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Reconocer las estaciones del año les permite a los niños y niñas conocer el mundo que les rodea y los cambios que se producen en su entorno más inmediato. 

Es importante salir a la naturaleza para que vean los cambios que se producen e interactuar y experimentar con los elementos naturales que nos brinda el ambiente. También, podemos realizar diferentes actividades en casa o en la escuela con elementos naturales o no como las que os muestro a continuación que les ayudarán a desarrollar diferentes destrezas y conceptos básicos relacionados con la estación en la que nos encontramos.

1.- ¡Plantamos!

Si en casa o en el colegio se dispone de un pequeño huerto podremos plantar varias semillas para ir observando su crecimiento e ir realizando cuidados diarios y necesarios como el riego. 

Otra opción si no disponemos de huerto es poner legumbres en un pequeño recipiente o bolsita con un poco de algodón mojado y al cabo de unos días veremos cómo va creciendo la planta. Además, podemos recoger en un cuaderno de campo diferentes datos como: los centímetros que va creciendo, incluir una fotografía o un dibujo… para ver su evolución.

2.- Ventanas primaverales

Me encanta decorar las ventanas del aula durante todo el año y la estación de primavera es una de mis preferidas para hacerlo. Para pintar en ellas, no necesitamos ninguna pintura especial podemos hacerlo con las témperas que utilizamos normalmente en clase y además se limpia muy bien cuando queramos quitarlo.

Para su realización, solamente necesitamos témpera de colores, pinceles y las manos de los niños y niñas en la que les echaremos un poco de pintura y extenderemos con el pincel para posteriormente estampar en la ventana.  Una vez que estén puestas las manitas que simulan las flores con un pincel realizaremos el tallo al que podremos poner alguna hoja realizada con las manos. También, podremos poner césped que se hace pintando los dedos de una mano y estampándolos en los cristales.

El resultado es muy vistoso y colorido y además es una actividad que les gusta mucho a los peques, ya que normalmente las ventanas no es un lugar que se utilice para pintar.

3.- Palabras misteriosas

Con esta actividad trabajaremos la conciencia fonológica y concretamente la silábica de una manera lúdica y divertida a través de una serie de tarjetas que contienen una palabra misteriosa que los niños y niñas tendrán que descifrar. ¡Y para resolver el misterio se convertirán en detectives!

Cada tarjeta contiene una serie de dibujos y los niños/as tendrán que saber cuál es la primera sílaba de cada dibujo para resolverlo y colocar las sílabas correspondientes en la casilla debajo de cada dibujo. Esta actividad podemos hacerla no solo con la primera sílaba de cada palabra sino también con la primera letra dependiendo de la edad de los niños/as con los que la llevemos a cabo.

Todas las palabras misteriosas estarán relacionadas con la primavera, vocabulario que habremos trabajado con anterioridad.

4.- Peluquería floral

Seguro que si salimos a dar un paseo por el campo encontramos numerosas flores de diferentes colores y podemos recoger algunas clasificándolas por colores o por tamaños para realizar esta sencilla actividad en la que nos convertiremos en peluqueros/as primaverales.

En un cartón dibujaremos la silueta de algunas caras de personas y haremos unos agujeros en los que los niños/as introducirán el tallo de las flores que previamente hemos recogido. Con esta actividad trabajaremos la motricidad fina, la concentración y la creatividad realizando los peinados florales que nos imaginemos. Además podríamos trabajar la seriación o la cantidad si añadimos tarjetas con números que nos indiquen la cantidad de flores que tenemos que poner, así como el tipo de flor. Y no solamente podemos dibujar en los cartones caras de personas si no también de animales como por ejemplo un león al que tendremos que completar su melena por ejemplo con dientes de león.

5.- Farolillos de flores

Si recogemos flores cuando salimos a pasear, podremos  realizar estos sencillos farolillos que os muestro en la foto con los que decorar nuestros balcones, terrazas, patios… 

Su realización es muy sencilla y necesitaremos además de las flores un tetrabrik y forro adhesivo en el que pegaremos las flores. Una vez que tenemos los materiales, lo primero que haremos será abrir el tetrabrik y pintarlo de blanco para posteriormente dibujar en cada una de sus caras un rectángulo al que pegaremos el forro adhesivo. Después uniremos todas las partes del tetrabrik y pegaremos las flores recogidas en las partes que tienen el adhesivo y ya estaría listo solamente para poner dentro alguna luz de led para que alumbre.

¡La verdad que quedan muy bonitos!

Hay muchas más actividades que se pueden hacer, ya que esta estación del año nos brinda muchos elementos naturales para llevarlas a cabo, pero he seleccionado solo estas 5 que espero que podáis realizar tanto en vuestro aula como en casa.

La clase de la profe Patty
https://laclasedelaprofepatty.blogspot.com/

Pedagoque: 4 CLAVES PARA PREVENIR EL ACOSO ESCOLAR

Como sabéis, hoy, dos de mayo, es el día contra el acoso escolar. A día de hoy, sigue siendo necesario visibilizarlo para poder detectar e intervenir a tiempo. Sin embargo, considero FUNDAMENTAL actuar desde la prevención, creando protocolos de actuación y sensibilizando a pequeños y jóvenes sobre el acoso escolar. Por ello, hoy os traigo 4 claves fundamentales que debemos tener en cuenta para poder prevenirlo.

Antes de empezar, es necesario que conozcamos qué significa realmente el concepto “bullying” o “acoso escolar”. En definitiva, se trata de un comportamiento agresivo de un compañero a otro en el que existe un desequilibrio de poder. Es decir, uno o varios compañeros abusan de su poder sobre otro compañero que está en una situación de debilidad o vulnerabilidad frente a ellos. 

Cuando hablamos de comportamientos agresivos, hay que tener en consideración que no son necesariamente aquellos que ejercen violencia física. De hecho, el tipo más común de acoso escolar que se ejerce es de violencia verbal.

