Valores

¿La has ojeado alguna vez la revista Namaka? Si la respuesta es sí, seguramente sepas es una revista con muchísimas posibilidades. Cada mes trata un tema, de entre una selección de ámbitos muy diversos: el miedo, las casas, la música, el universo… 

Alrededor de este tema central encontramos un montón de actividades: cuentos, juegos, rompecabezas, propuestas súper rompedoras y terreno abonado para la creación. Por todo esto, estamos convencidos que Namaka es una revista perfecta para trabajar en el aula. ¿Te contamos cómo? 

Leer, ¡qué maravilla!

Namaka es una herramienta excelente para fomentar la lectura. Ofrecer a los niños propuestas mágicas, interesantes, divertidas y locas es jugar con ventaja. A través de las lecturas que encontramos en Namaka tendremos la oportunidad de generar gusto por la lectura, mientras trabajamos temas que interesan de verdad y provocan curiosidad en los niños. 

Aprender: un viaje apasionante 

La Namaka también es perfecta para aprender. Nos encanta ofrecer a los lectores de la revista la oportunidad de hacerlo a través de contenidos e ilustraciones muy atractivas, que entren por los ojos y enciendan en los niños la chispa de la curiosidad. ¿Qué tal si hacemos de estas lecturas una excusa para saber más? 

Jugar juntos 

¿Ya te hemos contado que en la Namaka también encontramos un montón de juegos y rompecabezas? En cada uno de los números también hay un montón de actividades para resolver juntos, en grupo o por parejas. ¿Qué te parecería un sudoku musical? En la edición digital de la revista encontrarás enlaces directos para escuchar canciones y ver vídeos que completan las actividades. También muchas más aventuras lúdicas para pintar, imaginar, adivinar y reír. ¡Reír mucho!

Inventar: ¡hola creatividad!

Otra manera de trabajar la Namaka en el aula es potenciando la vertiente creativa de los y las alumnas. La revista también nos permite abrir la puerta a la imaginación a través de la invención, el espacio de interacción entre compañeros mediante la conversación y la creación artística, con propuestas divertidas y locas para disfrutar y reír juntos. Una de las secciones de la Namaka permite a los niños escribir y dibujar el desenlace de una historia para participar en un concurso. 

Autora: Elisenda Castells

Colaboración con @mundotuytea

Pocas figuras hay más trascendentales que la de un docente en la vida de una persona. Vitales durante nuestra infancia, ya que marcan nuestro futuro y determinan nuestro aprendizaje. Fundamentales en la edad adulta, cuando como madres o padres comprobamos que la historia se repite con nuestros hijos, y los docentes de nuevo, serán quienes en gran medida formen en conocimientos y valores a esos seres a medio hacer a los que tanto amamos. 

Hasta aquí todos de acuerdo seguramente. Los “profes” marcan, para bien o para mal, que de todo hay, pero marcan, y afortunadamente ésta es una realidad irrebatible. En este punto de consenso, me gustaría ir un poco más allá y ampliar el campo de visión de la sociedad. Padres, madres, docentes, gobernantes, me gustaría haceros una pregunta e invitaros a la reflexión: ¿Cuánto creéis que puede llegar a marcar un buen docente o una buena política educativa la vida de la familia de un niño con TEA? 

Y me presento. Mi nombre es Juncal Roldán, soy madre de un niño con TEA no verbal. Hasta hace 6 años, poco o nada sabía del autismo, de inclusión educativa, de la labor docente actual, de la LOE, La LOMLOE o del funcionamiento de las administraciones educativas, más allá de la experiencia personal archivada ya en la memoria casi en blanco y negro. Pero, el precioso Alex nació, y con 15 meses empezamos a ver que su desarrollo no era como el del resto de niños de su edad. 

A partir de ese momento nada fue como esperábamos, nada ha sido como cualquier padre cree que va a ser esto de la paternidad, de la educación, de la vida. El guión genérico que la sociedad nos había enseñado para desarrollarnos como padres no nos servía. Curiosamente pronto nos dimos cuenta de que no éramos los únicos que debíamos adaptarnos a lo inesperado. Casi nada, casi nadie estaba preparado para Alex, y eso que él, era simplemente un niño más.

El primer problema fue el diagnóstico, la falta de formación y protocolos entre los pediatras para detectar el TEA o dificultades del neurodesarrollo en atención primaria: ¡Ya hablará!, nos decían. ¡No tienen obligación de hablar hasta los dos años! repetían. Pero los padres sabemos cuándo hay algo que no va bien y seguimos buscando respuestas ante tanta incertidumbre. Tampoco en la guardería detectaron nada extraño: ¡Está estupendo, sólo que va a lo suyo! comentaban…

Tras insistir, una pediatra le derivó a atención temprana y a partir de ahí comenzaron las etiquetas, las terapias y la formación en TEA incluso llegó al personal de su CAI. ¡Imposible olvidar aquellos dos años!... Ciertamente marca, muchísimo, tener un equipo como el de esa pequeña “guarde” de pueblo con su “seño Ruth” a la cabeza. 

  En unos meses el mundo de Alex, nuestro mundo, se transformó y empezó a cobrar sentido: Pictos, agendas, rutinas, lengua de signos…sus terapeutas y sus profes, no intentaron únicamente que Alex se adaptara al resto, hicieron que el resto, entendiese  la manera de percibir el mundo de Alex. Y fue mágico para todos. Los niños rápidamente aprendieron los signos con los que mi hijo se comunicaba, hicieron piña y tribu de la manera más natural… Si, aquello fué inclusión con mayúsculas. 

Pero esa palabra, inclusión, mostró su verdadero significado después. ¡La de pistas que nos dan las palabras sobre la realidad, sobre quienes somos, de dónde venimos y en qué punto estamos!.

