTok) y parece que somos nosotros los que debemos conquistar la atención del alumnado. Esto en parte es así, pero debemos enseñar al alumnado a que es él quien debe gestionar su propia atención.

Enseñar a gestionar la atención no es algo que nos hayan enseñado a hacer en la universidad. Los maestros deberíamos comenzar a investigar en esta línea. Podemos explicitar, por ejemplo, que en este momento faltan diez minutos para salir. Y decir: ahora recogeremos y nos sentaremos. Y no hará falta que hagamos nada. Durante estos diez minutos miraremos el reloj. Quien no lo pueda soportar, quien no se mande a sí mismo, puede leer. Quien no se mande a sí mismo, puede hacer los deberes… pero estará perdiendo. Estará perdiendo porque no está haciendo lo que hay que hacer: no se manda a sí mismo. Cuando tú pones conciencia en el proceso que el alumnado debe hacer, le estamos traspasando el problema, porque sino lo que estamos haciendo es robar el problema a nuestros alumnos. Nos parece que el problema de que el alumno no tenga atención es nuestro y no: es del alumno. En cualquier caso, lo que nos debemos preguntar es. ¿qué podemos hacer para que crezca? 

Intuimos que es mucha, pero... ¿podrías explicarnos qué relación hay entre el hábito lector o la ausencia de este en los alumnos y el hecho de que tengan o no más o menos faltas de ortografía?

Daniel Gabarró: Sí, existe una relación muy directa entre la ortografía y la lectura, si, y solo si, la relación con la ortografía es visual. Es decir, a partir del momento en el que el alumnado empieza a relacionarse con la ortografía de manera visual, cualquier lectura incrementará la cantidad de palabras que puede recordar y escribir de manera correcta. Porque la buena ortografía se basa en la capacidad de visualizar cómo se escriben las palabras, de tener las palabras guardadas. Ahora bien, hay gente que lee mucho y guarda las palabras como una imagen, de modo que cuanto más lea, más posibilidades tendrá de tener éxito con la ortografía.

Existe la fantasía de que una persona que lee mucho tendrá muy buena ortografía y esto solo es cierto si esa persona recuerda las palabras no auditivamente, sino visualmente. Y eso es lo que debemos enseñar a nuestros alumnos. Lo único que enseña mi metodología es esta: por eso está traducida al castellano, al francés, al inglés, al vasco… Está en muchos idiomas porque enseña a recordar las imágenes.

¿Está tu método pensado solo para niños y niñas con dificultades en ortografía o puede servir también para que aquellos que todavía están consolidando el aprendizaje de la lengua mejoren?

Daniel Gabarró: Desde mi perspectiva, el método está pensado para todos los alumnos: para los que van en la buena dirección y consolidarán el proceso visual y para aquellos que están despistados, porque tienen una ortografía auditiva o incluso sinestésica. A unos les sirve para consolidar y a los otros a comenzar a relacionarse visualmente con la ortografía. A partir de aquí, todo lo que hagas les ayudará a mejorar.

Uno de los objetivos de tu método es el social, para que el conocimiento sea compartido. ¿Qué podemos hacer los docentes para implicar a todas las familias, incluyendo las que no han tomado conciencia de la importancia del aprendizaje?

Daniel Gabarró: Deberíamos partir de la idea de que no todas las personas adultas tienen una psique adulta. No todas las personas adultas pueden ejercer de padres y madres aunque hayan tenido hijos. Precisamente una de las funciones de la escuela es intentar reducir las diferencias que se producen, a veces por la capacidad de las familias, pero también por la clase social o por cultura. No es lo mismo nacer en una familia donde se lee, hay cultura e interés por las cosas o nacer en una familia donde no hay consideración por la escuela o en la que se pueda llegar a pensar que la escuela es un espacio en el que se deseduca a su hijo. Esto puede pasar. 

La escuela tiene una función equilibradora. Desde nuestra editorial tenemos la oportunidad de asegurar que las escuelas que trabajan con alumnado sin recursos y familias con dificultades, puedan tener, como mínimo, los materiales en PDF, sin que esto suponga un coste para la escuela. Se trata de que puedan tener, pese a todo, los mejores materiales a su alcance. 