¿Cómo podemos PREVENIR desde la escuela?

  • SENSIBILIZAR. Es necesario hablar del tema tanto en la escuela como en casa, a través de películas, series u otras actividades en las que se ofrezca un espacio para debatir y reflexionar acerca del tema.
  • ROLL-PLAYING. Aprovecha las horas de tutoría para trabajarlo. Puedes realizar roll-playing en los que roten por todos los papeles dentro de una escena de acoso escolar: agresor, agredido, personas del entorno que son consicentes de la situación…
  • COHESIÓN GRUPAL. Es fundamental trabajar la cohesión del grupo desde el minuto uno, de forma que consigamos evitar la creación de grupos sociales en los que queden de lado aquellos/as niños/as con más posibilidades de exclusión social. Esto lo podemos hacer a través de dinámicas de grupo en las que se creen espacios para compartir y crear vínculo entre todos/as.
  • DESARROLLAR HABILIDADES SOCIALES. Una de las habilidades sociales que MÁS necesaria es en estos casos es la EMPATÍA. Si educamos al alumnado/a en valores y desde la empatía, estaremos previniendo posibles situaciones de acoso. Por eso, es fundamental trabajar los diferentes estilos de comunicación y fomentar el estilo de comunicación asertivo entre ellos.

¿Y como padres… qué podemos hacer?

  • TRABAJAR LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS. Enseñarles a enfrentarse a diferentes problemas y darles alternativas para solucionarlos les dará muchas herramientas a la hora de enfrentarse a posibles situaciones de acoso. 
  • FOMENTA SU AUTOESTIMA. Es fundamental ser capaces de transmitirles lo únicos y especiales que son y el valor de quererse y valorarse a uno mismo. Los niños/as con autoestima alta tienen menos probabilidades de sufrir acoso.
  • PUESTA DE LÍMITES. Es necesario enseñarles a establecer límites con sus iguales de forma asertiva.
  • DETECTA SEÑALES DE ALERTA. Si observas que tu hijo/a no quiere ir a clase, está tenso o nervioso, le cuesta más concentrarse o aparecen síntomas como diarreas, dolores de cabeza o vómitos… Activa la alarma y observa.

Pero… ¿Y si mi hijo/a es el agresor?

En este caso, es fundamental buscar ayuda de un profesional que ayude a entender por qué ejerce ese acoso al compañero/a. Sin embargo, como familias, también hay algunos aspectos que podemos trabajar en casa:

  • DIFERENCIA ENTRE EL BIEN Y EL MAL. Establece los límites que no pueden pasarse para RESPETAR a los demás y ofrécele alternativas de conducta.
  • TRABAJA LAS HABILIDADES SOCIALES. En este caso será fundamental la ASERTIVIDAD, la EMPATÍA y la RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS.
  • GESTIÓN EMOCIONAL. Será necesario comenzar a trabajar la identificación de las emociones así como la forma de expresarlas, de pedir ayuda y de gestionarlas.
  • AUTOCONTROL E IMPULSIVIDAD. Serán dos habilidades a trabajar necesariamente.





Presentamos un nuevo imprimible que acabamos de sacar del horno: ¡UN MEMORY DE ANIMALES!

Seguramente ya habéis jugado alguna vez a un memory en clase. Si no lo habéis puesto en práctica nunca, consiste en poner todas las fichas sobre la mesa y observar la posición donde se encuentran, pasado un rato (¡el tiempo que vosotros/as decidáis!), las tendréis que girar de manera que no se vean los dibujos, y los niños y niñas deberán descubrir dónde se encuentran las parejas de cartas. 

Muy sencillo, ¿no? ¡Es la hora de jugar en clase!

¿La has ojeado alguna vez la revista Namaka? Si la respuesta es sí, seguramente sepas es una revista con muchísimas posibilidades. Cada mes trata un tema, de entre una selección de ámbitos muy diversos: el miedo, las casas, la música, el universo… 

Alrededor de este tema central encontramos un montón de actividades: cuentos, juegos, rompecabezas, propuestas súper rompedoras y terreno abonado para la creación. Por todo esto, estamos convencidos que Namaka es una revista perfecta para trabajar en el aula. ¿Te contamos cómo? 

Leer, ¡qué maravilla!

Namaka es una herramienta excelente para fomentar la lectura. Ofrecer a los niños propuestas mágicas, interesantes, divertidas y locas es jugar con ventaja. A través de las lecturas que encontramos en Namaka tendremos la oportunidad de generar gusto por la lectura, mientras trabajamos temas que interesan de verdad y provocan curiosidad en los niños. 

Aprender: un viaje apasionante 

La Namaka también es perfecta para aprender. Nos encanta ofrecer a los lectores de la revista la oportunidad de hacerlo a través de contenidos e ilustraciones muy atractivas, que entren por los ojos y enciendan en los niños la chispa de la curiosidad. ¿Qué tal si hacemos de estas lecturas una excusa para saber más? 

Jugar juntos 

¿Ya te hemos contado que en la Namaka también encontramos un montón de juegos y rompecabezas? En cada uno de los números también hay un montón de actividades para resolver juntos, en grupo o por parejas. ¿Qué te parecería un sudoku musical? En la edición digital de la revista encontrarás enlaces directos para escuchar canciones y ver vídeos que completan las actividades. También muchas más aventuras lúdicas para pintar, imaginar, adivinar y reír. ¡Reír mucho!

Inventar: ¡hola creatividad!

Otra manera de trabajar la Namaka en el aula es potenciando la vertiente creativa de los y las alumnas. La revista también nos permite abrir la puerta a la imaginación a través de la invención, el espacio de interacción entre compañeros mediante la conversación y la creación artística, con propuestas divertidas y locas para disfrutar y reír juntos. Una de las secciones de la Namaka permite a los niños escribir y dibujar el desenlace de una historia para participar en un concurso. 