  Alex comenzaba su etapa escolar y con tres años Ruth no podía seguir siendo su seño. La hubiera raptado, de verdad, pero mis profes me enseñaron valores contrarios de niña afortunadamente, y simplemente cambiamos de centro como correspondía. Buscamos el más “inclusivo”, o eso nos dijeron, y ahí empezó el baño de realidad y la palabra “inclusión” cobró todo su sentido histórico.

Si, porque la “inclusión” el mayor de los valores que ahora persigue nuestro sistema educativo, parte de la mayor de las perversiones: “la exclusión”. No es tan difícil darse cuenta. Sólo se incluye aquello que previamente hemos dejado fuera, y hasta ayer, los niños con TEA estaban fuera, como si viniesen de Marte, si… ¿Se puede ser más cruel como sociedad?, porque la exclusión del niño con TEA, con Down, con cualquier dificultad del aprendizaje, ha supuesto no sólo que no hayan podido participar de la vida educativa, social o cultural cómo y con el resto de sus iguales durante siglos, sino que se les ha privado del respeto del resto de sus iguales, que tampoco han tenido la oportunidad de conocer y experimentar cómo es el ser humano en su diversidad. El resultado ya lo sabemos; acoso, marginación, incomprensión…sufrimiento.

Podría contar mil anécdotas y momentos de dolor a los que como madre de un niño con TEA me he tenido que enfrentar por un sistema educativo que aún no está a la altura: luchar por que tuviese una agenda de comunicación, por implantar pictogramas con los que pudiese comunicarse en el aula como lo hacía en el exterior, por conseguir un tutor con algo de formación en TEA, por más tiempo con PT o AL, por equipos TEA en el colegio, por conocer las actividades o trabajos que realizaba en clase para reforzar en casa, visitas continuadas a inspección educativa para que le permitiesen quedarse en el aula matinal como cualquier alumno o en el comedor del cole. Si, un niño con TEA en un colegio público sin derecho a los mismos servicios que el resto. Tan asombroso como real. De educación, formación al profesorado, estructuración de espacios, puntos y elementos para regulación sensorial, adaptaciones de material, de programas de sensibilización, patios dinámicos, ni hablamos hoy, y eso que afortunadamente nos vamos encontrando a profesionales y padres sensibles que comienzan a entender que hay un cambio y que debemos evolucionar.

El sistema trata de adaptarse, pero falla estrepitosamente, y quizá esto no sea más que el resultado de que, como reflexionaba antes, todos hayamos sido privados desde nuestra niñez del conocimiento y el contacto con la diversidad o dicho de manera más cruda pero real: de que todos hayamos sido educados en la exclusión.  Aún así, no olvidemos que el sistema somos todos. Desde el ministro hasta el consejero, pasando por el inspector, el ATE o la seño Ruth.

Hay profes, docentes y personas que marcan, marcan la diferencia; la seño Ruth , la ATE Mariola, las logos Jenny o Patri, el equipo directivo de mi cole y la nueva orientadora, Maite, los papás del AMPA…

Los recursos, los medios, las políticas son muy importantes, pero finalmente el docente tiene en su aula un valioso micromundo y el poder de decidir qué tipo de profe es, que mundo quiere construir para cada uno de sus alumnos y alumnas, tengan o no TEA, y qué marca desea dejar.

¡Nueva colaboración! Disfrutad muchísimo de los 5 juegos que nos trae Erica para trabajar valores y educación emocional dentro del aula con niños y niñas de diferentes edades.


A lo largo de la jornada escolar, nuestro alumnado realiza un sinfín de actividades y cada vez es más frecuente que una de ellas sea jugar. El porcentaje de docentes que utiliza juegos en clase ha ido aumentando exponencialmente debido a la introducción de nuevas metodologías de enseñanza – aprendizaje activas, además del cambio de mentalidad y modelo pedagógico que se está produciendo en muchas escuelas. De esta forma, podemos afirmar que los juegos han llegado a las aulas para quedarse y debemos aprovechar este recurso tan versátil y útil a nuestro favor para potenciar todo aquello que queremos conseguir de nuestros niños y niñas a través de ellos.

En el artículo de hoy os quiero presentar 5 juegos para trabajar valores y educación emocional, dos aspectos transversales y fundamentales que poco a poco están ganando también protagonismo en nuestras aulas y que debemos fomentar desde edades muy tempranas, con el objetivo de establecer unas bases sólidas y saludables para nuestro alumnado. Esta selección de juegos está pensada para usar tanto en clase como en casa y destacan por su sencillez y diseño. ¡Comenzamos!

1. EMOTRIP (a partir de 8 años)

Este juego de Mut Kids nos ayuda a trabajar y potenciar las competencias emocionales de nuestro alumnado de forma lúdica. Consta de un tablero con ambientación espacial, 3 barajas de cartas y pueden jugar entre 2 y 4 personas. En este video de Jugando con Lupis podéis ver el juego en formato Stop Motion y en el perfil de Instagram de Esther, @emotimestra podréis leer una reseña detallada sobre el juego. 

Las cartas que se incluyen en el juego tienen diferentes funciones, como trabajar la conciencia y autonomía emocional a través del autoconocimiento, conocer mejor a otras personas y establecer conexiones afectivas, o reforzar habilidades sociales a través de dramatizaciones o role-playing. Lo podéis encontrar en catalán, castellano, euskera, gallego e inglés. 