Yo creo que esto es lo único que puede hacer la escuela. A veces hay familias que no ven la importancia de la escuela y nos planteamos el cambio de esta visión, pero este cambio puede tardar años. 

¿Se puede desaprender la ortografía? ¿Por qué hay adultos (también jóvenes) que han atravesado el sistema educativo, y hasta tienen estudios universitarios, y continúan teniendo errores ortográficos? 

Daniel Gabarró: Para mí hay dos cosas distintas. Si continúan teniendo faltas significa que siempre las han tenido y nunca han resuelto este tema, porque no reconocen la ortografía como visual. Yo he sido profesor de magisterio y he tenido que suspender alumnos, simplemente porque tenía mala ortografía, porque no podemos permitir que haya docentes que tengan mala ortografía. 

Otra cuestión es desaprender. Y sí, se puede desaprender, porque a mí me pasa cuando corrijo muchos dictados que están llenos de errores ortográficos. Llega un punto en que me digo: Para un momento. ¿Cómo se escribía esta palabra? Cuando vemos el mismo error muchas veces escrito, a las personas que nos relacionamos visualmente con la ortografía nos va quedando: guardamos las imágenes de manera inconsciente. Por eso es tan importante corregirlo siempre todo y no permitir que haya carteles con errores ortográficos en los pasillos de la escuela o bien en el aula. 

Daniel, muchas gracias por esta conversación. Todas las partes implicadas tendremos que trabajar a fondo en hacer todo lo posible para el aprendizaje de la ortografía y, por supuesto, en explicitar los procesos mentales de muchos aprendizajes más… 

Daniel Gabarró: Cuando yo era niño, en mi clase, con otros niños, la mitad de la clase terminó escribiendo bien. La otra mitad, no. La mitad pasó a BUP y la otra mitad, no. Cuando yo era niño, en mi clase se hacían dictados, normas, poner la letra que falta, cuadernillos clásicos… Con estas actividades solo la mitad aprendimos. Mi pregunta es, ¿por qué creemos que, ahora que somos profes, si continuamos haciendo lo mismo aprenderán todos?

Es evidente que solo aprenderán la mitad. Es más: aprenderán aquellos que escriben bien. Por lo tanto, aquellos que escriben mal siempre escribirán mal. Y eso se ve porque un alumno que está escribiendo mal en tercero o cuarto de primaria, continuará escribiendo mal en quinto, sexto, primero de la ESO y segundo… Muchas veces lo que nosotros hacemos no es una metodología para enseñar ortografía, sino actividades: dictados, normas, crucigramas. Basta. Si ya vemos que solo funciona para los que saben, por favor, probemos algo distinto. 

El cuaderno del Método Gabarró Dominar la ortografía se puede adquirir en cualquier librería y a través de www.boiraeditorial.cat. Aquí también encontraréis otros metodos, como Dominar los problemas matemáticos o Dominar las tablas de multiplicar. ¡No os los perdáis!

Se acerca la Navidad y este mes os presentamos una manualidad para decorar el aula, el centro o nuestro hogar con adornos de elaboración propia.

Materiales:

  • Trozo redondo de madera
  • Pintura
  • Rotulador punta fina
  • Cordel

Pasos a seguir:

1. Haz el boceto a lápiz del dibujo navideño que más te guste y dale color.

2. Repasa el dibujo.

3. Añade el cordel.

4. Cuelga el adorno donde más te guste.

Nosotros los hemos puesto en el árbol de la oficina que poco a poco se va llenando de Navidad.

Artículo de Raquel Ripoll.

Antes de hablar sobre cómo acompañar las “rabietas” de nuestros alumnos y alumnas, es importante tener claro que esas “rabietas” no son más que una explosión emocional que surge porque el niño o la niña aún no ha desarrollado las capacidades o habilidades necesarias para expresar sus emociones de una forma adecuada, por lo que se trata de una forma de canalizar su frustración.

En realidad, lo que llamamos “rabieta”, se trata de un “secuestro amigdalar”, es decir, en un momento en que hay una gran activación emocional y nos sentimos desbordados, la amígdala, que es el centro cerebral de nuestras emociones, toma el mando de nuestro cerebro y se encarga de su funcionamiento.