Autora: Elisenda Castells

Ya hace tiempo que la gestión de las emociones se ha puesto en el centro de la educación de los niños. Poner nombre a determinadas emociones no es fácil y todavía lo es menos gestionarlas. ¿Cómo lo hacemos con el enfado? En realidad se trata de una emoción muy básica, que todos sentimos seguramente más a menudo de lo que nos gustaría. Sentirnos enfadados es muy normal, pero cuando perdemos el control, el enfado puede ser una emoción muy destructiva. Tanto para los niños como para los adultos. 

Expresar el enfado puede significar hacerlo de una manera agresiva. A menudo esta emoción se manifiesta en nosotros aumentando considerablemente la frecuencia cardiaca o incluso la presión arterial. Pero, no nos agobiemos. Hay muchos recursos disponibles para acompañar a niños, familias y educadores en el aprendizaje y la gestión de las emociones. También del enfado. El cuento que hoy os queremos recomendar es Todo lo que sé cuando me enfado. ¿Queréis echarle un vistazo?

Enfadarse y aprender, por Jaume Copons

Todo lo que sé cuando me enfado es un cuento escrito por Jaume Copons e ilustrado por Emilio Urberuaga, conocido por haber dibujado obras como Manolito Gafotas, Qué hace un cocodrilo por la noche o Gilda, la oveja gigante

El de Copons es un cuento que transita por todo aquello que nos pasa cuando nos enfadamos. ¿A vosotros también os pasa que decís cosas que no queréis decir? ¿También hacéis cosas que no queréis hacer? Y cuando os dicen que no os enfadeis, ¿vosotros también os enfadais más? 

Todo lo que sé cuando me enfado es una historia que pone a los niños frente al espejo, pero también a sus familias. Que nos muestra cómo somos, qué hacemos cuando nos enfadamos y qué sucede con las personas que nos rodean o conviven en nosotros. 

¿Qué podemos hacer? Desenfadarnos es la opción. Y eso es lo que precisamente nos ayuda a hacer Jaume Copons. Lo probamos, ¿no?

¿Por qué os recomendamos Todo lo que sé cuando me enfado

Si buscamos buenos cuentos para aprender a gestionar las emociones y ayudar a vuestros niños, sean hijos, nietos o alumnos, en casa o en la escuela, esta puede ser una buena elección. Todo lo que sé cuando me enfado es un libro que recomendamos para que los niños aprendan a observar qué hacen y cómo se sienten cuando se enfadan. Lo leerán, pero también se verán en el espejo de las ilustraciones. 

Huirán de la culpa, para entender que el enfado es una emoción natural e inevitable, que todos los miembros de la familia sienten y no precisamente por hechos complejos: sino porque la vida cotidiana, muchas veces, los empuja a ello: la cena que se quema, el montón de ropa desordenada, la partida que perdemos… 

Todo lo que sé cuando me enfado es, además, un cuento fácil de leer, que al final incluye un pequeño juego que os puede resultar muy útil a todos para desenfadaros. Aprovechadlo. ¡Es genial!

Todo lo que sé cuando me enfado

Ficha técnica: 

  • Número de páginas: 32
  • Editorial: Combel
  • Idioma: Castellano
  • Encuadernación: Tapa dura
  • ISBN: 978-84-9101-551-2
  • Año de edición: 2020
  • Precio: 15,10 €

EDUCIONA'T: "La creatividad es contagiosa. Pásala". - Albert Einstein.

Son muchas las personas, por suerte cada vez menos, que aún continúan contemplando la educación al margen del juego. Porque jugar es jugar y aprender es otra cosa.

Al margen de todos los argumentos y estudios científicos, con los que podríamos hacer varios artículos sobre el tema, me gustaría aportaros mi humilde experiencia personal.

Soy maestra y, como buena interina, he pasado por muchas escuelas y modos de trabajar. En resumen, por diferentes maneras de acompañar el aprendizaje. Y hago un inciso aquí, ya que considero la educación como un proceso de acompañamiento y de aprendizaje mutuo y constante.

Sin embargo, sigue habiendo gente que necesita ver que a su casa le llega una ficha llena de letras e ilustraciones predefinidas, donde la única finalidad para el niño/a es escribir la respuesta en una línea y, como mucho, colorear la ilustración.

Partiendo de esa premisa, y para que se entienda lo que quiero decir, me gustaría enseñaros cómo trabajamos la adivinanza la semana pasada. Antes, no obstante, os hago una breve introducción. Aprovechamos que estábamos descubriendo los insectos, ya que nos los encontramos en el huerto y en el patio de la escuela, y los habíamos podido observar detenidamente. Aquí me gustaría hacer una aclaración de un punto básico: el aprendizaje significativo tiene un peso esencial en nuestra manera de entender la educación.

Así pues, a partir del aprendizaje significativo y de la observación directa, trabajamos diversos aspectos del currículo como las matemáticas, con contenidos de medida, cuáles son más grandes/pequeños, largos/cortos, número de patas, formas, colores, etc. La lectoescritura, donde empezamos oralmente encontrando los sonidos de la palabra, manipulativamente encontramos las letras de dichos sonidos, confeccionamos el nombre con ellas y, por último, escribimos la palabra. Buscamos y leemos curiosidades sobre el insecto en cuestión, escribimos frases, y un largo etcétera de contenidos que podría seguir explicando.

Todo ello en función del nivel madurativo de cada niño/a, claro. El caso es que, como todo este aprendizaje ha sido vivencial, las ganas de saber más, de seguir aprendiendo, suceden de manera natural y con una fuerza mágica.

Una vez realizado todo este trabajo previo, llega, como bien os decía, el trabajo de la adivinanza, donde una de las propuestas que se encontraron fue la siguiente:

Adivina, adivinanza:

Si buscas bien, encontrarás en este lío
cuatro insectos escondidos.