2. ¡PILLADO! (a partir de 5 años)

Este juego de Lúdilo tiene como objetivo descubrir qué zorro ha robado la tarta antes de que escape. Quizá nos puede recordar al famoso Cluedo, ya que se compone de un tablero por el cual deberemos movernos e ir recabando pistas pero, en este caso, el trabajo cooperativo será imprescindible para resolver el caso. El juego incluye cartas con animales sospechosos, 3 dados, fichas de características y una caja para esconder la carta del ladrón. Pueden jugar entre 2 y 4 personas. Los jugadores/es deben decidir si quieren descubrir a un sospechoso o buscar una pista y tirarán los dados. Si salen 3 ojos, podrán obtener una pista. Si salen 3 huellas, podrán conocer a uno de los sospechosos. Si los dados no coinciden, el zorro irá avanzando por el tablero. 

Me parece un juego divertido y que trabaja muchos aspectos, entre los cuales destaco el trabajo en equipo, la atención plena, la estrategia, además de la resolución de problemas y la memoria visual. En el siguiente video creado por Lúdilo podéis ver con todo lujo de detalles el funcionamiento del juego.

3. EMOTIONS DETECTIVE (de 3 a 6 años)

Este juego de Miniland tiene como objetivo desarrollar la inteligencia emocional a través de la empatía, el autoconocimiento, la autoconfianza, la identificación de emociones y la asimilación de valores. Está compuesto de una ruleta con diferentes emplazamientos y tarjetas con situaciones que provocan emociones “negativas”. Deberemos escoger una tarjeta según lo que nos marque la ruleta, identificar cómo se siente la persona y proponer soluciones que lleven a la autorregulación. Es una propuesta interesante por su carácter cooperativo y porque nos ayuda a iniciarnos en el mundo de las emociones y la resolución de problemas.

4. ¡VUELA, BÚHO, VUELA! (a partir de 4 años)

Otro juego de Lúdilo de carácter cooperativo cuyo objetivo esta vez es desarrollar la lógica y estrategias de trabajo en equipo para conseguir llevar a todos los búhos de vuelta a su nido antes de que se haga de día. Con una mecánica similar al juego de ¡Pillado!, tenemos al sol como elemento contrarreloj que marcará el ritmo de la partida. También pueden jugar de 2 a 4 personas y en el interior encontrarás un tablero, 6 fichas con búhos y fichas/cartas con colores y soles que deberemos ir cogiendo para mover los búhos y el sol a lo largo del tablero. Este juego destaca por su simplicidad y porque es 100% ecológico, punto a favor para la empresa fabricante. Si queréis aprender con más detalle cómo jugar, aquí tenéis un video explicativo de la mano de Lúdilo.

5. LOS HOMBRES LOBO DE CASTRONEGRO (a partir de 10 años)

El último juego de la lista es de Asmodee y lleva varios años entre nosotros. El objetivo principal es cazar a los lobos/as que están atemorizando al pueblo a través de la observación, la perspicacia, las alianzas y la capacidad de argumentación y convicción de los personajes que intervienen. Antes de comenzar, cada jugador/a coge una carta al azar mediante la cual se convertirá en un personaje concreto: puede ser un lobo, un cazador o un aldeano, entre otros roles. Entonces, una persona que hace de narradora empieza a relatar la historia del pueblo. Al caer la noche, los lobos salen a cazar y… Se comete un asesinato, que se descubre al día siguiente. A partir de aquí, comienza un debate para argumentar quién ha podido ser.

Este juego es interesante porque lo podemos usar a partir de una edad más tardía y, por lo tanto, nuestro alumnado más mayor se puede beneficiar de sus múltiples posibilidades. Podemos trabajar la cooperación, la empatía y la resolución de conflictos entre otros. Al finalizar la partida, también se pueden debatir diferentes aspectos que hayan surgido a lo largo del juego y que suelen ser típicos entre los mayores de la escuela o en el instituto, como la propagación de mentiras o rumores, los juicios de valor, el perdón, la escucha atenta o la creación de bandos.

En la página oficial recomiendan entre 8 y 18 personas para jugar, pero se podría adaptar a más o menos jugadores si se multiplican o reducen los roles.

Hasta aquí la recopilación de juegos para trabajar valores y educación emocional. Como habéis podido comprobar, todo el mundo puede jugar y beneficiarse de los juegos para desarrollar diferentes capacidades, habilidades y valores que nos permiten crecer sanos tanto física como mentalmente, y de paso divertirnos un rato en buena compañía. Un último aspecto importante que os quiero recomendar es que juguéis y dominéis la mecánica de cualquier juego antes de presentarlo en clase. De esta forma, podréis avanzaros a posibles situaciones o contratiempos que puedan surgir con vuestro grupo y les podréis ayudar a resolver sus dudas o miedos.

¿Conoces alguno de los juegos? ¿Qué otros aspectos se podrían trabajar a través de ellos? ¿Crees que es útil usar juegos en el aula para enseñar contenidos?

Me encantará leerte en comentarios.

Erica Moyano Vargas, autora de Profe en la Nube (@profenlanube)

Esta actividad puede ser muy útil para comprender y hablar sobre la gestión emocional de nuestros y nuestras alumnas. Cada mañana cuando lleguen a clase pueden señalar cómo se sienten sobre la lámina plastificada que os traemos.

Nosotros proponemos estas emociones, pero podéis utilizar las tarjetas con las palabras que necesitéis según el contenido que estéis trabajando en clase.

Recomendamos plastificar este recurso para que dure mucho más. También será más fácil de limpiar y cumplir con las medidas sanitarias en caso de que los y las alumnas toquen el material.

En esta imagen podéis ver todas las emociones que hemos puesto sobre la mesa:

Si os habéis sumergido alguna vez en su catálogo, sabréis que todas y cada una de las obras editadas por Libros del Zorro Rojo son garantía de maravilla. Hoy nos detenemos en la selecta biblioteca de este sello para recomendaros Tú importas, de Christian Robinson, un álbum para primeros lectores que recorre el camino de la aceptación, la tolerancia y el respeto hacia todas aquellas cosas y personas que son diferentes. Y también hacia uno mismo.