Son situaciones que ponen al niño o la niña en contacto con emociones desagradables y de una forma muy intensa que, además, debido a la inmadurez de su cerebro, aún no sabe regular, por lo que un buen acompañamiento emocional será imprescindible.

De hecho, si nos detenemos a observar a los niños y las niñas, veremos que esa “rabieta”, esa “mala conducta” no es otra cosa que falta de conocimiento, falta de habilidades efectivas, falta de desarrollo de una conducta adecuada, falta de motivación… A menudo, los adultos también carecemos de conocimiento, conciencia o habilidades y regresamos a nuestro cerebro primitivo y tenemos nuestras propias “rabietas”.

¿Verías de otra forma una mala conducta si fuera “por falta de conocimiento”, “por falta de habilidades”, “por falta de motivación”, “conducta de cerebro reptil” o simplemente una conducta adecuada a su edad?

La mayoría del tiempo los niños y las niñas actúan de acuerdo a su edad, no portándose mal, y es muy triste pensar que muchos niños son castigados por conductas cronológicamente normales para su edad. 

Una vez que tenemos claro que esa “rabieta” se da por una falta de habilidades efectivas, vemos que lo primero que necesitamos hacer es VALIDAR SUS SENTIMIENTOS. 

Tenemos muy instaurado el negar los sentimientos y emociones que, a priori, son desagradables, y con ello solo conseguimos empeorar la situación, haciendo que el niño se sienta incomprendido y no aceptado, por lo que su frustración aumenta y llega la “rabieta”. Además, también le alejamos de nosotros y dañamos el vínculo que tenemos con él.

Así, a la hora de acompañar una “rabieta” es importante dar espacio a las emociones y sentimientos, ponerles nombre, hablar sobre ellos y darnos cuenta de que todos sentimos cosas parecidas. Esto ayuda a que nuestros alumnos no se sientan bichos raros al tiempo que vamos fomentando una buena inteligencia emocional.

Otra cosa que nos ayudará en estos momentos es COMPRENDER QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE ESE COMPORTAMIENTO. Ver si hay una necesidad no satisfecha y entender las emociones que puede estar sintiendo nuestro alumno. Sólo a partir de ahí podremos acompañar ese “secuestro amigdalar” de una forma consciente y respetuosa.

Para ello necesitamos tener muy presente que el objetivo prioritario del ser humano es el sentimiento de pertenencia y contribución. Esto quiere decir que prácticamente todos los comportamientos que tenemos buscan lograr esa pertenencia y contribución al grupo y, si no lo logramos, es cuando llega la frustración, el enfado, la impotencia y todas esas emociones y sentimientos que acaban desembocando en “rabietas”. Por lo tanto, una de nuestras mejores formas de prevenir cualquier “rabieta” en el aula es la IMPLICACIÓN. Implicar a nuestros alumnos en todo lo que sea posible para que se sientan importantes para el grupo y así no vean peligrar su pertenencia.

También es importante CUIDAR NUESTRO LENGUAJE. Es decir, ser conscientes de todas las veces que les decimos que NO a lo largo de la jornada. Si cada vez que quieres hacer algo te dicen que no puedes hacerlo te genera muchísima frustración, ¿verdad? Pues a nuestros alumnos también, por lo que, si no prestamos atención a esto, acabará en “rabieta”. 

Si necesitamos poner un límite, que sea de forma positiva. Por ejemplo: En vez de decirle “No grites”, le podemos decir, “háblame bajito o si me hablas tan alto no te entiendo, baja el volumen por favor”. Se trata de cambiar el NO por el SÍ, de decirle lo que SÍ puede hacer en lugar de lo que NO.

Por otro lado, decir que otro recurso que puede ayudarnos mucho son las RUTINAS. Decía Rudolf Dreikus que “las rutinas diarias son para los niños y las niñas lo que las paredes son para una casa, le da fronteras y dimensión a la vida. Ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar”.