Esta propuesta, en contrapartida de la típica ficha a la que estamos acostumbrados a encontrarnos, y evidentemente después de haber hecho un trabajo de lectoescritura previo, para ellos y ellas se convierte en un juego. Un juego donde deben encontrar letras escondidas dentro de una actividad que, además, es sensorialmente rica gracias a las diferentes texturas y olores que nos ofrecen las plantitas en las que están escondidas las letras, ya que se intenta que las propuestas sean lo más globalizadas posible.

Aparte de eso, son los y las protagonistas de sus hallazgos, y eso los llena de alegría mientras se dan cuenta de lo que van consiguiendo por ellos y ellas mismas.

Finalmente, les damos la opción, en este caso, de combinarlo con juego simbólico gracias a los insectos de madera que acompañan la propuesta.

Al contemplar diferentes ritmos de aprendizaje, necesidades e inquietudes, nos podemos encontrar con que algunos/as tienen una necesidad más simbólica aún, la cual debe respetarse, ya que evolutivamente no están en el proceso de la lectoescritura en el que están otros/as que, directamente, por una parte se emocionan por encontrar los nombres de los cuatro insectos escondidos y, por otra parte, piden una hoja para escribir lo que han encontrado o crear frases con ellos y dibujarlos.

En resumen, innovar es adaptarse, respetar y acompañar.

En nuestro caso, la gran mayoría de las propuestas con las que jugamos/aprendemos, están diseñadas y pensadas para que puedan adaptarse a los diferentes niveles. Y cada momento evolutivo hará que lleguen a un punto o a otro.

La experiencia me ha hecho entender que forzar no sirve de nada, y que respetar es indispensable para dejar ser.

En pocas palabras, cada uno florece a su ritmo, y acompañar ese proceso es primordial.

En cuanto a las propuestas, no todas tienen una finalidad marcada, ya que parte de ese florecer del que os hablo es dar paso a la libertad y la creatividad del niño.

Fomentar esa creatividad es otro eje esencial de cómo entendemos la educación. Acompañar desde una vertiente libre, sin juzgar ni estereotipar. Por lo cual, y para seguir con el ejemplo de la propuesta anterior, los niños/as tienen a su disposición varias herramientas con las que pueden complementarla, si quieren. Desde el juego simbólico, tal como había mencionado anteriormente, hasta dibujar lo que han encontrado, con diferentes texturas y materiales: lápices, acuarelas, ceras, pinturas, etc., con diferentes técnicas que hemos ido conociendo, como el collage, estampación, etc. pasando por el modelado con diversos materiales como plastilina, arcilla, etc.

Las posibilidades son infinitas si la mirada es abierta. Dicho de otro modo, si la mirada pretende fomentar la creatividad, la libertad de elegir nuevos caminos y experimentar.

Es decir, se trata de fomentar el pensamiento creativo. De despertarlo, en el caso de los adultos, y de exprimirlo, en el caso de los niños/as. De transmitir el hecho de no conformarnos con lo que se da por hecho que se espera de nosotros, sino de contemplar lo que tenemos delante y ver las diversas opciones que se nos presentan, ya que la creatividad requiere una mirada más profunda que parte de la libertad. Y es por ese motivo que se vuelve tan importante nuestra mirada y nuestro acompañamiento como docentes y familia.

De ahí la importancia de seguir formándonos, de despertar lo que tenemos en nuestro interior dormido. Y, con esas gafas, disfrutar enseñando y aprendiendo. Siempre.


El Refugi dels Llibres: ¡En abril, lecturas mil!

Para muchos el día 2 de abril es un día más de primavera, pero para los y las amantes de la literatura y de los libros, especialmente aquellos que se dirigen a los pequeños y jóvenes, es un día muy especial. Tal día como hoy desde hace 216 años, nació uno de los autores más importantes de la literatura infantil y juvenil (LIJ), Hans Christian Andersen, autor de clásicos como El vestido nuevo del emperador o El patito feo, entre otros. Y os preguntaréis: ¿Qué pasa en este día para que sea realmente especial para nosotras? Pues que desde el 1967, coincidiendo con esta fecha, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con actividades, premios alrededor del mundo, en escuelas, bibliotecas y librerías, con el objetivo de promover los hábitos de lectura y el amor por los libros entre los niños y niñas y jóvenes de todo el mundo. Aquí en Cataluña, las actividades la promueve el Consejo Catalán de Libros Infantil y Juvenil, el clijCAT1. Para nosotras, cada día debería ser 2 de abril, porque la importancia de la literatura a todas las edades es un hecho innegable. Os avisamos de entrada que nos haría falta un artículo entero para daros mil y una razones para afirmar que la lectura es esencial, ¡pero seguro que nos quedaríamos cortas!

Seguro que nadie puede poner en duda la importancia que tiene la lectura en los pequeños/as y en los jóvenes, especialmente en su desarrollo, tanto cognitivo como emocional, la lectura como fuente de cultura les aporta una infinidad de beneficios. Como también es incuestionable el papel clave de la familia y de la escuela en el proceso de aprendizaje del lenguaje y de lectura autónoma de los niños y niñas. Un proceso que a menudo viene acompañado por la biblioteca o la librería, espacio donde el niño o niña tiene contacto directo con la literatura, tanto oral como escrita. Si bien es cierto que todos y todas ellas tienen diferentes niveles de implicación, son vitales para conseguir los pilares de los futuros lectores. 

Es importante que en este proceso de implicación, el lector pueda asociar el momento de la lectura con un estímulo positivo, placentero y divertido, creando así un agradable ritual que se convierta en el momento del día en que podáis compartir un rato de lectura en un rincón de la casa especialmente preparado para la ocasión. Si lo que buscáis es que la lectura sea un momento emocionante y lleno de curiosidad (vivido tanto en solitario como acompañado), el escritor Daniel Pennac citaba en su obra Com una novel·la (Empúries -1993) “El verbo leer no admite imperativo” y, por lo tanto, lo que debemos hacer es presentarlo como un momento especial y esperado, pero que surja sin forzar, sin prisas, en el mejor momento del día. 