¡Ey! Hemos mencionado un nombre: Christiano Robinson. ¿Lo conoces? El autor de Tú importas es un ilustrador estadounidense que también trabaja en el mundo de la animación. De hecho, ha formado parte del equipo de The Sesame Street Workshop y de los Pixar Animation Studios. Toda una entidad, que un buen día se dejó llevar por la pasión y comenzó a hacer libros para niños. Durante todos estos años, su experiencia como ilustrador y narrador de historias le ha valido distintos galardones. ¡Y no es extraño, viendo la calidad de su obra!

El argumento

Tú importas es un álbum ilustrado que nos permite observar, a través de sus páginas, un mundo muy cercano. El mundo de las personas que se tienen que despedir. De las que se sienten perdidas o solas. De las que son las últimas en llegar y, pese a todo, importan. El recorrido a través de sus páginas con unas ilustraciones claras y adorables es un recorrido que va de dentro hacia afuera y al revés, para explorar un mundo por fuera y nuestra alma por dentro. Es, sin duda alguna, uno de esos álbumes que dejan en nosotros una huella intensa y reconfortante, porque exploran sin reservas las emociones más puras y nos permiten comprenderlas y vivirlas, sin aspavientos. 

La importancia de las ilustraciones

Este álbum ilustrado para primeros lectores tiene mucho que decirnos y no solo a través del texto, que en este caso es breve, sino mediante las imágenes. Las ilustraciones, también elaboradas por Christian Robinson, son claras, limpias y coloridas y diríamos que son la principal razón por la que os recomendamos Tú importas. La experiencia de lectura es absolutamente placentera y viva, porque llena las páginas de mensaje y es material gráfico sensible que entra directo por los ojos, hacia el corazón. 

¿Por qué os recomendamos Tú importas?

Dice Christian Robinson: “Tu vida no vale solamente por cómo de grande o importante eres. No se trata de si tienes buenas calificaciones o de cuántos trofeos has ganado. Eres importante por el simple hecho de existir. Porque estás aquí”. Uno se da cuenta de la fragilidad de nuestra existencia, la casualidad de que los elementos se hayan conjugado para hacer que tú existas como persona, ya es increíblemente importante por sí sola. Y por ello tenemos que estar agradecidos.  

Nosotros recomendamos de corazón Tú importas, porque nos parece un álbum imprescindible para entender el mundo, aceptar y respetar a todas las personas y seres vivos que lo conforman, incluidos nosotros mismos. Por eso, Tú importas es, además de un canto al respeto y a la diversidad, un abrazo al lector y su autoestima. 

Resuenan aquí los movimientos que nos ayudan a seguir creyendo en la humanidad, como el Black Lives Matter, que protesta contra el racismo. Os cautivarán, además, sus ilustraciones, brillantes y bellas, tan claras como el mensaje de Robinson, que trasciende allende las fronteras, sin tener en cuenta género, edad ni condición. 

Ficha técnica: 

  • Número de páginas: 40
  • Editorial: Libros del Zorro Rojo
  • Idioma: castellano
  • Encuadernación: tapa dura
  • ISBN: 9788412152142
  • Año de edición: 2020
  • Precio: 13,20 €

Estamos encantados de presentaros a Raquel Ripoll, educadora social y terapeuta familiar. La podréis encontrar en su cuenta de Instagram bajo el nombre @educatnos y en su web dedicado al acompañamiento y orientación familiar.


Los conflictos son parte de nuestra vida y son una gran fuente de aprendizaje. Tener conflictos significa estar vivo, y lo mejor que podemos hacer es aprender a manejarlos, principalmente porque algunos son inevitables.

Vamos a centrarnos aquí en la resolución de conflictos de una forma respetuosa, en la que todos los implicados ganan y se llegan a acuerdos aceptables para todas las partes.

Así, vamos a ver cinco formas diferentes para resolver conflictos en el aula:

Reuniones de aula

Se trata de una oportunidad maravillosa para la gestión de conflictos de una forma democrática.

La idea es llevarlas a cabo unas tres veces a la semana en educación primaria intentando buscar un rato en el que los niños y niñas puedan estar concentrados y participar de forma activa, ya que de lo contrario no tendrá los resultados esperados. 

Una vez determinado cuál será el día y la hora de la semana en que realizaremos las reuniones de aula, vamos a llevarlas a cabo respetando la siguiente estructura:

  1. Nos sentamos formando un círculo.
  2. Ronda de agradecimientos y cumplidos. Vamos a pedir a todos los participantes que realicen un cumplido o un agradecimiento a los demás compañeros (no es necesario que sea a todos, pero sí es importante que al acabar la ronda todos los participantes hayan recibido algún cumplido y/o agradecimiento).
  3. Enfoque en soluciones. Es el momento de empezar con los conflictos que han surgido durante esos días. Empezaremos por orden cronológico, por lo que es útil tener una agenda en la que ir anotando los conflictos así como surgen para facilitarnos esta labor. Es necesario que enseñemos a nuestros alumnos qué significa “enfocarnos en soluciones”. Vamos a olvidarnos de buscar culpables y, juntos, vamos a generar una lluvia de ideas con todas las posibles soluciones que se nos ocurran. Después las iremos analizando una a una (tienen que ser respetuosas para todos, relacionadas con el problema, racionales y útiles) y entre todos, elegiremos la que nos parece más adecuada para revisarla en unos días, ver si nos ha servido, si no…
  4. Planear actividades. Después de centrarnos en la resolución de problemas, vamos a planear actividades divertidas que fomenten la cohesión del grupo.
  5. Actividad de cierre. Finalizar con una actividad divertida siempre nos deja buen sabor de boca y dejamos de relacionar la resolución de conflictos con algo negativo.