La incertidumbre, el no saber qué viene después, genera angustia y frustración, lo que puede acabar en “rabieta”. Trabajar con nuestros alumnos en el establecimiento de un horario, explicarles qué haremos en cada momento, implicarles en las decisiones que sean posibles, y que tengan apoyos visuales para que puedan consultarlo siempre que quieran, nos ayuda a mitigar esa angustia y frustración dándoles seguridad, confianza y tranquilidad.

Para finalizar, recordar que, por una parte, fomentar su autonomía y, por otra, evitar juicios, comparaciones y etiquetas son dos puntos clave para que nuestros alumnos se sientan aceptados y respetados como lo que son, seres únicos e irrepetibles, por lo que también nos ayudará a prevenir y acompañar las “rabietas” que puedan surgir en el aula.

RECURSOS RECOMENDADOS:

Si te interesa saber más sobre cómo funciona el cerebro del niño:

Para trabajar las emociones:

  • El Emocionario de Cristina Núñez y las diferentes actividades gratuitas relacionadas con el libro que se encuentran en la web www.palabrasaladas.com 
  • Las tarjetas de sentimientos ¿Cómo me siento hoy? en www.raquelripoll.com

lustración: Matilda (Quentin Blake)

Hoy 23 de noviembre de 2021 se cumplen treinta y un años de la muerte de Roald Dahl. Seguro que nos podemos ahorrar las presentaciones, pero no podemos dejar de incluir en esta introducción que este ha sido y será siempre uno de los autores más representativos e influyentes de la literatura infantil, juvenil y adulta (faltaría más) de todos los tiempos. 

El padre de Matilda nació en Llandaff (Gales), un 13 de septiembre de 1916 y falleció en Oxford un día como hoy, pero de 1990. Sus libros se han popularizado, y no solo por ser obras maestras de la literatura, sino porque cineastas como Steven Spielberg, Wes Anderson, Nicolas Roeg, Mel Stuart, Henry Selick, Danny DeVito o Tim Burton las han llevado a la gran pantalla. 

Este artículo es una guía para que no te pierdas ninguna de las obras literarias más célebres de Roald Dahl que también tienen película. Una vez leídas, podéis disfrutarlas en una sesión de cine con palomitas. ¿Listos para el viaje?

James y el melocotón gigante (1961)

James es un niño huérfano que vive con dos tías que le hacen la vida imposible. Un personaje extraño le regala un cucurucho de bolas mágicas que hacen crecer un melocotonero muy especial en el patio. ¿Alguien puede imaginar cómo sería un viaje maravilloso a bordo de un melocotón gigante?

La película es de Walt Disney, la produjo Tim Burton y podemos garantizarte que es tan encantadora como el libro. La puedes ver en Disney+. 

Charlie y la fábrica de chocolate (1964)

¿Hay alguien que todavía no conozca a Charlie? En Charlie y la fábrica de chocolate (1964), Roald Dahl cuenta la historia de Charlie Bucket, un niño muy pobre que sueña con encontrar un destino nuevo. Willy Wonka, el propietario de la fábrica de chocolate, le cambiará la vida.

Hay dos pelis interesantes, pero a nosotros nos encanta la original: Un mundo de fantasía (1971), dirigida por Mel Stuart y guionizada por el propio Dahl. Por cierto, hay una adaptación más reciente, que es la de Tim Burton, con Johnny Deep en el papel de Willy Wonka. Puedes encontrarlas en Netflix. 

El Superzorro (1970)

El señor Zorro vivía con su familia en una madriguera, bajo un árbol, en un bosque. Si no fuera porque es más listo que el hambre, se habría dejado cazar por tres granjeros mezquinos, que no lo pueden ni ver. Maravilloso. 

Y no menos maravillosa es la adaptación que Wes Anderson hizo con Fantastic Mr.Fox, una película de animación stop-motion alucinante. La encontrarás en Amazon o Disney+.

El gran gigante bonachón (1982)

Una niña huérfana es raptada por el G.G.B., un gigante bueno y vegetariano, que no come carne y mucho menos niños. Sus amigos sí que lo hacen. La niña quiere convencerlo para evitar la carnicería. ¿Lo conseguirán? ¿O tendrá que ayudarles la Reina de Inglaterra?

La adaptación al cine de esta obra se estrenó en 2016 y la dirigió nada más y nada menos que Steven Spielberg. La puedes disfrutar en Disney+.