Llegados a este punto, una de las preguntas que más se plantean las familias es: ¿Cuándo hay que empezar? 

Y es que la respuesta es clara. Empezamos a interaccionar con el niño o niña en el momento que sabemos que existe cuando está en el vientre de su madre. Por lo tanto, es en aquel momento en que nosotros acercamos nuestro lenguaje y nuestra cultura. Es por ello que queremos dar especial importancia a la lectura (refiriéndonos al contacto con los libros) antes de saber leer como punto claro para afrontar un proceso de aprendizaje de la lectura exitoso. En un primer momento, cuando el niño o niña nace, no nos entiende, pero poco a poco aprenderá a descifrar oralmente todo aquello que le decimos y empezará a interaccionar con los adultos más cercanos. Es por este motivo que hace falta darle mucha importancia al hecho de hablar, cantar y jugar con los niños para crear en ellos y ellas una base donde poder construir un aprendizaje del lenguaje escrito. 

Cuando el niño o niña tiene unos meses, le gusta empezar a probar con su voz (balbuceos) y es entonces el momento en que disfrutará de los juegos de falda y cantares que podremos acompañar de pequeños libros de ropa o de cartón duro que le permitirán experimentar y explorar. A partir del año más o menos, les podremos ofrecer libros en los que empiecen a identificar personajes o acciones cotidianas, sin dejar de darle importancia a los cuentos cantados, poéticos y rimas que sean también jugando con las palabras. En esta etapa, os proponemos también acercarlos a libros con solapas para abrir y cerrar, libros donde pueda aparecer y desaparecer, poner y quitar… La lectura en voz alta de las primeras historias le permitirá escuchar e interaccionar con el adulto que explica la historia. A partir de su propia identificación, la criatura podrá entender la historia e identificar los personajes que salen. Si el libro que explicamos es muy frágil, no pasa nada si el adulto lo manipula dándole otro valor. Más rico será su aprendizaje cuanta más variedad de historias y formatos le pongamos a su alcance. 

Más adelante, cuando el niño o niña hable, será entonces cuando se interesará más por el lenguaje oral y escrito y las historias que le ponemos a su alcance pueden ser de un tipo más acumulativo, acciones repetitivas que le permitirán anticipar, tanto el dibujo como el texto. También historias en que los hábitos y las rutinas sean más protagonistas. Cuando empezamos con el juego simbólico, es ideal también introducir cuentos tradicionales (La caperucita roja, Los tres cerditos, ...). Es importante tener en cuenta la repetición. Las criaturas pide una y otra vez su cuento preferido, y si hace falta lo explicamos tantas veces como necesiten, porque ellos y ellas poco a poco vayan construyendo el significado. En una primera lectura, seguramente, no entenderán todo el significado de la historia, pero está bien que sea así. No hace falta que nosotros hagamos una síntesis para que lo entiendan mejor o que cambiemos palabras para que sea más esclarecedor. 

A partir de los 4 o 5 años, encontramos un interés por el lenguaje escrito, identifican las primeras letras y van construyendo significado a las palabras que leen. Podemos dedicar ratos a la lectura compartida en voz alta, en silencio u otras a la lectura en paralelo (adulto y niño/a leyendo cada uno/a su libro). A pesar de que en esta etapa es cuando empiezan a leer, no debemos dejar de ofrecer también libros sin palabras, donde hace falta que sean ellos y ellas los que vayan descifrando la historia a partir de las imágenes. En esta etapa, los niños y niñas se hacen preguntar y les gusta descubrir cosas. Los libros que responden a estas curiosidades serán claves, libros interactivos o pop-ups. También les gustan los libros donde aparece algún conflicto, el cual pueden resultar emocionantes para ellos. 

Más allá de los 6 años, el niño o niña necesitará menos ayuda del adulto a la hora de leer, aunque la familia y la escuela serán claves para ir concertando las habilidades lectoras. Más que enseñar a leer con una utilidad práctica concreta (que es evidente que la tiene), haría falta tener en cuenta que su principal utilidad es que constituye una fuente de satisfacción personal. 

En cada una de estas etapas por las que va transitando el niño o niña, es necesario que miremos el libro como un objecto y le demos un valor, no solo a la historia que nos explica sino también a sus ilustraciones, a su portada, al tacto y al olor de sus páginas, en definitiva, a todo aquello que forma parte del libro. 

A partir de los 8 años aproximadamente, los niños/as y jóvenes se muestra curiosos, impacientes y, sobre todo, tecnológicos. Es recomendable que les podamos ofrecer libros donde ellos y ellas se sientan representados de alguna manera, historias que les puedan transportar a nuevas realidades, a vivir aventuras y a ponerse en la piel de los y las protagonistas. Debemos tener presente y “abrazar” el mundo digital. Hace falta acompañarlos del mismo modo que cuando compartimos con ellos un libro en formato papel. Pactar y llegar a acuerdos sobre su uso será clave para un buen desarrollo de las nuevas tecnologías. Dentro del mundo digital haremos referencia a algunas propuestas que podemos compartir y sugerir (Booktubers, clubs de lectura digital, blogs, webs o páginas de Instagram dedicadas a recomendaciones literarias, libros electrónicos o booktrailers, entre otros). Tal y como dice Joan Portell, especialista en Literatura Infantil y Juvenil, “el objeto en sí no es el culpable, sino el uso que le damos”. 

Si con todo lo que hemos explicado hasta ahora todavía no crees que la lectura tiene mucha importancia en nuestro desarrollo, os hemos preparado una lista de motivos que pensamos que os acabaran de convencer del todo. No queríamos caer en las típicas listas, porque nos resulta imposible daros solo X motivos por los cuales os animamos a leer, pero nos hemos aventurado a escribir un decálogo (y un poco más). 