A tener en cuenta para que las reuniones de aula sean fructíferas:

  • No juzgamos.
  • No utilizamos la reunión para sermonear.
  • Creamos un objeto como símbolo para el que tiene el turno de palabra.
  • Confiamos en la capacidad de nuestros alumnos de resolver conflictos. Nosotros sólo seremos una guía.

Hay que tener en cuenta que es un proceso que lleva su tiempo de aprendizaje.

La rueda de opciones

Se trata de una herramienta con la que adelantarnos al conflicto y buscar desde la anticipación opciones para cuando éste aparezca.

Lo interesante de esta técnica es, por una parte, que reflexionamos sobre el conflicto desde la calma y, por otra parte, que las opciones parten de los propios niños, y serán ellos quienes decidan qué opción tomar en cada momento.

¿Cómo lo hacemos? 

  1. Hacemos una lluvia de ideas (con el alumnado) de qué podemos hacer cuando surge un conflicto.
  2. En una cartulina, dibujamos un círculo que dividimos en porciones (tipo quesitos) poniendo dentro de cada porción una solución que podemos decorar con un dibujo representativo. Ojo, cuanto más pequeños sean los alumnos, menos porciones tiene que haber. Siendo 3-4 porciones adecuadas para infantil y vamos añadiendo más según el grado de madurez de nuestro grupo.
  3. La dejaremos “a mano” y en un lugar visible para cuando la necesitemos. 

Tiempo fuera positivo

Como todos sabemos, los conflictos se abordan mejor desde la calma, por ello es importante enseñar a nuestros alumnos a calmarse ANTES de intentar solucionar cualquier conflicto que surja.

En contra de lo que muchos pueden pensar, el tiempo fuera positivo no es un rincón de pensar ni nada por el estilo. Esta herramienta está pensada para que los niños se sientan mejor, no peor. No busca en ningún momento hacer “pagar” por lo que han hecho.

Para ello, lo primero que tenemos que tener claro es que NUNCA se obliga al niño o la niña a ir, sino que se le invita y recuerda que tiene ese espacio si necesita calmarse antes de hablar de lo que ha ocurrido: “veo que estás muy enfadado, quizás quieras ir a tu rincón tranquilo (o como lo hayáis llamado)”.

El rincón en cuestión, vamos a crearlo con ellos, no nosotros solos. Les explicaremos que vamos a crear un rincón en el aula al que poder ir si estamos nerviosos y necesitamos calmarnos. En él es importante incluir algunos elementos que ayuden a nuestros alumnos y alumnas a recuperar la calma. También le vamos a poner un nombre todos juntos.

Cuando surja un conflicto, podemos invitar al niño o la niña a irse a vuestro rincón de la calma, si no quiere irse, podemos decirle si quiere que vayamos con él o ella. 

Una vez se haya calmado, podremos gestionar el conflicto en cuestión, aunque en no pocas ocasiones, el conflicto desaparece con este tiempo de enfriamiento.

Damos la vuelta a la sábana

El objetivo de esta dinámica es enseñar a trabajar desde la colaboración y la búsqueda de soluciones.

En un espacio amplio, y con un grupo de 10-15 personas, vamos a extender una sábana grande en el suelo y les pediremos a los participantes que se suban encima ocupando sólo la mitad de ella.

A continuación, les explicamos que su misión es darle la vuelta a la sábana sin que nadie se baje de ella ni pise el suelo.

Cuando terminamos, fomentamos la reflexión identificando las estrategias utilizadas, cómo lo han conseguido, cómo se han sentido…

Role playings

Se trata de representar con dos voluntarios una situación conflictiva (real o inventada) para que pongan en práctica los siguientes pasos:

  1. Planteamos el conflicto.
  2. Uno de ellos dice: “Me doy cuenta que… y me gustaría encontrar otra forma de solucionar esto que fuera buena para los dos”. Y le pregunta al otro cuál es su punto de vista referente al problema y cómo se siente. Escucha sin interrumpir ni juzgar a menos que sea para preguntar: “¿Algo más? ¿Alguna otra cosa? Cuando termine le retroalimenta de la siguiente forma “Si te he entendido bien, te sientes…porque…y te gustaría…”.
  3. Ahora se intercambian los papeles y repiten el punto 2.
  4. A continuación hacen una lluvia de ideas eligiendo una solución que sea aceptable para ambos por un período de tiempo corto (3-4 días, una semana). Se acuerda fecha de revisión y se agradece al otro que haya compartido sus sentimientos y pensamientos).

De esta forma enseñamos a nuestros alumnos a resolver conflictos de una forma asertiva y respetuosa en la que todos ganan.

¡La última colaboración del año nos la trae Berta de Maestraespecial! Desde su experiencia nos comparte estos consejos para trabajar en el aula con alumnos y alumnas con TDAH.

¡Felices fiestas a todos!


El TDAH, así como otros trastornos, juega un papel destacado en nuestro día a día como maestros, seamos tutores o maestros especialistas, como es mi caso. 

Como maestra de educación especial me encuentro con infinidad de variables que hacen posibles ciertas dificultades en nuestro alumnado. Una de estas dificultades es el TDAH. 

Seguro que todos y todas hemos escuchado hablar alguna vez de este trastorno, pero pocos saben con detenimiento las dificultades que comporta y no siempre es fácil tratarlo. El TDAH es un trastorno caracterizado por la excesiva actividad psicomotriz (hiperactividad), déficit de atención e impulsividad. 