Las brujas (1983)

¿Se puede enfrentar un niño de siete años a todas las brujas de Inglaterra? Si cuenta con la ayuda de la abuela más adorable del mundo, sí. Esta sorprendente historia que trata de pillar brujas (entre otras cosas) se publicó en 1983.

También tiene dos adaptaciones al cine. La más reciente la dirigió Robert Zemmeckis y es de 2020. La primera, de Nicolas Roeg, es de 1990. Las dos están en Netflix.

Matilda (1988)

Podríamos contaros muchas cosas de Matilda, pero seguro que os pasa como a nosotros. Es nuestra obra preferida y, por tanto, no podemos decir nada que sea objetivo. Es la historia de las personas resilientes y de las que aman los libros por encima de todas las cosas. ¿También es la tuya? Pues no te la pierdas.

Su adaptación al cine fue dirigida y protagonizada por Danny De Vito y su esposa, Rhea Perlman, en 1996. ¿Lo más bonito de todo? La maravillosa historia que hay detrás, entre la pareja y la protagonista de la peli, Mara Wilson, cuya madre estaba gravemente enferma durante el rodaje. ¡La cinta está siempre disponible en Netflix! 

Pero aquí no acaba la historia. No todo lo que escribió Roald Dahl se ha llevado a la gran pantalla. ¡Tienes un montón de libros por leer! Disfruta de toda su obra: quizá pueda ser una idea de regalo fantástico para esta navidad. 

“¿Qué es la tolerancia? Es la prerrogativa de la humanidad. Todos los hombres estamos llenos de flaquezas y de errores, y debemos perdonarnos recíprocamente nuestras necedades, pues esta es la primera ley de la naturaleza”. - Voltaire

Si quisiéramos hacer una definición de qué es la tolerancia, quizá no tendríamos que añadir nada más. Las Naciones Unidas citan a Voltaire para tratar de definir a qué nos referimos cuando acuñamos este término, que seguramente verás escrito más veces que nunca, hoy que celebramos el Día Internacional de la Tolerancia. Una jornada que la Asamblea General de las Naciones Unidas, por iniciativa de la UNESCO, acordó celebrar cada 16 de noviembre. 

En la Declaración de Principios sobre la Tolerancia se explica que “la tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos". En un momento histórico en el que parecía que una pandemia nos tenía que hacer mejores es cuando se producen más manifestaciones de violencia, intolerancia y ataques a los derechos humanos de las personas, especialmente de las más vulnerables. 

Según las Naciones Unidas, luchar contra la intolerancia exige: 

  • Establecer marcos legales a través de los Gobiernos del mundo
  • Ofrecer acceso a la información, promover la libertad de prensa
  • Cultivar la conciencia individual 
  • Poner en marcha soluciones locales e individuales
  • Educar y enseñar tolerancia y derechos humanos a los niños

Así pues, el aula se convierte nuevamente en el escenario idóneo para educar en la tolerancia. En esta ocasión, hemos decidido poner sobre la mesa algunos proyectos que son, para nosotros, más necesarios que nunca y que aportan mucho en la educación de una sociedad justa y tolerante. En todos y cada uno de estos también puedes aportar. Vamos, ¡a educar y a celebrar!

LECXIT, lectura para el éxito educativo

Un proyecto de Fundació Bofill

Según datos de la Fundación Bofill, uno de cada siete niños no entiende lo que lee cuando acaba la primaria. Finalizan con un nivel bajo de comprensión lectora y, por tanto, no entienden los textos. Esto les hace absolutamente vulnerables y les plantea serias dificultades a la hora de avanzar en estudios superiores. LECXIT, lectura para el éxito educativo es un proyecto red de más de 250 centros educativos, bibliotecas y entidades sociales donde más de 1.800 voluntarios acompañan a los niños para devenir lectores orgullosos, seguros y entusiasmados para el aprendizaje. 