Decálogo (y un poco más) sobre la importancia de la lectura 

  1. Leer y crear historias favorece la creatividad, la memoria y la concentración. Pero también que nos las expliquen y escucharlas atentamente. 
  2. La lectura fomenta habilidades como la empatía, ponerse en el lugar del otro. Especialmente si el lector se puede poner en el lugar del protagonista, este descubrirá emociones y valores presentes en muchos cuentos. La lectura puede ser un método para trabajar problemas personales, temas tabús o algunos miedos comunes entres los niños y niñas. (Ejemplo: miedo a la oscuridad). Una buena herramienta para trabajar en clase y en casa. 
  3. La lectura es una herramienta para adquirir conocimientos en todas las etapas de la vida. a menudo, tener un buen hábito lector es sinónimo de un buen rendimiento escolar.
  4. Mediante la lectura, los niños y niñas adquieren un espíritu crítico y reflexivo para conocer el mundo que los rodea y a ellos/as mismos/as, así como la relación con los demás. 
  5. Leer nos permite comunicarnos, expresarnos e interactuar con nuestros compañeros, familia o cualquier otra persona. 
  6. Reivindicamos la lectura como un acto de placer, simplemente: Sofá, manta y libro. Sin pensar en nada más. La lectura es felicidad. Si tenéis un espacio en casa, que sea acogedor y que invite a estar un buen rato, leeremos más a gusto; y no tengáis prisa, la lectura se debe saborear con el tiempo. 
  7. Leer nos ayuda a practicar la comprensión lectora y a mejorarla. No es lo mismo leer, solamente, que leer y entender. No es lo mismo leer mucho, que leer bien. 
  8. A nivel familiar y emocional, los ratos de lectura compartida permiten crear y reforzar un vínculo emocional adulto-niño/a. 
  9. La lectura mejora la ortografía y amplía el vocabulario. Por un lado, cuanto más leemos, más interiorizamos la ortografía y la manera cómo se escriben las palabras. Por otro lado, encontraremos constantemente palabras nuevas que querremos conocer. 
  10. Leer es una actividad activa y de atención plena, justo lo contrario de actividades como mirar la televisión, en que dejamos el cerebro en stand by. Por lo tanto, nos ayudará a incrementar el aprendizaje activo y a fomentar la autonomía. 
  11. Los libros nos hacen sentir acompañados. Viviremos mil y una vidas y muchas aventuras. Viajaremos a lugares lejanos, paraísos o cuevas subterráneas.Si sois aventureros, será vuestra mejor aventura. 

Para acabar, os proponemos disfrutar de este día y esperemos haber animado vuestras ganas de leer con los peques de la casa. ¡Depende de nosotros que cada día sea 2 de abril! Si os gusta dibujar, podéis dibujar leyendo a vosotros/as mismos/as, ¡o dibujar vuestro libro preferido! Si todavía no tenéis un espacio de lectura en casa, es el día para buscarlo y decorarlo a vuestro gusto. O bien, si tenéis una librería o biblioteca cerca, ¡seguro que hacen muchas actividades!

BIBLIOGRAFIA

Portell Rifà, Joan. Llegim?: com fer lectors entusiastes. Barcelona: Abadia de Montserrat, 2017. 157 p. (Créixer; 5). ISBN 978-84-9883-926-5

GIRBÉS, Joan Carles (2008): Guia pràctica per a fer fills lectors. Alzira (València): Edicions Bromera 

JOVER, Guadalupe (2007): Un món per llegir. Educació, adolescents i literatura. Barcelona: Rosa Sensat

AGUADO, G i Ripoll, J. (2014) Enseñar a leer. Cómo hacer lectores competentes. Madrid: EOS 

Fons, M. (1999) Llegir i escriure per viure. Barcelona: La Galera

CORRERO, C i Real, N. (2017): La literatura a l’educació infantil. Barcelona: Rosa Sensat

PENNAC, Daniel (2006): Como una novela. Alfaguara.

El Profe Mochilero: 168 millones de razones para reabrir la educación

El 1 de abril se “celebra” el día mundial de la educación. Digo celebrar entre comillas porque el último informe que presentó UNICEF referente al seguimiento de la actividad educativa a nivel global durante la pandemia no invita a ser muy optimista. El análisis va desde el 11 de marzo de 2020 hasta el 2 de febrero de 2021 y plantea la necesidad de abordar, de manera prioritaria y responsable, la reapertura de las escuelas por parte de los gobiernos.

Se cumple un año del inicio de la pandemia del COVID-19 y a día de hoy es evidente que ha causado un auténtico terremoto en nuestras vidas. El impacto del coronavirus provocó el confinamiento forzoso de los centros educativos dejando unas cifras escalofriantes en cuanto a desconexión educativa, pero vamos por partes. Al principio parecía que solo iban a ser 2 semanas, después 2 meses, hasta que se fue prolongando y un año después las escuelas de 168 millones de niños y niñas de todo el mundo siguen cerradas, la mayoría de ellas se encuentran en América Latina y el Caribe. A nivel mundial, al menos 214 millones de estudiantes (de todas las etapas educativas) han perdido más de tres cuartas partes de su educación presencial. Por otro lado, las cifras también revelan que a día de hoy, el 53% de los centros educativos del mundo han vuelto a la presencialidad total y casi una cuarta parte han abierto parcialmente. Sin embargo, las puertas no se han vuelto a abrir en 27 países en los que viven 196 millones de niños, niñas y jóvenes, el 13% a nivel global.*

Recreación presentada en la sede de Naciones Unidas de Nueva York el pasado 3 de marzo de una clase con 168 pupitres vacíos simbolizando los millones de niños y niñas que llevan un año sin ir a la escuela.