Las siglas responden a a T: Trastorno, D: Déficit, A: Atención, y H: Hiperactividad. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad o sin. 

Hoy os traigo, bajo mi humilde experiencia, una serie de TIPS útiles para aplicar en el aula con alumnos y alumnas con TDAH

Para el aula

  • Sentar al alumno cerca del maestro y lejos de puertas y ventanas.
  • Aumentar el espacio entre las mesas.
  • Proporciona un objeto para descansar los pies.

Para la organización

  • Utilizar un cuaderno o libreta para las tareas.
  • Proporcionar libros adicionales para tener en el aula.
  • Material codificado por color cada tema.
  • Dar un horario escrito para las rutinas diarias.

Para los deberes y exámenes

  • Hojas de trabajo con menos preguntas y ejercicios.
  • Hacer cuestionarios cortos en lugar de exámenes largos para cada unidad de trabajo.
  • Tiempo adicional y un lugar tranquilo para realizar exámenes y trabajos por proyectos. 
  • Permitir responder las preguntas en voz alta. 
  • Permitir el uso de un procesador de textos en un ordenador. 
  • Dar puntos positivos por el trabajo realizado en lugar de por las cosas que no hace. 
  • Dividir las tareas largas en partes más cortas. 
  • No tener en cuenta la presentación a la hora de puntuar. 

Para el aprendizaje en clase

  • Dar indicaciones claras y escritas.
  • Utilizar imágenes y gráficos.
  • Darle al estudiante un resumen de la lección.
  • Supervisar para asegurarse que el estudiante ha entendido la lección. 
  • Dar instrucciones claras y escritas. 
  • Crear una “señal” para llamar la atención del estudiante.

Si quieres ampliar tus recursos con más adaptaciones metodológicas, puedes conseguirlas en mi cuenta de Instagram @maestraespecial

¡Deseamos que os haya gustado y os sea útil como recurso en el aula! 

Archivo Adaptaciones metodológicas en castellano

Damos paso a una nueva colaboración con Vanessa Sola, maestra de educación infantil y creadora de la cuenta Habiaunavezeduca. Esta colaboración nace de la necesidad de trabajar desde pequeños/as las diferentes culturas que conviven en el aula y que, como dice Vanessa, son un espejo de la sociedad.


Actualmente, la sociedad que vivimos, está en una transformación constante y permanente. Esto implica que sea una sociedad muy heterogénea, plural y multicultural. Recae la influencia en el ámbito educativo, ya que hace que nos tengamos que replantear el sistema de nuevas posibilidades con finalidades educativas.

La educación intercultural lo que pretende es favorecer el diálogo entre las diferentes culturas. Esto implica respeto, intercambio, aceptación y un espacio común. 

La escuela es un contexto donde se reflejan diferentes estilos de aprendizaje, diferentes interpretaciones del mundo que nos rodea, diferentes culturas, diferentes tradiciones, etcétera. Esta es el reflejo de la sociedad, y debemos tener presente la diversidad, por lo tanto tenemos que aprovechar este fenómeno como algo positivo y enriquecedor.

Hay otros recursos para trabajar la interculturalidad en el aula, como por ejemplo el trabajo cooperativo, los rincones, proyectos, aulas de acogida,...

La música es uno de los ingredientes esenciales en la vida de las personas de todas las edades y culturas. Es un lenguaje muy utilizado por toda la sociedad. Los niños y niñas establecen contacto con la música incluso antes de nacer, el feto de la madre escucha y siente la vibración de los sonidos tanto del interior como del exterior. 

El recurso de la música en la escuela es un instrumento muy privilegiado. Debemos entenderlos como un objeto de conocimiento, como un estímulo para potenciar la producción creativa, un medio que permite al alumnado comunicarse y como una fuente de sensibilización musical. 

Por ello, hoy os traigo 5 actividades para trabajar la interculturalidad en el aula: 

1. ¿Desde dónde sueno?

Dependiendo del ciclo donde trabajamos se puede escoger una o diversas culturas. En el caso de la Educación Infantil, para profundizar más, solo escogeremos una. Es muy recomendable escoger la cultura que esté más representada dentro del aula y trabajar una distinta cada trimestre.

Para iniciar la propuesta, escogeremos una audición para trabajar esta cultura. Sentaremos al alumnado y se la pondremos sin decir qué cultura estamos trabajando. Una vez escuchada: 

“¿Os recuerda a algo esta audición? ¿Reconocéis alguno de los instrumentos? ¿De dónde puede ser esta música? ¿Qué os transmite esta canción?”

Una vez descubierta la cultura trabajada, volveremos a escuchar la audición y dejaremos que los niños y niñas la bailen y la disfruten. Al acabar, enseñaremos los instrumentos que caracterizan la audición y les diremos los nombres. 

2. ¡Viajamos!

¡Toca ubicarse! Toda persona necesita ubicarse con tal de poder ordenar mejor sus ideas. Es importante mostrar al alumnado qué estamos trabajando y dónde está situado. Para ello, utilizaremos el mapa para visualizar los países de nuestros compañeros/as de clase y la cultura en la que estamos trabajando. 

Como ya he comentado anteriormente, la música es un medio de comunicación y conocimiento. Escogeremos una canción de cuna de esta cultura. 

A continuación les cantaremos la canción y la pondremos de fondo. 

“¿Reconocéis alguna palabra? ¿Qué idioma es este? ¿Sabéis qué quiere decir esta canción? ¿Qué instrumento está sonando?”

Intentaremos aprender la canción y bailarla todos juntos. 

3. ¡Hagamos que suene! 