Señoras maestras y señores maestros: 130 propuestas para la coeducación

Un proyecto de FETE-UGT con la colaboración de ISCOD-UGT

Señoras maestras y señores maestros: 130 propuestas para la coeducación nos ha parecido una propuesta estupenda para reflexionar y transformar la vida en las aulas desde una mirada feminista. Un grupo de docentes y profesionales del ámbito de la educación han analizado por qué se siguen perpetuando situaciones de discriminación hacia las alumnas, así como la ausencia de mujeres en el currículum educativo. A través de este documento, además de aprender sobre coeducación, tendrás en tus manos docentes infinidad de recursos para educar a los niños y niñas en la tolerancia entre personas.

Educación inclusiva

Un proyecto de Save the Children

No todo sucede aquí. Parte de nuestra educación para la tolerancia debe partir de la existencia y conocimiento de otras realidades, cercanas o lejanas. Educación inclusiva es un proyecto de la ONG Save The Children, desde la que nos recuerdan que 58 millones de niños en el mundo siguen sin tener acceso a la educación. Por si esto fuera poco, muchos siguen enfrentándose a la exclusión en instituciones segregadas, sufriendo discriminación en las aulas, frente a profesores que no tienen capacidad o voluntad de responder a sus necesidades educativas diversas. Transmitir a nuestros alumnos las distintas realidades que coexisten en nuestro planeta es fundamental para educarlos en aquello de dejarse de mirarse el ombligo. Camino a la escuela es una película imprescindible, que puede contribuir a amplificar la mirada de alumnos, familias y docentes.

Educación por la libertad

Un proyecto de Open Arms

Nos dirigimos a los océanos y lo hacemos desde una perspectiva cómoda, sin duda. Mucho más cómoda que la de Open Arms, una organización sin ánimo de lucro que además de salir al mar para salvar vidas, trata de educar por la libertad y la tolerancia desde una posición nada fácil. Educación por la libertad es un proyecto que Open Arms lleva a las aulas para que los niños puedan desarrollar estrategias para trabajar la empatía, buscando que los estudiantes conozcan herramientas para aprender a expresarse y reconocer los sentimientos de las personas que les rodean.

STOP Acoso Escolar LGTBI+

Un proyecto de FELGTBI+

La tolerancia empieza en el aula, con las personas que tenemos más cerca. STOP Acoso Escolar LGTBI+ es un proyecto que ningún centro educativo debería pasar por alto, porque incluye, además de ayuda directa a familias y educadores, recursos muy valiosos para prevenir el acoso escolar y el ciberacoso en todos los ámbitos. Por eso encontrarás infinidad de propuestas con las que trabajar la tolerancia y el respeto tanto en primaria como en secundaria, recomendaciones bibliográficas, experiencias y guías didácticas, entre muchos otros contenidos. 

Mona Educa

Un proyecto de Fundació Mona

Nuestra visión antropocéntrica de las cosas lo invade todo. Solemos mirar a los animales desde la superioridad y nuestros niños y niñas heredan esta mirada, que sigue perpetuando la intolerancia contra aquellos que consideramos seres inferiores: por eso hay individuos que los maltratan y hieren sin contemplaciones. Los primates, y nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, llevan años y años sufriendo nuestro maltrato. Fundació Mona tiene una propuesta educativa maravillosa. Es Mona Educa y tiene el propósito de ofrecer a niños y adultos una mirada nueva hacia el mundo primate para educarnos y re educarnos (todos) en la tolerancia, también hacia los animales. 

Cuando el o la docente selecciona un libro que quiere compartir y que ha planificado el tiempo, el espacio y los materiales, debe reflexionar sobre cómo presentarlo para captar la atención del alumnado

Existen muchas maneras de hacerlo y dependerá del conocimiento del grupo atendiendo a los intereses y necesidades de los y las alumnas. La propuesta que os hacemos hoy es la carta literaria.

¿Qué es la carta literaria?

Se trata de una carta para trabajar en cada sesión. Antes de mostrar el libro, los niños y niñas reciben una carta con el título y la información sobre el autor/a, ilustrador/a y editorial.

Mediante esta propuesta se pueden trabajar elementos literarios relacionados con el libro y su contexto, partiendo de sus conocimientos iniciales, ya que de esta manera podrán hacer deducciones sobre la historia que están a punto de descubrir.
También se pueden preguntar si han leído anteriormente otros libros de ese mismo autor/a y así ampliar el repertorio de libros que conocen.