La desigualdad se ha acentuado en el derecho al acceso a la educación

Como ya nos ha demostrado esta pandemia, los efectos de las medidas restrictivas no afectan a la población por igual. Las cifras, una vez más, reflejan la situación de emergencia que sufren los sectores más vulnerables y que en un día como hoy no deberíamos mirar hacia otro lado y “celebrar” (permitidme una vez más el uso de las comillas) el día mundial de la educación sin hacer un pequeño ejercicio reflexivo: ¿Está realmente garantizado el derecho a participar de una educación primaria, gratuita, obligatoria y universal? Recordamos que así se recoge en la Declaración Universal de Los Derechos Humanos de la UNESCO. Ciertamente, cada país aplica sus restricciones igual que cada país goza o sufre las consecuencias de la globalización y el repartimiento desigual de la riqueza mundial, pero ¿En qué medida se está vulnerando el derecho a la educación en ciertos países?

“Conforme se acerca el primer aniversario del comienzo de la pandemia de COVID-19, la realidad vuelve a recordarnos la catastrófica emergencia educativa que se originó como consecuencia de los confinamientos mundiales. Cada día que pasa, los niños que no pueden acceder a la educación presencial se van quedando cada vez más rezagados, y los más marginados sufren las peores consecuencias”, declaraba Henrietta Fore, directora Ejecutiva de UNICEF durante la presentación del informe. “No podemos permitir que, por segundo año consecutivo, estos niños sigan sin poder asistir a la escuela de forma presencial o que la presencialidad siga siendo limitada. No debemos escatimar esfuerzos para mantener las escuelas abiertas o darles prioridad en los planes de apertura”.

El aprendizaje a distancia puede complementar la educación básica, pero nunca sustituirla

La educación no presencial ha llegado para quedarse, afirman muchos expertos. La pregunta es: ¿Se pueden cubrir las necesidades recogidas en la educación básica de manera no presencial? Es importante tener claro qué paradigma educativo nos sirve de referencia para poder contestar esta cuestión. Para empezar, la escuela debe ser concebida como un espacio comunitario que ofrece elementos fundamentales para el desarrollo en la infancia y no como una academia. Entre estos elementos están la socialización entre iguales, la oferta de apoyos personalizados, el contacto con la diversidad, la atención emocional o el acceso a comidas nutritivas, entre muchos otros. A día de hoy, me resulta muy difícil encontrar una manera alternativa de cubrir todos estos elementos restringiendo la presencialidad de la escuela. Además, podríamos poner de manifiesto la importancia del juego interactivo físico y las experiencias en el entorno natural para el buen desarrollo en la infancia, así como los múltiples estudios que demuestran los efectos adictivos y de dispersión que provoca el uso excesivo de pantallas en edades prematuras (y no tan prematuras).

"Para al menos 463 millones de niños y niñas cuyas escuelas cerraron por la Covid-19,
no existió la educación remota" (UNICEF).

Quizás muchas empresas vean una oportunidad de mercado en promover la formación a distancia y muchas marcas intentan venderlo como la “última tendencia innovadora” en el aprendizaje, sin tener en cuenta la edad de desarrollo. En este oportunismo incluso se puede detectar un retroceso en la atención real de las necesidades básicas de la infancia y una privatización de la educación que puede generar una brecha digital donde los sectores más vulnerables corren el riesgo de quedar apartados. Quizás en este último año, la educación universal haya sido menos universal, menos primaria, menos obligatoria y menos gratuita, así que podríamos convertir la “celebración” en una reivindicación. Quizás sea el momento de defender más que nunca este derecho fundamental en la infancia como es el acceso a la educación. Quizás se abre un periodo para proteger, aún más, a toda una nueva generación afectada y para exigir a los gobiernos unos planes de apertura segura de los centros educativos para dejar de vulnerar el derecho a la educación, aumentar la brecha social y favorecer la privatización del modelo educativo.

Defender un modelo educativo presencial, seguro y equitativo de protección a la infancia con la escuela y para la escuela

Según los últimos datos publicados por la UNESCO, más de 888 millones de niños y niñas de todo el mundo siguen sufriendo interrupciones en su educación debido al cierre total o parcial de las escuelas. En muchos países, la infancia más vulnerable que no tiene acceso a una educación a distancia corre el riesgo de desconectar de su vida escolar y de no regresar más a la escuela. Eso puede asociar problemas más graves derivados al cierre de las escuelas como el trabajo infantil o el matrimonio infantil. 

Analizar esta situación y trabajarla desde las aulas con los alumnos, ajustando el discurso a cada nivel y contexto, es el mejor remedio para proteger y promover una educación presencial mundial que proteja a la infancia. Introducir y fomentar entre el alumnado el aprendizaje de las desigualdades que existen entre las oportunidades educativas que hay en el mundo puede ser un incentivo para valorar la escuela como eje natural de protección y aprendizaje común. Fortalecer la conexión entre el hogar y el centro educativo para educar en comunidad, compartiendo proyecto y asumiendo el rol que les corresponda, porque como dicen: “La escuela es mi segundo hogar, pero el hogar es mi primera escuela” y por lo tanto, la educación nace en casa. ¿Pero, qué sucede cuando no hay un primer hogar de referencia?

El día mundial de la educación puede servir como motivo para reflexionar sobre las condiciones y desigualdades globales que se han generado en el acceso educativo a partir de la pandemia. Trabajar esta reflexión entre el colectivo docente, el alumnado y la comunidad educativa en general es un deber ético para proteger y prosperar un sistema educativo presencial, primario, equitativo, público y universal. Un sistema que proteja y oriente a todas las generaciones de cualquier virus, pero sobretodo, de la estupidez y la ignorancia humana.

*NOTA PARA EL LECTOR: Todas las cifras expuestas en este artículo están basadas en el último informe Análisis del cierre de las escuelas de UNICEF publicado el pasado 3 de marzo de 2021. Los datos son de consulta pública

El imprimible que os presentamos hoy es un juego visual y sonoro para que trabajéis palabras básicas con los más peques de la escuela. Podéis utilizar este recurso en cualquier idioma, nosotros hemos hecho la plantilla en inglés, pero la podéis modificar siempre que queráis para adaptarla al contenido que trabajéis en el aula. 