Necesitamos manipular para aprender e interiorizar. Para ello, buscaremos y llevaremos a clase diferentes instrumentos que caracterizan esta cultura o país. Para que sea mucho más cercano, podemos pedir a los y las alumnas que provengan de otras culturas que traigan instrumentos u objetos que los identifique.  

Trabajaremos los instrumentos, hablaremos de ellos y aprenderemos las características de cada uno. 

Debemos tener cuidado con la situación en la que nos encontramos. Desinfectar bien los materiales y dejarlos en cuarentena antes y después de usarlos.

4. ¡Nos unimos con la música! 

Para poder llevar a cabo esta actividad necesitaremos los instrumentos de la actividad 3 y también los propios de nuestra cultura. Es importante que cada niño/a tenga uno, ya que todo el mundo tendrá que hacer sonar el instrumentos y formar parte de esta audición. 

La música es un recurso muy valioso y en estas sesiones es el motor que está haciendo que nuestro alumnado conozca un poco más de dónde viene su compañero/a de clase. Por ello, los instrumentos los ha unido para crear una pieza musical que represente ambas culturas. Es importante que el/la docente guíe la sesión e intente combinar los sonidos y los turnos. 

Se puede grabar la sesión y a final de curso entregar a las familias con el resto de culturas trabajadas. 

5. ¡Enviamos un tesoro! 

La música es el tesoro más valioso para romper barreras culturales. Con esta actividad propongo aprovechar las TIC y conectar con alguna escuela del país que estemos trabajando y enviar un mensaje realizado por los y las alumnas y regalar la audición que hayan creado ellos mismos.  

¿Conoces la Namaka? Es la revista más divertida y salvaje que puedes regalar a tus alumnos, hijos, hijas, sobrinos y sobrinas. ¿La has ojeado alguna vez? Si la respuesta es sí, seguramente sepas que la Namaka es una revista con muchísimas posibilidades. Cada mes trata un tema, de entre una selección de ámbitos muy diversos: el miedo, las casas, la música, el universo… 

Alrededor de este tema central encontramos un montón de actividades: cuentos, juegos, rompecabezas, propuestas súper rompedoras y terreno abonado para la creación. Por todo esto, estamos convencidos que Namaka es una revista perfecta para trabajar en el aula. ¿Te contamos cómo? 

Leer, ¡qué maravilla!

Namaka es una herramienta excelente para fomentar la lectura. Ofrecer a los niños propuestas mágicas, interesantes, divertidas y locas es jugar con ventaja. A través de las lecturas que encontramos en Namaka tendremos la oportunidad de generar gusto por la lectura, mientras trabajamos temas que interesan de verdad y provocan curiosidad en los niños. 

Aprender: un viaje apasionante 

La Namaka también es perfecta para aprender. Nos encanta ofrecer a los lectores de la revista la oportunidad de hacerlo a través de contenidos e ilustraciones muy atractivas, que entren por los ojos y enciendan en los niños la chispa de la curiosidad. ¿Qué tal si hacemos de estas lecturas una excusa para saber más? 

Jugar juntos 

¿Ya te hemos contado que en la Namaka también encontramos un montón de juegos y rompecabezas? En cada uno de los números también hay un montón de actividades para resolver juntos, en grupo o por parejas. ¿Qué te parecería un sudoku musical? En la edición digital de la revista encontrarás enlaces directos para escuchar canciones y ver vídeos que completan las actividades. También muchas más aventuras lúdicas para pintar, imaginar, adivinar y reír. ¡Reír mucho!

Inventar: ¡hola creatividad!

Otra manera de trabajar la Namaka en el aula es potenciando la vertiente creativa de los y las alumnas. La revista también nos permite abrir la puerta a la imaginación a través de la invención, el espacio de interacción entre compañeros mediante la conversación y la creación artística, con propuestas divertidas y locas para disfrutar y reír juntos. Una de las secciones de la Namaka permite a los niños escribir y dibujar el desenlace de una historia para participar en un concurso. 

La Namaka en el aula, ¿cómo?

A la hora de suscribirte a Namaka puedes elegir a tu gusto. ¡No te cortes! Tienes tres opciones, todas anuales: 

  • La suscripción digital es una muy buena opción para el aula, porque nos permite trabajar con los alumnos a través de tablets, ordenadores o pizarra digital. La recomendamos porque es fácil de compartir con todos los alumnos. 
  • La suscripción digital y en papel (solo en catalán), para lectores con el corazón dividido. Además de trabajarla a través de una pantalla, los alumnos tendrán la oportunidad de tocarla, pasar páginas y disfrutarla en el tiempo de lectura en el aula.
  • La suscripción en papel (solo en catalán) también es una buena opción para tener en papel la revista en el aula, pero pensamos que hay que complementarla con el formato digital. ¡Os resultará mucho más cómodo!

Miles y miles de niños y jóvenes sufren bullying en el mundo. Según el Estudio Conducta sobre Salud de los Jóvenes en Edad Escolar de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 7,5% de los niños y un 4,3% de las niñas han sido víctimas del acoso escolar. Por si esto fuera poco, en los últimos años también se ha incrementado el índice de menores que sufren ciberacoso, la mayoría fuera del centro escolar. 

Por suerte, este es un problema en que la mayoría de actores implicados ya han puesto sobre la mesa. Y poner sobre la mesa significa crear comisiones de seguimiento y resolución de conflictos, observadores permanentes, mediadores y formaciones específicas para combatir de raíz cualquier indicio de bullying. 

Otra de las iniciativas que debemos poner en marcha de manera obligada desde el aula es la prevención. Una buena manera de hacerlo es a través de los libros. Hoy queremos recomendaros una serie de títulos que os ayudarán. 

Diversidad familiar

¿Cuántas familias mágicas hay en este libro? En este cuento se agrupan muchas familias, todas iguales, todas diferentes. ¿Cómo se lo montan las monoparentales? ¿Y las tribus? También tenemos las homoparentales y recompuestas. He aquí un cuento muy tierno. 

El miedo de no pertenecer a un grupo

Este cocodrilo no es un cocodrilo cualquiera. De hecho, una de las principales diferencias que hay entre él y la resta de su especie es que no le gusta el agua. Ni tan siquiera un poquito. Lo que de verdad le gusta es subirse a los árboles. Pero,... ¿es de verdad un cocodrilo?

¿Quién es Oliver Button? Le llaman niña porque no le gusta hacer las cosas que hacen el resto de niños. A él le gusta pintar, pasear por el bosque, disfrazarse y bailar. Cuando empezó a dar clases de danza mejoró tanto que pronto se convirtió en una estrella. Y sus compañeros se quedaron boquiabiertos. 

¿Cómo son las personas especiales? ¿Cómo son las personas diferentes? ¿Cómo las juzgamos? Este cuento nos habla sobre el valor de la amistad y la escasa importancia que debemos dar a las apariencias. Así lo hacen, al menos, estas dos amigas… que se saben querer a pesar de las diferencias. 

Características físicas diferentes

Malena pesaba mucho, seguramente demasiado. En la piscina las niñas se reían de ella y buscaron una rima fácil: ballena. Pero un día, el monitor de natación le enseñó un truco y su vida comenzó a cambiar. Es un cuento perfecto y entrañable para tratar el tema con cuidado y fomentando la autoestima.

Nos hace gracia que alguien tenga las orejas grandes. El pelo súper rizado. Que seamos altos, flacos o gordinflones. En Orejas de mariposa encontramos la manera de transformar cualquier cosa que sea motivo de escarnio en una característica positiva. 

Puede que primero se rieran todos juntos, pero cuando Jan se ponía rojo una y otra vez, ya no había freno. ¿Cómo se puede parar el bullying? Este cuento nos explica la historia de los niños y niñas que no son lo suficientemente fuertes para afrontarlo. 

En la escuela le dicen a Nuna que tiene piernas de flamenco. A ella no le gusta, pero mamá tiene un remedio. Son las gafas mágicas, que le permiten ver que las personas, a veces, no dicen lo que piensan ni piensan lo que dicen. Ni tan siquiera dicen lo que piensan que dicen. Una buena historia para trabajar la resolución de conflictos cotidianos. 

La de Wonder es una historia mítica. El libro original es un best seller que se ha transformado en película y que también cuenta con una versión para niños. Este es especialmente recomendable para chicos y chicas de Secundaria y explica la historia de August Pullman, un niño que nació con una grave deformación en la cara. Su incorporación al instituto no será fácil. 

Bruno y Pedro son muy buenos amigos y hacen muchas cosas juntos. Pero cuando Sergio comenzó a reírse de Bruno por su sombrero, las cosas cambiaron. Pedro, para empezar, dejó de ser amigo de Bruno por miedo a no ser aceptado en el grupo.

A todos nos cuenta un poco utilizar la palabra no con firmeza. Este cuento va precisamente de esto. De cuando el Monstruo Grande llama a la puerta del Monstruo Pequeño… y de las oportunidades que este último le llega a ofrecer al primero.

Puede ser que pase. En la escuela hay un niño alto y fuerte que se aprovecha de todo el mundo. Para conseguir lo que quiere utiliza la violencia, de modo que toda la clase está atemorizada. Llega un día, sin embargo, en el que uno de sus compañeros decide encarar la situación a través del diálogo y la razón. 

¿Puede la bondad cambiar el mundo? Este cuento ilustrado sin palabras de Kerascoët nos dice que sí. Vanesa regresa sola de clase y un compañero se mete con ella. Otra compañera que lo ve decide que hay que hacer piña con la clase y no dejarla nunca sola. Nunca, nunca. 

Nadie sabe qué le pasa a Uma. Está triste, cabizbaja y tiene la mirada perdida. Pasa gran parte del día en silencio. La respuesta a su angustia tiene que ver con el acoso escolar.

En este libro de Anna Morató encontraremos tres historias sobre acoso escolar en las escuelas, en las cuales también hay tres protagonistas: los que sufren el bullying, los que lo provocan y los que lo viven como espectadores. 

Hay dos niños mayores que molestan a Julio a la hora del recreo y él no sabe muy bien qué hacer. Piensa que si no dice nada y espera a que todo pase, se resolverá. Pero, ¿y si hablara con la maestra o con sus padres? Este libro permite a los niños y niñas tomar dos decisiones para saber qué pasa según lo que elijan. 

Una amistad inesperada puede ser de gran ayuda. Abel tiene problemas para hablar. Un día unos compañeros del colegio lo acosan y hacen que entre en una casa ruinosa, donde la gente del pueblo dice que vive el monstruo más espantoso del mundo. Ese supuesto monstruo es Gabriel, un joven que sufre una enfermedad. Su amistad ayudará a Abel, que será capaz de superar sus miedos. 

He aquí una novela gráfica cautivadora, en la que Raina es la protagonista. Ella quiere ser normal, pero un día se cae y se rompe los dientes. Lo que le espera durante unos meses será una auténtica tortura. ¿Será capaz de superarlo?

A todos nos habría gustado ser invisibles alguna vez. Todos, alguna vez, hemos querido dejar de serlo. Al protagonista de esta historia le cuesta controlar este poder: “a veces, cuantas más ganas tenía de ser invisible más gente me veía y, en cambio, cuando quería que todo el mundo me viese, a mi cuerpo le cogía por desaparecer”.