Esta actividad sirve para trabajar el sonido, la escritura, el lenguaje y la parte más creativa de los y las alumnas con el dibujo. De esta manera practicarán la lectura de palabras cortas y, más adelante, cuando conozcan la dinámica, ¡podéis complicar un poco más el reto!

Place it. En este apartado, los niños y niñas deberán colocar la imagen que representa la palabra. Si tenéis legos o juguetes pequeños, también los podéis utilizar. 

Tap it. En esta sección, deberán separar la palabra oralmente por sonidos. Poco a poco irán deletreando la palabra que queramos trabajar. 

Build it. Con letras magnéticas, o de cualquier otro tipo, pondremos pieza a pieza cada letra para construir la palabra entera. 

Draw it. ¡A dibujar! En este rincón de la ficha, tendrán que hacer un pequeño esbozo del significado de la palabra. 

Write it. Por último, ¡ponemos en práctica la escritura!

Esperamos que os guste y que disfrutéis mucho con vuestros y vuestras alumnas. Nosotros os dejamos aquí dos archivos PDF para que os podáis descargar el material que hemos preparado, pero recordad que estas palabras las hemos escogido nosotros, ¡las podéis cambiar o modificar cuando queráis!

¿Cómo te suena este título? Como mínimo parece chino o una lengua bastante alejada de la nuestra, ¿verdad? Bueno, pues no es ningún idioma que ahora mismo hablen las personas. ¿MAU IZ IO? es una obra magnífica, que en 2017 se llevó el Premio al Mejor Álbum Ilustrado, otorgado por el Gremio de Libreros de Madrid. 

Es, sin ninguna duda, un álbum ilustrado sorprendente, que nos abre la ventana a un mundo mágico de criaturas muy cotidianas. Sí, aquí aparecen hormigas, escarabajos, arañas, mariquitas y muchos otros insectos que hablan un idioma propio. 

Esta obra de Carson Ellis es una auténtica delicia, que tenéis que conocer y explorar con ojos, corazón y cabeza de niño, porque os lo aseguramos: gustará a toda la familia. Aunque… ¿y si lo exploramos un poco más de cerca? 

El universo de Carson Ellis 

Es alucinante. Carson Ellis es una ilustradora estadounidense muy célebre, que ya nos sorprendió con su obra Mil hogares (Alfaguara, 2015) y que ha publicado en distintas ocasiones en The New York Times o The New Yorker. Ha ilustrado álbumes infantiles absolutamente exitosos y no pierde el hilo en este mundo que habita, tan difícil y generoso al mismo tiempo. Solo hay que darse una vuelta por su página web para darse cuenta de que su mundo no es corriente, sino una colección de espacios mágicos en los que los lectores se sentirán plenamente identificados. 

Carson vive en una granja en Oregon (Estados Unidos) con Colin Meloy, su compañero, músico en una banda indie. También con sus dos hijos, dos gatos, dos llamas, dos cabras, una oveja, catorce gallinas, una familia de lechuzas y un montón de ranas arbóreas. Este particular universo en el que habitan seguramente tenga una parte muy importante de aprendizaje de la vida natural, que se refleja en esta obra que hoy recomendamos: ¿MAU IZ IO?

¿MAU IZ IO?, ¿cómo hablan los insectos?

Ser animal no es fácil. La supervivencia en la naturaleza es un reto diario para todas las especies. Nos gusta verlas libres, pero esta libertad se paga con un peaje muy costoso: hay que ingeniárselas para vivir. Y los insectos lo tienen francamente difícil.

Caron Ellis nos invita a ser observadores en un mundo que no necesita nada más que nuestra mirada. Las hormigas, las mariquitas, los escarabajos, las arañas o los caballitos del diablo son protagonistas de una aventura bonita, tierna y un poco trágica, que a su vez es un relato de la vida sencilla de estos animalillos. 

Todos hacen esfuerzos titánicos día tras día para sobrevivir sin que nosotros nos demos cuenta. Pero, ¿en qué idioma hablan? Es extraño, es divertido… pero, además, es útil: porque contribuye a que la vida siga su curso. 

¿Por qué os recomendamos ¿MAU IZ IO?

No hay un único motivo por el que os recomendamos ¿MAU IZ IO? Para empezar, no hace falta decir que la calidad de la obra es una de las principales razones por las que no debéis dejar de adquirir un ejemplar o pedirlo en vuestra biblioteca. Os ayudará a procurar una biblioteca de calidad para vuestros alumnos e hijos, con la que educareis el gusto estético y el criterio, pero también pondréis en bandeja el placer de disfrutar de una buena lectura y la contemplación de contenido gráfico bonito y de calidad. ¿Quién se puede resistir a dejarse llevar por la belleza de aquello que ve y siente? 

Además,  ¿MAU IZ IO? es un álbum que abre las puertas a la contemplación, a la vida en calma, a la observación pura. Permite que, a través de las aventuras y desventuras de los insectos, así como de su lenguaje (¿inventado?), el lector explore un universo tan real como desconocido. ¿Hemos parado a pensar en eso? 

Juntos hablaréis sobre la vida de los insectos, el valor del esfuerzo, la constancia y la importancia de preservar su mundo, tan rico y tan frágil al mismo tiempo. 

¿Queda alguien por aquí? ¿O ya habéis salido todos a buscarlo? Sea como sea, no os lo perdáis. Anotad: 

¿MAU IZ IO?

Ficha técnica: 

  • Número de páginas: 48
  • Editorial: Barbara Fiore Editora
  • Idioma: -
  • Encuadernación: cartoné
  • ISBN: 978-84-15208-88-4
  • Año de edición: 2017
  • Precio: 16 €